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Muchos fueron los llamados, pero pocos los escogidos, los organismos que acompañaron las elecciones bajo las reglas del Consejo Supremo Electoral, CSE, y los que decidieron observar sin la acreditación reglamentaria, emitieron sus comentarios e informes preliminares que detallan lo que los nicaragüenses pudieron ver al depositar su voto y lo que no.

La observación internacional con la venia del CSE es la de la Organización de Estados Americanos, OEA, con una Misión de Acompañamiento Electoral, MAE, que se ajustó a lo establecido por las autoridades electorales; y la de la Unión Europea, UE, con su Misión de Observación Electoral, MOE, que decidió trabajar con un acuerdo de entendimiento con el Consejo –respaldado por la Cancillería nicaragüense-, y no con el Reglamento de “acompañamiento”.

El primero de ambos en emitir algún tipo de comentario o juicio sobre las elecciones presidenciales del 6 de noviembre, fue la OEA, al anunciar a través de un comunicado que felicitaba a los nicaragüenses por la madurez y “por avanzar hacia la paz y la democracia”.

Cabe mencionar que el comunicado reproducía las declaraciones del Secretario General de la OEA, José Miguel Insulza y no de la MAE o del jefe de la misión, Dante Caputo.

Posteriormente, Insulza se retracto públicamente de su comentario inicial, y señaló que el organismo preparaba una “respuesta continental” que se espera esté lista mañana.

Comunicado suplantó el informe preliminar
En el comunicado de la OEA se detalló que la MAE presentaría un informe preliminar, pero este no fue presentado a pesar del anuncio.

El comunicado, además de las felicitaciones de Insulza y de informar de la plática que éste tuvo con el presidente Daniel Ortega, detalló algunos elementos que contendrá el informe final, que aún no tiene fecha de presentación, como son el proceso de cedulación, composición de las Juntas Receptoras de Votos, JRV, acreditación de fiscales y mejor cumplimiento de los procedimientos vinculados a la actividad de los acompañantes internacionales.

La preocupación entre la tranquilidad
Pese a la “madurez” y tranquilidad con la cual aseguró Insulza se llevó a cabo el proceso, se dejó ver al menos una preocupación de la MAE-OEA, como fue la necesidad de garantizar que la misión de acompañamiento transcurra sin ninguna dificultad.

“Más allá de los comentarios que serán incluidos en el informe final, la MAE ha expresado a las autoridades nicaragüenses la necesidad indispensable de garantizar a una misión de acompañamiento electoral, la seguridad de su desempeño de modo tal que este transcurra sin ninguna dificultad”, porque “la MAE señala que este tema sigue siendo materia de preocupación y que será remitido al Consejo Permanente de la Organización”, se lee en el comunicado.

Lo que no calló la diplomacia
El informe de la MOE-UE, con el toque de diplomacia que caracteriza a los europeos, hizo los señalamientos necesarios que reforzaron, en la mayoría de los casos, lo que observadores nacionales venían señalando pues criticaron en su informe preliminar la no acreditación de organizaciones nacionales de observación, las dificultades para acreditar a fiscales, el control de los Centros de Votación por parte del Frente Sandinista, la entrega de cédulas por los Consejos del Poder Ciudadano, CPC, y la aparición de una figura no contemplada en la Ley y no controlada por los partidos como son los coordinadores de Centros de Votación.

El mayor sujeto de críticas en el informe preliminar, de acuerdo a Luis Yáñez, jefe de la MOE-UE, es precisamente el CSE que “dio repetidas muestras de parcialidad y escasa independencia”, sobre todo con la “constitución monocolor” de las Juntas Receptoras de Votos, JRV, señalando además la no depuración del registro electoral.

Otro de los señalamientos en el informe preliminar de la MOE-UE fue la rápida resolución de la Corte Suprema de Justicia, CSJ, sobre una nueva candidatura de Daniel Ortega en contraste con el no pronunciamiento de las inhibiciones de candidatos de la Alianza Partido Liberal Independiente, PLI.

En las conclusiones finales, la MOE-UE hizo ver la baja proporción de mujeres candidatas, y recomendaron reformas legales para corregir el desequilibrio.

Asimismo, hicieron ver el no cumplimiento de la buena práctica internacional de informar con ecuanimidad y objetividad de algunos medios de comunicación, especialmente de propiedad estatal.

Parlamentarios europeos más rígidos
Auque manteniendo la diplomacia, la delegación del Parlamento Europeo que acompañaron a la MOE, fue un poco más ruda al detallar algunos puntos que “deploraban” y la inquietud suscitada en la Unión Europea y a nivel regional, por la candidatura misma del Presidente saliente, por tercera vez y en un mandato consecutivo, a pesar de que la Constitución de Nicaragua se lo prohíbe.

Inés Ayala Sender, Presidenta de la delegación del Parlamento Europeo, señaló algunos elementos que antecedieron a los preparativos de las elecciones como la renovación de los magistrados del Consejo Supremo Electoral, CSE, sin pasar por la Asamblea Nacional, teniendo en cuenta lo sucedido en las elecciones municipales de 2008; la modificación de la cartografía electoral y el debilitamiento de la autonomía de los partidos que es la garantía fundamental del pluralismo político.

Añadió que la UE apoyará precisamente este pluralismo, tan necesario para un país como Nicaragua.

