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Desde la presentación del informe preliminar, Luis Yáñez-Barnuevo García, jefe de la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea, MOE - UE, enfatizó que en las elecciones de 2011 hubo “falta de transparencia”. Al presentar el informe final indicó que la clave sobre estos comicios es que “adolecieron la falta de transparencia y excesiva opacidad”.

Después de entregar a los nicaragüenses un informe con 24 recomendaciones el Jefe de la MOE - UE señala la necesidad de cambiar a los magistrados del Consejo Supremo Electoral, CSE, y reformar la Ley Electoral.

Su opinión sobre el trabajo realizado en Nicaragua

Si me preguntas por el trabajo, fue difícil pero agradable. Los nicaragüenses de cualquier estamento fueron muy amables con nosotros, el nicaragüense de la calle, el ciudadano común y corriente, pero también los miembros de los partidos o del gobierno y en ese sentido fue muy grata la estancia aquí, no es que estuviéramos forzados.

En una entrevista a CNN el presidente del CSE, magistrado Roberto Rivas, dijo que “la Unión Europea no es palabra de Dios y 80 personas que no conocen el país, que nunca han hecho elección venir al país a decir que una elección es válida o no”. ¿Qué opina de esas palabras?
La invitación (a venir a observar) la hizo muy tarde el gobierno, yo no hago una interpretación de por qué, pero la hacen con muy poco tiempo, concretamente eran dos meses antes y además en época que era vacacional en Europa. Aún así, tenía tanto interés la Unión Europea que acepta, previa negociación de un memorándum de entendimiento que nos permitiera observar en condiciones adecuadas.

No pudo desplegarse una cantidad mayor de observadores, no se puede reclutar a cualquier gente y en segundo lugar, por razones presupuestarias. El señor Rivas no tiene razón cuando dice que no pudimos realizar el trabajo, lo pudimos haber hecho mucho mejor si no nos hubieran puesto tantas trabas. Lo hicimos adecuadamente y con un resultado satisfactorio desde el punto de vista técnico y desde el punto de vista logístico.

¿Realmente son resultados a nivel nacional?
Claro, el informe no lo hacemos en base a opiniones subjetivas, sino en base a los hechos que fueron observados. Cada equipo de dos o tres personas envió sus informes al equipo central, me estoy refiriendo a la época de la observación y con todo ese volumen de documentación, al final muy amplio, es que se sacaron las conclusiones operativas, para elaborar el informe final.

Durante la presentación del informe preliminar explicó bien la diferencia entre la palabra “fraude” y la “falta de transparencia”. Ustedes siguen diciendo que es diferente.


Creo que nos fijamos en un debate nominalistas o de palabras que no nos llevan a ningún sitio. La gente ve unos y otros, por eso me resisto tanto a utilizar la palabra “fraude”; en primer lugar porque es una palabra muy fuerte; en segundo lugar, porque es una palabra que debe estar fundamentada en datos muy sólidos, sobre todo, si digo esa palabra ya no habrá análisis para ningún otro diagnóstico, ninguna otra exploración que hagamos de las elecciones.

Usted recordará que en la primera rueda de prensa dije “políticamente fraude es cuando se da como ganador a quien no lo ha sido” y no es seguro que eso sea así en el caso de Nicaragua. No es seguro, no digo que no lo sea, pero no es seguro, prefiero hablar de falta de transparencia, de falta de garantías, de opacidades en muchos aspectos del proceso, de ausencia de seguridad jurídica en muchos temas por parte del CSE.

Como dice el informe, no dio ninguna facilidad a los organismos de oposición ni a los organismos de observación electoral, sino más bien le puso trabas e inconvenientes, para poder cumplir su función, todo eso no es nada bueno, pero no hay que centrarse en una palabra concreta, sino analizar el conjunto de todo el proceso.

Explicando estos conceptos, ¿qué es peor para un país: que un perdedor se declare ganador o que ni siquiera sepamos quién ganó o qué ocurrió?
Son malas las dos cosas, no es bueno lo que ha ocurrido y como he dicho varias veces ya habría que tomar medidas, para que un proceso como el que ha sido el de 2011 no se repita en el futuro, sino que sean con muchas más seguridades, garantías y con mucha más credibilidad a la hora de emitir y analizar los resultados.

Creo que digo bastante con eso y añado también que esos pasos, esas reformas, esos cambios tienen múltiples direcciones, pero sobre todo tienen la responsabilidad de llevarlos a cabo el presidente (Daniel) Ortega, el gobierno y el Frente Sandinista, porque son quienes tienen el poder. Corresponde a ellos en primer lugar hacerlo y los demás partidos colaborar, si esas reformas van en una buena dirección.

¿Cómo se presenta este informe en la Unión Europea?
En la Unión Europea lo tienen ya, porque son los primeros destinatarios del informe las personas que me envían a mí y envían a la misión. Al frente de ellas la alta representante de política exterior y seguridad europea, Catherine Ashton, y después los gobiernos de los países miembros, que me consta lo estudian muy a fondo, lo analizan y luego sacan sus propias conclusiones.

