•   Granada, Nicaragua  |
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El obispo de la Diócesis de Granada, monseñor Jorge Solórzano Pérez, manifestó que para el próximo año la Iglesia Católica espera lograr un contacto directo con el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega Saavedra, pero no a través de intermediarios como sucedió a lo largo de este 2011.

Monseñor Solórzano también espera que el nuevo gobierno formule y aplique políticas públicas encaminadas a resolver de raíz problemas de desempleo, inseguridad ciudadana, poco acceso a la salud y a la educación.

“Ha habido esfuerzos…”
Estas expectativas las brindó durante una entrevista que sostuvo con EL NUEVO DIARIO, en la que reconoció algunos esfuerzos del gobierno central -con el que dice- tuvieron buenas relaciones.
“Indudablemente ha habido esfuerzos, pero no los suficientes para dar  respuesta satisfactoria a nuestro pueblo que necesita vivir de manera más digna, como ser humano y como cristiano”, dijo el prelado.   

En el campo político, manifestó que este año hubo irregularidades y violaciones a la ley que repercuten negativamente en el país, “manejadas con el propósito de conservar el poder de cualquier manera”. Además, se refirió al inadecuado uso de las relaciones diplomáticas con países amigos y el retiro de la ayuda financiera, “vital para una economía tan débil como la nuestra”, dijo.

“No hay que olvidar que dependemos mucho de la ayuda extranjera, no podemos darnos el lujo de rechazar ningún apoyo, en medio de la crisis mundial, yo le pido al Señor que nos ampare para que podamos tener estabilidad”, agregó.  

Cambio para las elecciones
Esas debilidades, monseñor Solórzano recomendó que se deben superar, sobre todo para el próximo año cuando se efectuarán las elecciones municipales. Precisamente para este evento, dice que las autoridades deberían reflexionar y “cambiar las reglas del juego”.

“Tiene que haber un cambio. Las autoridades deben reflexionar sobre sus comportamientos para que las instituciones sean verdaderamente creíbles y transparentes, porque si siguen con la misma tónica, la situación empeoraría hasta llevarnos a una descomposición total”, recalcó el religioso.

Debilidades
No obstante, insistió en que la debilidad no solo está en las personas que dirigen las instituciones, sino también en el “sistema ideológico dependiente” que existe en Nicaragua y que mantiene en un “atolladero” a los nicaragüenses.

Respecto de la relación entre la Iglesia Católica y el Gobierno, el prelado manifestó que la comunicación que ha habido ha sido a través de los ministros y delegados, no se ha producido un diálogo directo con el Presidente.