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La Casa Blanca minimizó ayer la gira del presidente iraní Mahmud Ahmadineyad por Latinoamérica, que incluye una parada en Nicaragua para participar en la investidura del presidente Daniel Ortega el próximo 10 de enero.

El portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, dijo a la prensa que el Gobierno estadounidense “está centrado en el compromiso con América del Sur y Central, que pretendemos continúe a un nivel sólido”.

“En cuanto a Irán, estamos enfocados en su incapacidad de llevarse bien con el mundo y de ser responsable en lo referente a sus obligaciones internacionales”, indicó Carney.

Aludiendo a las naciones que visitará Ahmadineyad, el funcionario estadounidense agregó que “todos esos países saben muy, muy bien, cuál es la posición de Estados Unidos respecto a Irán. También saben muy bien que estamos tratando de fortalecer el régimen internacional de sanciones contra Irán.

Así que no creo que haya ninguna duda al respecto”.

¿Consecuencias?
La visita de Ahmadineyad podría meter en aprietos a Nicaragua. Analistas consultados sostienen que la presencia de Ahmadineyad en la toma de posesión del presidente Daniel Ortega podría interpretarse como un acto desafiante hacia Estados Unidos, país que impulsa sanciones contra esa nación.

“El efecto, ante la visita del presidente de Irán a Nicaragua, en ocasión de la continuidad del mandato del presidente Ortega en el juego diplomático de los Estados Unidos, se puede percibir como un desafío y un acto inamistoso, con quien se supone hemos mantenido una larga relación diplomática bilateral”, considero Róger Guevara Mena, experto en relaciones exteriores.

“Esa no es la política oficial de EU”
El diputado electo por el Frente Sandinista, Jacinto Suárez, sostiene, sin embargo, que la visita puede ser malinterpretada por los miembros del Tea Party, “los más derechistas de Estados Unidos”.

Suárez, Secretario de Relaciones Internacionales del gobernante FSLN, insistió en que “hay que saber diferenciar que hay sectores que siempre han estado en contra nuestra. No me digas que va a haber problemas con Estados Unidos, porque esa no es su política oficial”, dijo.

A criterio del exfuncionario de la Cancillería, Julio Icaza, la presencia de Ahmadineyad puede tener “consecuencias irritantes, y va a servir de pretexto para que los republicanos arrecien sus presiones”.