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Doce días después de las elecciones nacionales en las que el presidente Daniel Ortega se alzó con la reelección y la mayoría de  diputados en la Asamblea Nacional, el gran ausente ha sido su compañero de fórmula y general en retiro, Omar Hallesleven.

El ocho de noviembre, dos días después de los comicios generales, el Frente Sandinista convocó a festejar la victoria con el presidente Ortega, pero al final este solo se reunió con un grupo de la Juventud Sandinista, JS, en la Casa de los Pueblos y estuvo acompañado por su esposa Rosario Murillo y el cardenal Miguel Obando y Bravo.

En Nicaragua, los vicepresidentes han sido una sombra de los presidentes, a excepción de Sergio Ramírez cuando ocupó ese cargo en el primer gobierno sandinista durante la década de los 80.

El papel del Vicepresidente
Y es que el artículo 145 de la Constitución Política establece que el Vicepresidente de la República desempeña las funciones que le señala la misma y las que le delega el Presidente de la República directamente o a través de la Ley.

El militar en retiro y diputado opositor, Hugo Torres, reconoce tal realidad, pero en el caso de Hallesleven considera que este fue “usado” para la campaña del Frente Sandinista y que en los próximos cinco años no le designarán ningún rol protagónico.

“Les interesó en la campaña para moverlo por todo el país, ya que Ortega no hace campañas como antes…Ortega y doña Rosario no tienen el mínimo interés en que el General comience a tener un protagonismo importante; creer que le van a dar responsabilidades es un error, van a ser responsabilidades limitadas y un protagonismo público limitado”, expresó.

La experiencia de Morales Carazo

A Torres se le hizo ver que el actual vicepresidente, Jaime Morales Carazo, tiene bajo su cargo relaciones diplomáticas con países como Taiwán y México y que es su costumbre dar a conocer públicamente y de firma independiente sus consideraciones sobre temas de relevancia nacional.

“Hay que recordar que Jaime Morales proviene de las filas de la Contra, y eso sumado a su personalidad misma le permiten tener cierto grado de manejo ante la opinión pública”, contestó el militar en retiro y opositor.

“Hallesleven tiene desventajas respecto de Jaime Morales, es un subordinado político del presidente Ortega, entonces sospecho que su rol será el de un subordinado en términos políticos partidarios… al final de cuentas cumple las funciones que le delegue el Presidente, pero va a ser un subordinado partidario, más que Vicepresidente de la República”, agregó.

Puede ser deliberado

José Rizo, Vicepresidente durante el gobierno de Enrique Bolaños Geyer, señaló por su parte que hasta el momento la ausencia de Hallesleven no tiene ninguna relevancia política, pero dijo que sí la tendría si no aparece en la entrega de credenciales por parte del CSE ni en la toma de posesión el 10 de enero del próximo año.

“Puede ser una ausencia deliberada a efectos de permitir que Daniel Ortega sea la estrella o para no verse envuelto en los señalamientos en contra del proceso electoral”, refirió.
Rizo manifestó que la relación entre el Presidente y el Vicepresidente no debe ser de subordinación, sino de coordinación como en todo gobierno democrático.

Cabe mencionar que ni siquiera los medios oficialistas han publicado declaraciones de Hallesleven respecto al triunfo de Ortega y el FSLN en las elecciones del pasado seis de noviembre.