Fiel acompañante
El Consejo Nacional de Universidades, CNU, fue un acompañante fiel al Reglamento del CSE y emitió un informe donde aseguró que en el 96.9% de las JRV hubo condiciones básicas para ejercer el derecho al voto y que en un 97.7% el proceso fue “normal, sin altercados ni disturbios”.

Sin embargo, el mismo CNU admite que en las mesas no todos los partidos tuvieron fiscales en todas las JRV, al señalar que en el 85.1% de las JRV hubo fiscales del PLC, en el 99.2%, del FSLN; en el 70%, de ALN; en el 60.2%, de APRE, y en el 83.7% de las juntas hubo fiscales del PLI.

Ipade y la larga espera
El Instituto para la Democracia y el Desarrollo, Ipade, esperó hasta el último momento una acreditación del CSE, que nunca llegó. Aun así realizó la labor de observación, y en su informe preliminar aseguraron que el CSE mostró ineficiencia en crear condiciones para unas elecciones libres y justas.

Sin la acreditación, Ipade accedió a 895 JRV, el 60% de la muestra de 2 mil 438. Aún así, señalaron la falta de acreditación y acceso de fiscales del PLC y del PLI.

Ipade en su informe verificó varios aspectos, entre ellos violación al derecho de ver los resultados, interrupción al proceso de votación, no acreditación y expulsión de fiscales; la no observación en la transparencia del voto debido a que el escrutinio no puede ser observado sin acreditación; intimidación y amenazas a observadores y la omisión de medidas de control.

Cabe mencionar que Telémaco Talavera, Presidente del CNU, al defender su derecho a una militancia, enfatizó que los requisitos para poder “acompañar” eran “no ser fiscal, ni candidato, ni miembro de mesa” e Ipade cumplía con ellos.

Por su parte, el organismo Hagamos Democracia que solicitó la acreditación y le fue negada, determinó en su reporte que el 6 de noviembre “estuvo plagado de irregularidades”, basado en 600 denuncias que recibieron, en las cuales el 60% reportaban anomalías al momento de contabilizar las boletas y un 40% respondían a hechos de violencia contra la Policía Nacional en perjuicio de votantes que reclamaron la presencia de fiscales del PLI.

Además, Hagamos Democracia, en su informe que es cualitativo, estimó que cerca de tres mil ciudadanos se quedaron sin votar. Al presentar el tercer y último informe sobre las elecciones, comenzaron afirmando que su “contenido de anomalías trastoca el sentido justo de estos comicios y cuestiona la legitimidad de sus resultados”.

“Se nos roban la casa”
En tanto, el Grupo Cívico Ética y Transparencia, EyT, no solicitó la acreditación del CSE, alegando que el reconocimiento de la población y la Constitución del país eran suficientes para observar el proceso electoral, además en algún momento señalaron que para saber si se meten a robar en una casa no es necesario pedir permiso para observar. “No necesitamos permiso para saber si se nos roban la casa”, dijo Roberto Courtney, Director Ejecutivo de EyT.

Al presentar su informe preliminar, indicó que el proceso “presenta indicios de fraude e incumple de forma intencional requisitos mínimos de calidad, causando que no existan garantías mínimas sobre la fidelidad y transparencia de los conteos, mismos que a criterio de esta organización pasan a ser no confiables”.

La valoración técnica preliminar de EyT presentó consideraciones en cuatro puntos: la participación universal, las campañas limpias, sufragio con garantías y el conteo transparente.

Entre las conclusiones esta que “en los temas de respeto a la legalidad de candidatos, imparcialidad de las autoridades, abuso de bienes del Estado y transparencia en el financiamiento de campaña, es  evidente el incumplimiento del Estado nicaragüense y sus autoridades electorales”.

La unión hace la fuerza
Ipade, EyT y Hagamos Democracia, anunciaron que trabajarían coordinadamente para fortalecerse, pero como efectivamente hicieron, entregarían informes por separados, por las características particulares de cada uno.

El que tenga ojos...

El propio día de las elecciones se dieron algunas denuncias de la población. La primera de ellas referida a las boletas con una sola firma, pero el CSE informó que eran válidas de esa manera.

Una segunda denuncia fue la falta de fiscales de todos los partidos políticos, que aún crea inconvenientes, denuncias, protestas e inconformidades.

Cabe mencionar que este señalamiento ha sido la principal queja de los partidos políticos opuestos al gobierno de turno.

Uno de los ejemplos que más llamó la atención fue el de la JRV 1661, en el Centro de Votación 049, donde la fiscal del PLI esperó fuera de la junta a que pusieran el acta de escrutinio, en esta junta ejerció su derecho al voto el Presidente Daniel Ortega y su familia.

Otras denuncias hacían referencia a la colocación de las urnas, señalando que estas no prestaban condiciones para garantizar el voto secreto.

Detallaron que en elecciones anteriores el votante estaba de espaldas a la pared y escondía su voto con los cartones marcados por el CSE, pero esta vez, en algunos casos estaban dándole la espalda a los miembros de la JRV.

La tinta, de acuerdo a algunos partidos políticos, brindó la posibilidad que algunos ciudadanos se limpiaran el dedo pulgar, eliminando esta marca a quienes ya habían votado.   Otra denuncia fue la excesiva cantidad de boletas extra que el CSE envió a las JRV, así como la no contabilización de las boletas por parte de los miembros de la Junta.