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Para el doctor Alejandro Serrano Caldera la sociedad nicaragüense está enfrentada a una “seria y profunda” crisis, la cual resume en cinco aspectos; sin embargo, también señala cinco medidas estratégicas que podrían ser una solución.

“No hay que perder de vista que las crisis son un riesgo porque pueden conducir al país a una situación más severa y más drástica, pero también son una oportunidad y me parece que esta crisis es el momento de llamar la atención hacia problemas inmediatos que son todos aquellos derivados de las elecciones, pero sin descuidar esto debe pensarse en una proyección de país, en una proyección de futuro”, sostiene.

¿Qué va a ser del gobierno de Daniel Ortega en los próximos cinco años si Nicaragua está sumida en tal crisis?

Cómo se va a comportar todo esto va a depender del Gobierno que es el responsable principal en la conducción de un país, pero va a depender también de qué haga la oposición, cuáles son sus contrapropuestas, cuáles son sus planes estratégicos alternativos y en lo que haga la ciudadanía, la búsqueda de restablecer esos aspectos que han sido deteriorados no solo por el proceso electoral, sino que viene desgastándose y deteriorándose a lo largo de estos años.

Sí, no es solo tarea del Gobierno, pero este mismo Gobierno asumirá en enero del 2012 un poder absoluto y parece que no tiene la voluntad de cambiar las cosas, sino de seguir ahondando en lo que está haciendo ahorita…
Hay que ver qué fuerza va a tener la oposición para plantearle sus propias alternativas y sus propias opciones. A mí me parece que el problema principal es que el Gobierno tiene y me atrevería a decir que es su preocupación principal —aunque no lo haya dicho— es de legitimidad, es decir, el punto más débil que este Gobierno tiene es el hecho de no ser reconocido como legítimo interna e internacionalmente. Este es un punto que la oposición lo tiene presente y sabe que es un punto medular no solo para el Gobierno, sino para el país mismo que necesita recuperar los  niveles de legitimidad indispensable para poder funcionar como un país normal.

A propósito de estrategia de la oposición, la alianza PLI está en un dilema: asumir o no las diputaciones que le corresponden en la Asamblea Nacional. ¿Qué opina al respecto?
Depende de la estrategia que adopten porque hay tantos argumentos a favor como en contra de esta posición (…) si van a llegar a la Asamblea solamente llenar un requisito obviamente no vale la pena, pero si van a estar allí para ser una voz que formule planteamientos, que se oponga a determinadas medidas aunque no pasen a la hora de la votación, que sean capaces de convencer a la nación y a la ciudadanía alrededor de una propuesta estratégica de país, sí creo que pueden hacer un papel importante. Esos cargos pueden ser aprovechados como una tribuna de denuncia contra las irregularidades y como un escenario de propuestas, planes y políticas estratégicas de país que si bien no tendrán la mayoría en el Parlamento, pueden movilizar a la opinión pública y a la ciudadanía para tener un respaldo y para ser la voz de la sociedad civil y de la ciudadanía nicaragüense.

Volviendo a que el Frente Sandinista va a asumir un poder absoluto ¿qué escenarios vislumbra en los próximos cinco años? Usted dice que todo depende de la estrategia de la oposición, pero ¿hasta dónde podría llegar este Gobierno con un poder tan absoluto como lo tiene ahora?

El ejercicio de un poder absoluto termina siendo negativo para quien lo ejerce de manera absoluta. La historia nos enseña esto en repetidas ocasiones, la inteligencia de quien tiene ese poder es procurar que sus estrategias y alternativas fueran discutidas con lo que queda de la oposición en el Parlamento. Entonces, posiblemente parte de su estrategia va a ser, aunque no lo necesite, tratar de persuadir y negociar con la oposición en el Parlamento, posiblemente va a tratar de dar algún tipo de representación en los otros órganos y poderes del Estado y quizás hasta llegue a hacer algunos cambios en el CSE…eso no es lo correcto, pero pueden intentarlo desde un punto de vista político-táctico. Es muy difícil saber exactamente qué es lo que va a hacer el Gobierno, pero eso va a depender también de otra serie de factores, de cuáles son las propuestas de la oposición, cuál es la situación internacional, cuál es la situación económica…

¿O sea que el Gobierno podría tenderle una trampa a la oposición dándole pequeñas cuotas de poder, y en esa medida adquirir legitimidad?
Claro, podría ser una forma de decir “bueno aquí están y están participando en todo”. Ahora ¿qué va a hacer la oposición? No lo sé.

¿Sobre qué aspectos tendría que tener puestos los ojos la oposición?
Un punto medular de la oposición es la Asamblea, no por lo de la mayoría porque eso está descartado, sino por lo de la tribuna, por la posibilidad de transformarse en portavoz de la ciudadanía, por la posibilidad de ser ese el escenario desde donde se anuncien planes y proyectos estratégicos, políticos, económicos y sociales.

