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La falta de un cierre de campaña y la no celebración masiva del Frente Sandinista de Liberación Nacional, FSLN, a raíz de los resultados electorales es atribuida por algunos partidos políticos a la división que hiciera el gobierno para “ejecutar el fraude”, y para otros, es un cambio en la estrategia.

Las acostumbradas celebraciones del FSLN fueron pasadas a ferias solidarias, a actividades y celebraciones en los barrios. De acuerdo con la primera explicación que diera la  Secretaria de Comunicación y Ciudadanía, Rosario Murillo, se debía a que la fuerza de este partido estaba en las comunidades y los barrios y por ello cerrarían de esa manera.

Días después, Murillo anunció que cancelaban las concentraciones por estar enfocados en apoyar a la población afectada por las lluvias. “No tenemos programada ninguna mega concentración, concentración o cierres monumentales de campaña. Nosotros estamos trabajando cercanamente en el municipio, con las personas y las familias de los municipios”, aclaró Murillo a finales de octubre.

Solo rotondas
Cuando se anunciaron los primeros resultados las rotondas de la capital se llenaron de miembros de la Juventud Sandinista 19 de Julio con camisas blancas con emblemas y leyendas de “Paz y Reconciliación”, agitando las banderas rojas y negras, junto a la Bandera Nacional, pero la victoria tampoco fue celebrada masivamente, siendo notable la falta de las tarimas y los discursos del presidente Daniel Ortega y Murillo.

No tenían fuerza
De acuerdo a Eliseo Núñez de la Alianza Partido Liberal Independiente, PLI, el FSLN enfocó sus fuerzas en la “ejecución del fraude”, y eso provocó que no se concentraran en manifestaciones masivas.

“Porque han tenido todas sus fuerzas en la ejecución del fraude, entonces estaban dispersos. Simplemente dislocaron sus fuerzas y las dedicaron al fraude en cada una de las mesas, producto de eso no estaban articulados y decidieron cerrar en cada barrio. Es el mismo caso de la celebración”.

Cambio de estrategia
Para Víctor Hugo Tinoco la falta de cierre de campaña y celebración  del FSLN se debe a una táctica de cómo abordar problemas políticos. “Fueron consideraciones coyunturales.  Ortega tiene un aparataje de reproducción del mensaje y no siente necesidad de hablar, no considera necesario hacer estas actividades masivas”, dijo.

Por su parte, Víctor Tirado lo adjudica  a que ya no es el partido FSLN de concentraciones masivas, sino un partido familiar que acude a los barrios. “Como dirigente, Daniel Ortega ya no existe, y por eso acude a la representación en los barrios”, apuntó.