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La presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, Cenidh, Vilma Núñez de Escorcia, regresó el sábado de Suecia, país donde recibió el premio “Stieg Larsson Priset” en reconocimiento a su trabajo. Debido a que dicho compromiso no pudo presenciar las elecciones del pasado seis de noviembre, pero tampoco estuvo desconectada de las irregularidades que hubo en el proceso, el cual calificó de “barbarie”.
Núñez de Escorcia señaló que gracias a la tecnología puedo ver desde ese país europeo el “comportamiento vergonzoso que tuvieron los llamados funcionarios del Consejo Supremo Electoral (CSE)”, y que al llegar a Nicaragua experimentó sentimientos de indignación e impotencia.
“No tengo palabras para calificar, en toda su dimensión, la magnitud de la tragedia a la que está llevando al pueblo de Nicaragua las ambiciones desmedidas de una persona sin escrúpulos, sin ética, sin moral como es Daniel Ortega”, expresó.

Reviven terror
“Aquí se ha consumado el fraude más sucio, más rebuscado, que mafia alguna en la historia de un país puede haber cometido”, agregó la dirigente.
Respecto de los hechos violentos registrados después de las votaciones y específicamente a la muerte de tres miembros de una misma familia en la comunidad de El Carrizo, en el municipio de San José de Cusmapa, Núñez de Escorcia dijo que “reviven situaciones que considerábamos superadas”.
También se refirió a la entrevista que dio a la cadena de televisión CNN el presidente y magistrado con período vencido del CSE, Roberto Rivas. “Dio vergüenza, fue incapaz de dar una explicación coherente a las preguntas sobre irregularidades que se le formularon”, apuntó.

Derecho a la rebelión
Ante tal situación, la presidenta del Cenidh llamó a “no quedarnos solo indignados”, sino a “luchar para que definitivamente esta dictadura no se consolide”. “Existe en derechos humanos los métodos de defensa no formal, que son las diferentes formas de protesta, de reclamo que se realizan para acompañar las luchas legales”, aseveró.
“Me arriesgo a que esta gente, como es ignorante del tema de los derechos humanos, mal interprete lo siguiente, pero existe en el preámbulo de la Declaración Universal de los Derechos Humanos el reconocimiento a la rebelión, que cuando todos los espacios legales se te cierran para reclamar tus derechos, la gente se ve obligada a recurrir a rebelarse, a luchar, a protestar”, manifestó.
Sin embargo, reconoció que actualmente en Nicaragua significa un riesgo que la población reclame sus derechos. “Daniel Ortega ha dado un paso más en la escalada de represión, la Policía está completamente desacreditada, ya se convirtió en un instrumento de represión de un régimen corrupto y dictatorial”, denunció Núñez de Escorcia.