•  |
  •  |

En esta entrevista, el director ejecutivo de la Asociación para el Desarrollo Municipal, ADM, Luis Caldera, trata de encontrar una explicación a los reclamos que se han suscitado en una treintena de municipios por los llamados “dedazos” de parte del Frente Sandinista.

“Para todo aquel que ha conocido el disfrute de la libertad no será muy fácil volverse a sentir esclavo y este fenómeno se está dando en las filas del Frente Sandinista”, refiere el experto, en alusión a que en los últimos 16 años se habían realizado consultas amplias para escoger a los candidatos sandinistas para ocupar las sillas edilicias.

Además, Caldera cree que las reacciones de descontento obedecen a que las bases sandinistas están viviendo las denuncias de corrupción y totalitarismo de las que antes solo escuchaban hablar en Managua. “Yo he llamado esto democratización de la corrupción”, dice al respecto.

Se entiende que como partido político el FSLN puede hacer a nivel interno lo que estime conveniente, pero desde el punto de vista de la legitimidad ¿qué repercusión tienen estos llamados “dedazos”?

A mí me parece que sí tienen que ver con la legalidad existente en el país, porque los partidos no están exentos de un marco jurídico, entonces, como ciudadano de este país he estado esperando la reacción del Consejo Supremo Electoral y también de la Dirección de los Partidos Políticos. Tiene que haber una responsabilidad de X partido frente a la nación. Si ha habido una situación en que la Dirección de Partidos Políticos y/o el CSE se han pronunciado por cuestiones internas en X partido ¿por qué no se va a pronunciar por una situación como la del Frente Sandinista de Liberación Nacional?

¿Partiendo de qué en sus estatutos se establecen las elecciones primarias para candidatos a alcaldes?
Partiendo de la normativa existente dentro de todo partido, sea cual sea. Es decir, nadie, ningún partido político, ninguna asociación no gubernamental, ninguna fundación, van a hacer trizas sus principios estatutarios. Cada partido tiene una norma que se debe respetar y que está de cara a la nación, esa norma tiene un reflejo en el Estado.

Además, no estamos hablando de cualquier partido, estamos hablando del partido que gobierna este país, que administra los destinos de este país. Para mí, lo que está sucediendo en el Frente Sandinista es reflejo de lo que está pasando en todo el país, hay un reclamo generalizado de democracia efectiva (…) En las calles están los comentarios, las quejas, el sentir de la gente y todo ese sentir de la población sobre las irregularidades que han pasado en nuestros países en los últimos años en términos de democracia, ahora se está viendo una situación muy particular a lo interno del Frente.

¿Cree que las protestas desatadas por las imposiciones de alcaldes del FSLN son solo una reacción de momento o serán una posición prolongada?
Esto ha sido permanente, estos son reclamos que surgen de las incomodidades permanentes que hay en el partido. Yo no tengo vida en ese partido, yo observo y converso con compañeros que están en ese partido y reflejan sus incomodidades (…) la raíz del sandinismo es la justicia social y los compañeros que están ahí se están dando cuenta que de justicia social hay muy poco, como le dije a alguien, la fuerza interna del sandinismo ha estado en lo que le hemos llamado rebeldía. ¿Qué es ser rebelde? Es estar en contra de todo aquello que significa abuso, arbitrariedades, injusticias, entonces lo que está pasando ahorita es el reflejo de rebeldía que ha sido la semilla del Frente. Pero ahora, a la vuelta de los años uno se pregunta ¿dónde está la rebeldía de los miembros del Frente Sandinista? Lo que se nota es que hay una cantidad de personas dentro de ese Frente Sandinista que están simplemente obedeciendo, dicen que por normas disciplinarias, pero yo no diría que es norma disciplinaria, yo creo que hay muchos intereses económicos y materiales de por medio que los llevan en esa dirección, a llevar la cabeza en esa posición.

