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El Movimiento por Nicaragua, MpN, iniciará hoy la recolección de cien mil firmas de ciudadanos de todo el país, con el objetivo de tener un instrumento para presionar al Gobierno y que se realicen nuevas elecciones, pero esta vez “con condiciones de transparencia”, anunció Benjamín Lugo, dirigente de esta organización civil.

La iniciativa lleva por nombre “Jornada ciudadana por nuevas elecciones libres y transparentes en Nicaragua”, y “es un llamado a exigir junto con el pueblo de Nicaragua la realización de nuevas elecciones para que prevalezca la verdadera voluntad del pueblo, y no aceptar imposiciones por parte de este Consejo Supremo Electoral”, dijo Lugo.

En la hoja que circulará para recolectar las firmas, se lee: “Exigimos cívicamente la realización de nuevas elecciones verdaderamente libres y transparentes en Nicaragua, con una amplia y debidamente acreditada observación electoral nacional e internacional, con fiscales electorales acreditados de acuerdo con la ley y con nuevos magistrados del CSE, honestos, independientes y que respeten la voluntad popular”.

El MpN es unas de las organizaciones civiles que desconoce y rechaza los resultados de las elecciones generales del 6 de noviembre pasado, en las que el presidente Daniel Ortega obtuvo la reelección con el 62% de los votos, de acuerdo con los resultados presentados por el CSE.  

Sus dirigentes aseguran que el fraude en dichos comicios se realizó a través de ocho puntos clave: imposición de la candidatura ilegal del presidente Ortega, masivo uso de recursos del Estado para propaganda sandinista, cedulación a favor del partido de gobierno, control de las estructuras electorales, no acreditación de fiscales de la oposición, irregularidades en las JRV, manipulación en los centros de cómputo y violencia organizada contra protestantes.

A juicio de Lugo, todo ello provocó un gran retroceso en la democracia del país, y el gobierno no logró convencer a nadie de haber ganado las elecciones de manera libre y transparente, ni a nivel nacional ni internacional. “Es un régimen que no tiene legitimidad ni credibilidad”, expresó.