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Vender la imagen de un gobierno abierto a cambios y transformaciones, con el objetivo de legitimar al gobierno de manera nacional e internacional, mientras paralelamente se colocan magistrados que estén de acuerdo a los intereses del partido gobernante, son algunas de las intensiones que constitucionalistas ven en las propuestas del Frente Sandinista de Liberación Nacional, FSLN, de hacer reformas a la Ley Electoral.

De acuerdo al constitucionalista Cairo Manuel López, lo que el FSLN está tratando de vender al exterior es la idea de que están abiertos a cambios y transformaciones que han propuesto anteriormente organismos internacionales con el propósito de facilitar el proceso electoral, la participación electoral, y un conteo creíble y verificable ante ojos internacionales y población del país.

A tono con lo de la UE y OEA
“Están tratando de vender vía discurso la imagen de que el gobierno va a entrar en una serie de cambios y apertura, para entrar a tono con lo que pueda decir la UE y las observaciones que hicieran la OEA y otros organismos electorales. Es un gobierno carente de legitimidad y lo que está buscando es una forma de legitimarse internacionalmente y nacionalmente”, consideró López.

Añadió que al tener una mayoría cómoda y suficiente en la Asamblea Nacional pueden disponer e imponer quiénes van a ser esos magistrados “que estén de acuerdo a sus intereses, lo que no necesariamente significa que van a ser militantes del Frente Sandinista, sino personas que en este momento les resulten interesantes, para maquillar un tanto su posición interna”.

Depende lo que quieran
Por su parte el doctor Julio Icaza Gallard, indicó que las intenciones del FSLN dependen de hacia dónde se quiera llevar al país. “Si lo que se busca es la construcción del sistema corporativista o neofascista, la accesión política, entonces es un panorama diferente. Si bien lo que se busca es mantener en el país el sistema democrático representativo, es otro panorama, todo depende de hacia dónde quiera llevar al país este señor (Ortega), dijo.

Añadió que lo claro es que si existe una intención de reformar las leyes. “No sé cuál será la intención de ellos, pero definitivamente a algo responde que se hayan arriesgado a realizar este fraude masivo para tener esa mayoría calificada que le permita las reformas constitucionales”, sostuvo.

El panorama ideal

De acuerdo con el doctor Cairo Manuel López, un panorama ideal de reforma a la Ley Electoral pasa por cambiar el estatus de “Poder del Estado”, que tiene el Consejo Supremo Electoral, CSE, desde 1950 a través de una reforma que se hizo ese año, con el propósito de vender al exterior la imagen de que el gobierno de Somoza era democrático, “esa misma estructura la mantuvo el Frente Sandinista en la Constitución Política de 1987 y es la que actualmente se mantiene”.

Cómo
“Lo electoral debería de ser un tribunal que funcione de manera intermitente, integrado por personalidades, que no necesariamente provengan del mundo de los partidos políticos, sino personalidades respetables del país y el tema de la cedulación la maneje un instituto con autonomía suficiente, sin depender de ningún poder del Estado y que el tema de los partidos políticos sea manejado por una estructura separada de ese tribunal electoral”, recomendó López, además de una serie de reformas para facilitar el pluralismo político, porque la actual Ley Electoral lo que consagra es un bipartidismo.

Julio Icaza Gallard describe, por su parte, un panorama que pasa por la democratización de todo el sistema electoral y una reducción al mínimo de la discrecionalidad del Consejo Supremo Electoral, una mayor regulación de las facultades que posee y una mayor libertad de autonomía en relación con los partidos políticos.

No es nuevo
“Las recomendaciones fundamentales están contenidas en los informes que han dado la Unión Europea y la OEA, se repiten porque vienen dándose de manera consistente en diferentes elecciones”, remarcó Icaza.

Sugirió un instituto electoral y no un consejo con la cantidad de magistrados que hay actualmente, la posibilidad de que el derecho de participar en las elecciones no sea exclusivo de partidos políticos, sino que puedan existir candidaturas por suscripción popular.

Además de mejorar la calidad de quienes dirijan el CSE. “Las credenciales de quienes dirijan ese CSE es fundamental para poder administrar de manera correcta los procesos electorales”, dijo.