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Saborío propone una oposición de contrastes al Partido Liberal Independiente, PLI, en vista de que este partido tiene una representación mínima en la Asamblea Nacional frente a una mayoría absoluta del oficialismo.

En esta entrevista, además, analiza los primeros pasos del PLI en un año que se avizora lleno de retos políticos para la oposición, como es la elección de una treintena de funcionarios públicos y la decisión de participar o no en las elecciones municipales de noviembre próximo.

El PLI asegura que con la derrota del PLC en las elecciones nacionales de noviembre pasado, los nicaragüenses deben confiar en que esta es una oposición nueva, creíble y firme ¿cuál es su criterio al respecto?

Eso se tiene que demostrar con los hechos. La decisión que ellos tomaron de no participar en la Junta Directiva (de la Asamblea Nacional) establece una distancia de lo que ha sido el PLC y ellos, pero hasta ahora eso es un pequeño hecho. Tenemos años delante, ellos tienen un escenario amplio como es la Asamblea para ser usado como un objetivo de su proyecto. Pienso que por lo menos hay la voluntad, la intención de hacer algo muy diferente a lo del PLC.


¿Pero usted visualiza una estrategia del PLI?

Si yo estuviera adentro te podría hacer un análisis de si tienen o no tienen una estrategia. También hay un corto tiempo y es un alianza donde tienen que ponerse de acuerdo en esa estrategia, pero pienso que ellos van a necesitar una estrategia que permita el desarrollo de un proceso democrático, es decir, cómo pueden democratizar a Nicaragua y por qué quieren la democracia, porque muchas veces al pueblo le dicen “vas a la democracia, a elegir las autoridades” etc., pero eso para el pueblo no significa nada (…)

¿Considera que las fuerzas políticas que componen la alianza PLI tiene el nivel de organización y de liderazgo necesarios para simbolizar a la oposición en Nicaragua?

Ellos tienen todas las posibilidades de alcanzar el objetivo de la democratización del país. El MRS tiene experiencia, el MRS fue el que hizo las reformas constitucionales, él ya tenía conciencia de que la única salida para el país es la democratización y por eso rompieron con el Frente Sandinista e hicieron las reformas constitucionales (de 1995). Esa fue la primera vez en la historia de Nicaragua que unas reformas constitucionales democráticas se hicieron a partir de abajo hacia arriba, es decir, en la Asamblea sin la autorización del Poder Ejecutivo.

 
¿Y el Movimiento Vamos con Eduardo qué rol juega en esta alianza?

El movimiento Vamos con Eduardo tiene que comprender que el cambio solamente se puede hacer con el segmento independiente, si ellos se aferran a colores, a rojo, verde, amarillo, etc., ellos van a fracasar, deben tener conciencia de que para echar adelante el proceso democrático se necesita del segmento independiente, que antes de las elecciones en las encuestas equivale a un 50 por ciento. Esa puede ser la base para hacer el cambio porque (los independientes) no están comprometidos con el pasado, con la primitivez del pasado, pero aquellos que se sienten más liberales que nicaragüenses o más conservadores que nicaragüenses o más sandinistas que nicaragüenses, con esa gente no se podrá hacer el cambio democrático. Tienen que comprender que tienen que olvidar los colores políticos.

Y en el concepto de oposición ¿dónde se ubica el PLC?
Eso terminó desde el pacto, porque a Alemán lo que le interesaba era que el Frente Sandinista le dejasen hacer sus fechorías, lo cual logró, ese objetivo personal lo consiguió. Siempre ha estado por el poder y eso lo ha llevado a una corrupción total, por lo tanto se ha puesto al servicio del mejor postor, en este caso del Frente Sandinista. Con estos dos miembros (Wilfredo Navarro y Jorge Castillo Quant) que se sumaron a la Junta Directiva (de la Asamblea), está evidenciando hasta la saciedad que ellos ya ni siquiera son un apéndice, sino un simple amigo del Frente Sandinista.

¿Y la sociedad civil?

La sociedad se encuentra un poco desorganizada, pero en el fondo, si nosotros vemos, es la que ha mantenido la oposición, Ha animado a los partidos políticos, al mismo PLI, a seguir una lucha por la democracia, por un proceso democrático. Tenemos que entender que en un país no se puede establecer de la noche a la mañana la democracia, pero sí es un proceso democrático.

En 2001 aceptó la candidatura presidencial por el Partido Conservador y según dijo lo hizo con el objetivo de darle un nuevo perfil de oposición a esta fuerza política…

En parte sí, pero también porque si no íbamos a las elecciones iban a quedar solo dos partidos, el PLC y el Frente Sandinista, y como ya tenían ellos la llave cerrada no podía haber otra expresión política. El PC tenía que ir como fuese para mantener la personería jurídica. El hecho de que nosotros tuvimos en la elección del Poder Legislativo más de un cinco por ciento, permitió que fuéramos a la Corte Suprema que en ese momento la CSJ no estaba controlada por el Frente Sandinista ni por el PLC, sino que negociaban las sentencias,  y nosotros recurrimos porque la Constitución te dice más del cuatro por ciento de unas elecciones nacionales (para mantener la personalidad jurídica) y tanto la elección de los diputados como la del Presidente son nacionales y como se dan conjuntas y la democracia no es excluyente, sino incluyente, nosotros alegamos que la personería la habíamos conservado. Eso también permitió que partidos anteriores aún sin haber ido a las elecciones pudieran conservar sus personerías jurídicas.

