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La protesta cívica de la sociedad civil y de los partidos de oposición denominada “marcha contra el fraude” significa el comienzo de una serie de protestas “esporádicas hasta donde sea posible”, manifestó el nuevo líder de la oposición Fabio Gadea Mantilla, quien también fue secundado por el ex candidato a la vicepresidencia por la alianza PLI, Edmundo Jarquín, quien considera necesario que se mantenga la crítica nacional e internacional contra la ilegalidad del presidente Ortega para que de esta manera se retome la senda democrática de Nicaragua.

Gadea Mantilla, quien lideró la marcha organizada por la sociedad civil el sábado 3 de diciembre, recalcó que mantendrá su lucha en las calles de Nicaragua y que considera necesario que los diputados de su alianza (PLI) electos el seis de noviembre asuman su diputación en enero próximo, puesto que según él, resultaron favorecidos por la voluntad popular del pueblo nicaragüense en los comicios de noviembre.

“Es un derecho”
Monseñor Silvio Fonseca, Coordinador de la Pastoral Familiar, consideró, luego de oficiar en la misa en la catedral de Managua, que la marcha del día sábado significó un derecho constitucional que nadie le puede negar a la ciudadanía.

Monseñor Fonseca se refirió en tanto al resguardo que hizo la Policía Nacional el cual pudo tener dos significados. “Eso puede tener dos interpretaciones: por una parte un aparato militar que en cualquier momento te pueden echar toda una maquinaria por cuatro personas que talvez puedan llegar. Por otra parte, bajo la justificación de que hay que resguardar el orden público, también pueden reprimir”, señaló literalmente monseñor Fonseca.

Monseñor Fonseca  cree que “a otro candidato le correspondía el triunfo del seis de noviembre”, puesto que las elecciones estuvieron llenas de irregularidades desde antes de los mismos comicios.

La disyuntiva: asumir o no asumir
Sin embargo, existe una disyuntiva entre expertos en temas políticos en cuanto a las estrategias que seguirá la nueva oposición en la Asamblea Nacional frente al poder absoluto que hoy tiene el partido gobernante FSLN.

Para el diputado del Partido Liberal Constitucionalista, PLC, José Pallais, en la Asamblea Nacional, la alianza PLI no tiene posibilidad de incidir en una negociación positiva puesto que aunque  tenga intenciones de hacer oposición no existen las condiciones por el control total que tendrá el FSLN.

“Estrategia está en las calles”
Pallais, sin embargo, reflexiona que la marcha del día sábado dejó entrever a la nación y a la comunidad internacional que la ciudadanía opositora perdió el miedo a las contramarchas que comúnmente ha realizado el FSLN, “para atemorizar a los protestantes de la sociedad civil”, y cree que esta acción debería de ser la estrategia principal de la alianza PLI y la sociedad civil antes que asumir las diputaciones en enero próximo.

“La oposición no puede estar en la Asamblea. En otras palabras, la oposición va a estar en la calle, en la defensa de los derechos de los ciudadanos y en la defensa de la democracia. La oposición debe de reconocer esa realidad que la protesta está en las calles”, recalcó Pallais.

“Evitar el zancudismo”
De igual forma el diputado liberal dijo que el propio presidente Ortega habría dicho que daría cuotas de poder a la alianza PLI para que este partido caiga en el juego político del mandatario, quien busca la legitimidad del proceso electoral del seis de noviembre.

“La política de la concesión es el germen del zancudismo. Para mí el ser aceptados los (cargos públicos) vendría a fortalecer la política del FSLN y fortalecería la instalación de una dictadura cada vez más dura”, criticó Pallais.