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  • ACAN-EFE

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, saludó ayer el 33 Aniversario de la revolución de Irán y dijo que respalda el “justo reclamo de derechos inalienables” de Teherán.

El gobierno nicaragüense divulgó ayer una misiva en la que Ortega envía “saludos con cariño” a su homólogo iraní, Mahmud Ahmadineyad, y a “ese gran pueblo iraní” por su fiesta nacional, un “memorable y singular acontecimiento” que en 1979 derrocó al último Sha de Persia, Mohamad Reza Pahlevi.

“Reiteramos el aprecio de nuestros pueblos (a Irán) en su justo reclamo de derechos inalienables, como procurar el desarrollo en paz para la prosperidad de esa gran nación”, indicó Ortega en la carta, leída ante medios oficiales por la primera dama nicaragüense y portavoz del gobierno, Rosario Murillo.

Contrastes
Mientras gran parte de la comunidad internacional, con Estados Unidos e Israel a la cabeza, creen que el controvertido programa nuclear iraní tiene una vertiente militar, extremo que el gobierno iraní niega, en Nicaragua, Ortega consideró que Irán es “admirable en fortaleza y valentía” y “respetable en sus postulados, propios de la idiosincrasia, identidad y creencias de esa milenaria cultura”.

Ortega es uno de los principales aliados de Ahmadineyad en Latinoamérica y el pasado 10 de enero, cuando juró para un nuevo mandato de cinco años en Nicaragua, el líder sandinista respaldó el programa nuclear iraní y pidió a Israel que se “desarme” para evitar un conflicto bélico.

EU inquieto
El miércoles pasado, la subsecretaria para América Latina de Estados Unidos, Roberta Jacobson, aseguró en Lima que a su país le preocupa la presencia del presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, en la región.

“El líder de Irán ha tenido varias giras por América Latina. A Estados Unidos le preocupa y está muy vigilante porque la influencia de Irán no es una cosa positiva para la región”, señaló en declaraciones a la emisora RPP.

En enero de 2012, Ahmadineyad realizó una gira que lo llevó a Venezuela, Nicaragua, Cuba y Ecuador, con el fin de reforzar los lazos con estos países y obtener apoyo ante la presión de Washington y de la Unión Europea para que abandone su programa nuclear.

(Colaboración de AFP)