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Aunque ya son conocidos los resultados de las elecciones nacionales, la proporción de la Asamblea Nacional aún sigue en veremos, luego que la segunda fuerza política compuesta por 26 diputados del Partido Liberal Independiente, PLI, tiene pendiente su decisión de asumir esos escaños, aunque para el analista político Róger Guevara Mena, “asumir” no significaría más que una “oposición decorativa”, mientras que para el filósofo Alejandro Serrano Caldera, “no asumir” sería ser “coherente” con su posición de que hubo un “fraude electoral”.

Y mientras los electos por el PLI se deciden, ya existen algunas proyecciones sobre los escenarios con o sin estos 26 políticos. Guevara Mena afirma que 26 diputados “no tienen capacidad para oponerse con eficacia”, puesto que considera que los 63 legisladores del partido de gobierno Frente Sandinista de Liberación Nacional, FSLN, “constituyen una aplastante mayoría” y los diputados del PLI no van a impedir la aprobación de las leyes.

Consenso para “efectos de propaganda”
Por otra parte, ante el discurso oficialista de que se va a “tomar” decisiones en consenso “con todos”, Guevara opinó que decir ahora que lo van a hacer “todo en consenso”, es “solo para efectos de propaganda”, porque lo “tradicional” no ha sido eso.

“Hay suficiente tradición en los últimos cinco años de lo que representa el consenso para el partido de gobierno, es difícil creerlo, solamente quizá para efectos de propaganda”, manifestó Mena, quien participó como candidato presidencial en las elecciones pasadas.

En el caso de que los legisladores electos por el PLI rechacen sus curules, Mena opinó que quedarían como oposición oficial los 3 diputados del Partido Liberal Constitucionalista, PLC, lo cual llama “el pacto tradicional”. “Pero obviamente ellos no tendrían ninguna oposición”, agregó.

Mena considera que el “mayor desafío del gobierno” es “crear una oposición creíble”, para tener una democracia igualmente “creíble”, porque de lo contrario el gobierno del presidente Daniel Ortega será calificado como una “dictadura”.

No asumir implica ser “coherentes”
A juicio del analista político y filósofo, Alejandro Serrano Caldera, si los diputados del PLI no asumen, “se podría decir que están siendo coherentes porque consideran que ha sido un proceso electoral fraudulento e ilegítimo”.

Sin embargo, agregó que “el solo hecho de participar en las elecciones se podría haber considerado también como una falla porque si era inconstitucional el candidato (Daniel Ortega), si era de facto el CSE, si habían denuncias de irregularidades, ya había un contexto donde indudablemente podía pensarse que la reacción natural era rechazarlo y no participar”.

La otra cara de la moneda
Pero viendo la otra cara de la moneda, Serrano Caldera señaló que “la consideración de no participar en un proceso electoral y después no asumir las 26 diputaciones significa dejar en manos del Poder Ejecutivo el control absoluto y total”.

“Además, como han expresado, ellos están elegidos de una forma legal, lo irregular se ha cometido con otros que sin haber ganado la diputación les fueron asignadas”, remató el analista político y filósofo.

Los directivos y diputados electos del PLI anunciaron el mes pasado que se reunirían en diciembre para fijar una posición sobre este tema, sin embargo, aún no se pronuncian. Los diputados electos del PLI podrían no asumir sus diputaciones en protesta porque consideran que las elecciones del pasado 6 de noviembre fueron “fraudulentas”.

Por su parte, el excandidato presidencial del PLI, Fabio Gadea, ha insistido en que no ocupará la curul que por ley le corresponde por haber quedado en segundo lugar, según el resultado oficial de la elección.