¿Por qué vemos que los simpatizantes sandinistas están reaccionando de esa manera? Existe la idea de que en el Frente Sandinista hay una disciplina tal que aceptan todas las designaciones de la cúpula…

Yo me pregunto y le pregunto a los compañeros del Frente ¿dónde está la semilla de rebeldía que ha sido la base fundamental de lo que ha sido el Frente Sandinista históricamente? ¿Dónde está ese sentido crítico que siempre el Frente Sandinista consideró tener? No es estar en contra, para mí no hay que estar en contra, para mí hay que estar a favor de algo, pero con un planteamiento. Estar en contra es tan sencillo, pero estar a favor de algo y hacer un planteamiento es mucho más difícil, entonces, el Frente Sandinista que uno ha conocido en los años anteriores no es un Frente Sandinista de escritorio, es un Frente Sandinista que llamaba a la transformación que significa mover determinada situación y construir otra, ese es el Frente Sandinista que tuvo la admiración a nivel mundial, no este Frente Sandinista que está coludido con un montón de cuestiones extrañas, raras y turbias.

Entonces, en medio de eso los compañeros seguramente se están preguntando hasta dónde está llegando la oscuridad… hasta el barrio, hasta la comunidad, hasta la comarca. O sea, la gente está viendo que lo que se dice afuera, lo que se dice en los medios de comunicación, lo que se comenta a nivel general, ya no está allá en Managua, ya no está allá en las oficinas gubernamentales o en las grandes oficinas del partido, está en la comunidad, está en la comarca, entonces la gente comenzó a cuestionarse. La gente dice que el problema es que hay individuos que están queriendo empotrarse en esta vaina y están sacando toda una cantidad de beneficios, entonces la gente dice que lo que se ha dicho del liderazgo nacional se está reproduciendo ahora a nivel de liderazgo local que es la expresión más local. Yo he llamado esto democratización de la corrupción.

Las personas que protestan insisten en aclarar que no está en contra del presidente Daniel Ortega ni de la primera dama Rosario Murillo, sino que ellos están en contra de los secretarios políticos porque creen que son estos los que decidieron eliminar las elecciones primarias e imponer a los candidatos…

Los compañeros llegan a un punto en el que prefieren tocar y luchar frente a la persona que está más inmediata, pero no van más arriba. Está primando esta cultura que se ha venido creando en el Frente.

¿Por qué no pasó lo mismo con la candidatura del presidente Daniel Ortega?
No es lo mismo avalar la candidatura para el Presidente de la República que está concentrada en una persona, que avalar la candidatura a concejales que son de 5 a 10 personas. Para el Frente Sandinista solo ha sido Daniel Ortega (para la Presidencia), pero para los concejales han sido varios, para alcaldes han sido varios, es decir, anteriormente abrieron democráticamente las puertas para las elecciones municipales, aunque las cerraron para las presidenciales y ahora quieren cerrarlas también para las municipales… ahí están las contradicciones. Para todo aquel que ha conocido el disfrute de la libertad no va a ser muy fácil volverse a sentir esclavo y este fenómeno se está dando en las filas del Frente Sandinista, no es que haya habido libertad, ha habido espacios para participar, pero ahora los van cerrando. La pregunta es por qué los están cerrando de manera riesgosa y peligrosa para la estabilidad interna del Frente Sandinista.

Creo que hay un compromiso entre los que se han involucrado en las cuestiones turbias que han ocurrido en Nicaragua, en las elecciones de 2008 y 2011 y otros ámbitos, de manera de que hay una especie de sociedad y ellos dicen “con estos vamos a ir hasta el final, estos son los que me aseguran en cada municipio”, pero hay un error, detrás de estas fichas, que están nombrando, hay un tendido y es este tendido el que está reclamando.

¿Esta situación influirá en la actitud de los votantes sandinistas en las elecciones municipales de noviembre?
En este momento lo más agresivo que pudieran hacer es no votar, porque se sienten burlados. No creo que hagan algún movimiento diferente. No espero en este momento una reacción fuerte.

¿Qué implicaría el que estos candidatos impuestos salgan electos?

Para el país sería lo más desastroso, porque sería no solamente la continuidad, sino la confirmación y la estabilidad de un régimen autoritario. Este régimen que hasta ahora ha sido cuestionado por un sector de la sociedad y que ahora con estas acciones se están sumando un sector del mismo Frente Sandinista y sobre eso se ha construido la pirámide autoritaria, este régimen se endurecería.