Yo no soy responsable de lo que haga aquí Francia, Finlandia o España con relación a ese informe o con relación a otros datos que tengan sus embajadas que tengan aquí.

Me estoy refiriendo a que ahora hay una crisis profunda de tipo financiero en Europa, de deudas y los gobiernos, prácticamente todos, están haciendo ajustes presupuestarios y fiscales muy drásticos. Entonces si un país corta la cooperación, estoy haciendo hipótesis en teoría, con Nicaragua o con otros países, se puede decir que es por el informe de observación electoral o porque tienen que cortar el presupuesto.

¿Con el informe se puede decidir dónde recortar?
No, no. En política exterior, en el Ministerio de Relaciones Exteriores y de Cooperación solamente se puede cortar en cooperación, no donde se puede cortar, porque los sueldos no se pueden cortar, el pago de edificios donde están los consulados o las embajadas es difícil intentar reducirles. Las contribuciones a los organismos internacionales, un poquito se podrá reducir, me refiero a lo que pagan en cuotas en el Sistema de Naciones Unidas etcétera, pero en realidad en lo único que “se puede”, aunque no se deba cortar es en cooperación internacional.

Y ya verá usted, ese es desgraciadamente mi pronóstico, como muchos países, no es que cortarán la cooperación con Nicaragua, depende de lo que tengan, sino con otros países que no han hecho elecciones, pero que también reciben cooperación que ya el país donante no lo puede sostener o cree que no lo puede sostener.

Usted dice “hipotéticamente”, pero no sé si ya Alemania y Finlandia conocían el informe para decidir reducir y retirar la cooperación respectivamente. ¿Tomaron la decisión después de conocer el informe?


Mi equipo y yo teníamos que trabajar en aras de la verdad, tal como lo veíamos, de la verdad democrática, por la mayor calidad de la democracia nicaragüense, sin tener en cuenta otros factores. Es decir yo hago el informe y son otros los que interpretan y toman las decisiones. A mí no me ha preguntado, ni tiene por qué hacerlo, Finlandia si corta la cooperación por el informe que hemos hecho, tampoco Alemania.

Además me consta que esa decisión estaba tomada antes de que estuviese emitido el informe, lo que pasa es que luego aparece el informe como el “causante” de esa supresión de la cooperación.

El presidente Daniel Ortega dijo que es “humillante” la cooperación que va y viene y que pone condiciones. ¿Cómo ve la UE este tipo de declaraciones?
No he oído esa declaración, tendría que estudiarla, que al fin y al cabo procede de un jefe de Estado, no debo actuar a la ligera. Pero en general la cooperación tiene que ser en el mejor sentido de la expresión condicionada.

Un ejemplo extremo, no me refiero a Nicaragua, no puedes dar cooperación para que un país compre instrumentos o armas de represión de la población en las manifestaciones, eso se ha planteado más de una vez, insisto no estoy hablando de Nicaragua.

Condiciones tiene que haber, la condición fundamental es que ayude a los pueblos, a su desarrollo, a su bienestar, a su prosperidad, no tanto que ayude a un gobierno que siempre son transitorios. Es normal que sea condicional, pero no es otro tipo de condiciones.

A mí no me gusta que el país donante ponga como condición que por otro lado le compre maquinaria u otros productos. Esa es una cosa que los políticos que nos dedicamos a la cooperación combatimos mucho.

¿Lo que vieron en Nicaragua en las elecciones de 2011 ya lo habían visto en las elecciones de algún otro país?

No hay país perfecto en un sistema electoral. Vimos como en Estados Unidos en el año 2000 en la elección de Bush contra Al Gore fue una situación que estuve en el límite del caos en la Florida. Yo personalmente creo que la “solución” que encontraron fue forzando mucho la legalidad, si yo hubiera hecho un informe de esas elecciones hubiera sido tremendamente crítico con el sistema electoral norteamericano.

En fin, yendo a la cosa práctica, nosotros hacemos observación, digo la UE, en América Latina, África y Asia Pacífico y situaciones así no son excepcionales, son bastante frecuentes, algunas son mejores que aquí, otras incluso son peores, pero no son excepcionales.

En el caso de las críticas que hicieron al CSE, qué puede esperar Nicaragua si no se cambia a los magistrados que lo conforman.

Me parece que es una piedra de toque. El cambio en el CSE, además tiene otro tipo de argumentos el gobierno para remover su actual composición y es que lleva muchos años la mayor parte de ellos, por lo menos el presidente. Ese es un tipo de cargos que no deberían ser vitalicios, que no deberían ser demasiado largos. Siempre es difícil hablar de personas concretas, pero creo que sería bueno un cambio en el consejo, desde luego.

Yo no digo que sin cambio en el Consejo no se pueden hacer otras cosas, claro que se pueden hacer tareas legislativas, cambios de normas sin tocar al CSE, pero es muy difícil que haya un cambio profundo del sistema sin cambiar el CSE.