La segunda razón es que queríamos insistir en la institucionalidad; cuando nosotros fuimos a las elecciones nadie hablaba de institucionalidad, nadie leía la importancia de las instituciones y nosotros pusimos énfasis en eso, no anduvimos prometiendo millones de casas, infraestructura, etc. porque no disponíamos de recursos, es decir, Nicaragua no tenía los recursos para llevar a cabo promesas extraordinarias, pero sí nos interesaba hacer conciencia de la importancia de la institucionalidad para un cambio, para un futuro mejor del país.

¿Desde esa perspectiva, qué consejo le daría a la nueva oposición en el contexto actual?Que tengan en cuenta la experiencia histórica. El pacto Cuadra-Pasos y luego el Pacto de Los Generales, ocurrieron porque verdaderamente (la oposición) no encontraba salida, el somocismo estaba demasiado fuerte, no había ningún apoyo de la comunidad internacional, así que pensaron que era a través de un juego político que podrían ellos debilitar al somocismo o llevar a cabo la democracia, pero no tenían los elementos humanos para ese proyecto.

Actualmente existe ese elemento humano, tienen ellos primero que elaborar un proyecto, cuáles son las instituciones democráticas que ellos creen indispensables establecer para desarrollar la democracia en Nicaragua, tienen que llegar a la población a enseñarle y a sus partidarios por qué y para qué la democracia (…)

Actualmente se debaten dos temas cruciales para la oposición. Uno de ellos es la elección de una treintena de funcionarios públicos ¿qué podría resultar de una negociación tan desigual en la Asamblea Nacional?

Si hay una negociación y por ejemplo le dan 15, 20 empleados públicos o altos funcionarios al PLI y esos funcionarios son un ejemplo a los demás, eso va  contagiando, va estableciendo los contrastes entre un partido nuevo que quiere el cambio y un partido viejo que está vuelto hacia el pasado, porque son los hechos los que van a demostrar si el PLI está vuelto hacia el futuro o hacia el pasado (…) Si la alianza PLI quiere crear conciencia en la ciudadanía, tiene sus funcionarios, el actuar en la Asamblea, las leyes que presente aunque no sean aceptadas, pero el pueblo va a ver qué es lo que la alianza está pretendiendo y que si no pasó es precisamente porque tenemos un gobierno que no responde a los intereses del pueblo. Eso es importante, van acumulando pruebas ante el pueblo y haciéndole conciencia de que el cambio está en lo que los otros están rechazando.

Pero en el caso de la elección de los funcionarios públicos, el PLI es minoría, no se puede hablar de que le van a dar 20 o 15 funcionarios…

Todo depende del puesto que te vayan a dar, si es un puesto para solo recibir sueldo, eso sería negativo, pero si es un puesto donde vas a tener posibilidades de actuar, se acepta aunque sea uno, porque vas a hacer el contraste, lo que estás buscando es que vean la diferencia entre lo que vos haces, aunque sea a pequeña escala, y lo que los otros hacen a gran escala. Entonces, esa comparación, si se la llevan al pueblo vas haciendo conciencia del pueblo.

El otro tema que está en la palestra pública es el de las elecciones municipales. El Frente Sandinista ya está actuando de cara a estas elecciones, mientras que el PLI parece que tiene una agenda meramente legislativa ¿le está faltando estrategia al PLI en ese sentido?

Probablemente le está faltando dinamismo, pero estas deficiencias son problemas que tiene siempre una oposición en países como los nuestros, porque la gente tiene temores de participar en elecciones donde corre riesgos personales y además no tiene la posibilidad de ganar debido a los fraudes anteriores.


¿Cree que habrá elecciones municipales en las mismas condiciones en que se dieron las elecciones nacionales?

Yo no creo que vaya a haber elecciones libres ni nada, pero esta es una lucha, una batalla y es un momento en que vas a evidenciar ante la nación y ante la comunidad internacional que no hay posibilidades de que la democracia se desarrolle en Nicaragua si no es con el apoyo de la comunidad internacional.

¿Qué cambios puede haber, tanto en la oposición como en el gobierno, a raíz de las presiones externas que tiene el gobierno del presidente Daniel Ortega?
Estas medidas solo tienen importancia si hay conciencia en el pueblo. Los partidos políticos deben explicarle las consecuencias, que no es repartiendo chanchos ni gallinas, ni zinc que van a cambiar las estructuras en Nicaragua, que con ese tipo de política lo que va a haber es una población de mendigos. Si nosotros queremos ciudadanos con oportunidades necesitamos cambios estructurales y eso solo te lo va a dar el proceso democrático. Todo esto es una labor de los partidos políticos, porque nadie nace aprendido, no sabe el campesino, el hombre que anda batallando todos los días para ganarse el sustento, no ha pensando en estas soluciones.