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El diputado de la convergencia Agustín Jarquín Anaya, aliado del Frente Sandinista, expresó que el funcionamiento de la Corte Suprema de Justicia como bancada no debe seguir dándose, haciendo referencia a la repartición de magistrados, sugerida por el magistrado con período vencido Rafael Solís.

Según Solís, de los ocho magistrados a ser nombrados próximamente por la Asamblea Nacional para la Corte, seis deberían ser para el Frente y dos para el PLI-MRS, según correlación de fuerza política. De esta manera el frente pasaría de ocho a 10 magistrados en ese poder del Estado.

Un reto
“Es un reto que tenemos los partidos políticos ir disminuyendo las influencias políticas en las instituciones del Estado y demás poderes e ir fortaleciendo su profesionalismo”, dijo el legislador.

También comentó que para que Nicaragua llegue a un crecimiento económico del 8 por ciento en los próximos años, es necesaria la seguridad jurídica, la confianza que genere para que vengan a invertir al país y para esto debemos tener un Poder Judicial independiente y profesional.

El diputado dijo que uno de los propósitos de su bancada es lograr el consenso, el diálogo, de manera que los funcionarios que han permanecido con cargo vencido, durante todo este proceso, dijo Jarquín “sean aprobados con más del 70 por ciento de los votos del plenario”.

Para la próxima legislatura la Asamblea Nacional deberá nombrar al menos 34 funcionarios públicos en la Corte, Consejo Supremo Electoral, Superintendencia de bancos, Fiscalía entre otros.