•   Washington, Estados Unidos  |
  •  |
  •  |
  • AFP

El gobierno de Nicaragua rechazó este lunes en la Organización de Estados Americanos (OEA) el informe de la misión de este organismo que observó sus elecciones por usar información "falsa", y denunció que ello es usado para "fortalecer" un plan desestabilizador de Estados Unidos y la oposición.

"Es inaceptable y repudiable que algunos miembros de la misión de acompañamiento electoral de la OEA proporcionen información falsa contribuyendo de esa manera con quienes quieren desestabilizar a Nicaragua", afirmó el embajador Denis Moncada durante una reunión de la organización en Washington.

El embajador hizo estos ataques una semana después de que la misión de observación emitiera un informe verbal crítico de las elecciones del 6 de noviembre en las que resultó reelecto el presidente Daniel Ortega, lo que llevó a Washington a pedir que la OEA revise el estado de la democracia en Nicaragua.

Moncada aseguró que el informe de la misión, que criticó la falta de acceso a una decena de mesas electorales entre otras irregularidades, contiene "información que es falsa y carece de objetividad, imparcialidad y transparencia".

Moncada prometió pruebas "para que se conozca la verdad de los hechos, se corrija la información falsa y se evite que las misiones de la OEA sean utilizadas para desarrollar y fortalecer planes de desestabilización organizados por agentes de la embajada de Estados Unidos con sectores de la oposición".

El embajador evocó unas denuncias hechas el fin de semana en Nicaragua por el candidato opositor a diputado y coronel retirado Víctor Boitano Coleman, en las que habría revelado las "actividades de desestabilización" de funcionarios de la embajada estadounidense junto a miembros de la oposición.

Para el gobierno de Ortega "es inaceptable y condenamos que gobiernos extranjeros a través de funcionarios de sus embajadas, infringiendo el estado de derecho, intervengan dolosamente en nuestro proceso electoral tratando de desacreditar y desestabilizar a nuestro país", agregó.

Estados Unidos, que criticó la falta de transparencia en las elecciones en Nicaragua y elevó dudas sobre la validez de los resultados, rechazó los señalamientos nicaragüenses.

"Los cargos no tienen fundamento", dijo el representante alterno estadounidense William McGlynn. "El único elemento desestabilizador está del lado del gobierno de Nicaragua", dijo.

Los observadores, tanto de la OEA como de otros organismos, "han dejado en claro las serias fallas del proceso electoral", agregó.

El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, dijo por su parte que ante los señalamientos de la misión de observación de falta de acceso a algunas mesas, el Consejo Supremo Electoral nicaragüense "admitió que había habido problemas".

Insulza puso en duda las denuncias de Boitano Coleman, de quien dijo es "un candidato a diputado que en los últimos 24 meses ha acusado a tres de los candidatos presidenciales de quererlo asesinar, de querer complotar con él o de querer asesinar a alguien".

No obstante, Insulza dijo que la OEA está dispuesta a "examinar" los señalamientos de Nicaragua.

En su informe verbal el martes pasado, el jefe de la misión de observación, el excanciller argentino Dante Caputo, denunció que su labor tuvo una "restricción seria", al tiempo que observó irregularidades en la entrega de documentos necesarios para votar y hechos aislados de violencia.

La Unión Europa, que también observó las elecciones, estimó el jueves pasado que las irregularidades detectadas "significan un grave retroceso" democrático en Nicaragua.