Un analista político dijo en una ocasión que el gran problema de la oposición es que es comprable ¿hasta qué punto está esa posibilidad latente o las cosas cambian con el hecho que el PLC haya quedado reducido a dos diputados en la Asamblea?
Me parece que esta es una oportunidad para la oposición. Yo veo que es un reto y es un desafío, es una crisis, pero las crisis también pueden producir opciones y alternativas positivas. De alguna manera Nicaragua ha entrado en una etapa diferente y la oposición debe tener la sagacidad y la rectitud suficiente para comprenderlo y definir su papel y su rol dentro de los marcos que esta nueva situación del plantea. Esta ya no es la situación del pasado en donde a pesar de tener mayoría el que tenía minoría es el que sacaba los proyectos…(antes) habían todas las posibilidades de negocio con A, con B, negocio, con C o con D aún cuando era una oposición mayoritaria, (pero) ahora el Gobierno no necesita eso porque tiene no solo la mayoría absoluta para sacar las leyes que quiera, tiene además la mayoría calificada del 60 por ciento para la reforma parcial de la Constitución y tiene inclusive la máxima mayoría que es la de los dos tercios porque tiene 63 diputados.

¿Qué influencia pueden tener declaraciones como las de la congresista republicana Ileana Ros-Lehtinen, quien quiere que no se reconozca a este Gobierno y que se le suspenda la cooperación? Antes lo ha pedido a la Secretaria de Estado y no ha habido respuesta…
No sé si va a cambiar o no la relación entre el Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes y la Secretaria de Estado, pero es un elemento que está allí y es un elemento que tiene que considerarse por el peso y la importancia que tiene porque surge a consecuencia de un hecho reciente que es el proceso electoral. Hay una concatenación entre la causa y los efectos. Yo no sé si la posición de la señora Ileana Ros va a ser la posición de la Cámara de Representantes del Congreso y si siendo la de la Cámara va a ser la posición de la Secretaria de Estado, pero lo cierto es que allí hay un elemento que se está debatiendo alrededor de este problema y es un punto que no se puede soslayar, tiene que considerarse.

Hay una correlación dialéctica, así como lo internacional influye en la política interna, así también el comportamiento de la política interna influye en la valoración internacional.

Cinco aspectos que constituyen una crisis muy severa en el país

1 Crisis de legitimidad. Proviene de la inconstitucionalidad de la candidatura del presidente Daniel Ortega, de las irregularidades, anomalías y abusos cometidos durante el proceso electoral.

2 Deterioro de los partidos políticos. Debilitamiento de los partidos políticos, su función y su papel en la vida social y política del país. Evidencia la falta de un proyecto estratégico y de una propuesta integral.

3 Deterioro del Estado de Derecho, la institucionalidad y la democracia. Se ha venido dando progresivamente a lo largo de estos años, pero con lo ocurrido en el proceso electoral se acentúa y se evidencia. Una serie de medidas donde los principios universales del Derecho como la subordinación del poder a la ley, la jerarquía de la norma jurídica, la supremacía de la Constitución Política y la separación de poderes entran en crisis.

4 Aumento de la inseguridad, la incertidumbre y la tensión en la sociedad nicaragüense    En materia de la situación política electoral, la población siente que está en un terreno movedizo en donde lo que dice la Constitución, las leyes y las instituciones no es cumplido en la forma que debería serlo.

5 Situación internacional Económica: relaciones bilaterales con los países, pero sobre todo las relaciones con el Fondo Monetario, el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo son relativamente estables hasta el momento, en lo que concierne particularmente a la macroeconomía. Política: dentro de una aparente regularidad han surgido signos de tensión como el hecho que desde la Cámara de Representantes del Congreso de Estados Unidos se esté pidiendo que se suspenda la cooperación con Nicaragua.

Cinco puntos como medidas necesarias de carácter estratégico

1 Restablecimiento del Estado de Derecho, la institucionalidad y la democracia. Es imprescindible que se restablezca la estructura jurídica e institucional del país para que a partir de allí pueda desarrollarse y llevar adelante sus proyectos y sus estrategias.

2 Formulación de una política económica nacional. Un plan estratégico de la economía y de lo social en lo cual se estimule la producción y la promoción de empleos como elementos básicos de esta política que tendría de Estado, no medidas puntuales o coyunturales.

3 Democratización interna de los partidos políticos y la redefinición de su relación con la sociedad. Necesaria la renovación de los liderazgos, la estabilidad en la función de la dirección partidaria, las propuestas estratégicas, la formulación de plan de país desde las perspectivas de las fuerzas políticas nicaragüenses y la redefinición de sus relaciones con la sociedad civil.

4 Organización y participación de la ciudadanía en la formulación y aplicación de las políticas públicas y sociales. Es fundamental una ciudadanía organizada cada vez más y cada vez más participativa para la formulación de las políticas públicas y las políticas sociales en donde la opinión de los ciudadanos tenga el peso que efectivamente merece.

5 Formulación de un plan nacional. Un proyecto estratégico de institucionalidad, educación, política social y política económica que pueda hacerse en una estrategia nacional que incluya al Estado, al Gobierno, a la sociedad civil, los sectores ciudadanos y los partidos políticos, pero si esto resulta difícil por lo menos los partidos políticos de oposición y la ciudadanía podrían estructurarlo.