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No es moda. Tampoco condición política. Eso sí: es necesaria. El experto lo explica de esta forma: “Hasta hoy Nicaragua es el país con mayor inequidad tributaria en Centroamérica y se necesita una reforma que corrija los grandes desequilibrios fiscales”.

Julio Francisco Báez, economista y abogado experto en temas tributarios, es tajante. Alza la voz y explica con extremo cuidado este peliagudo tema. “Una reforma tributaria es una proceso en materia de impuestos que pretende incluir ajustes cuando se observan desequilibrios”.

¿Necesita Nicaragua una reforma? La respuesta es positiva y Báez le agrega una palabra determinante: Urge. Sin embargo, hasta hoy nadie habla sobre la dichosa reforma, no porque sea un tema prohibido, sino porque al parecer a nadie le interesa.

“El Gobierno no la ha impulsado porque esto implica la afectación a algunos intereses que están vinculados a él”, asegura el economista de la Coordinadora Civil (CC), Adolfo Acevedo, quien agrega que “la reforma tiene que ser progresiva”.

Promesa de campaña
Báez no se aventura a reafirmar la aseveración de Acevedo y opina que en estos tiempos el tema de la reforma tributaria “es un recurso retórico político”. Y es que los cambios tributarios fueron una promesa de campaña del presidente Daniel Ortega, quien en reiteradas ocasiones, a plaza llena y en medio de vistosas flores, ha dicho que “los ricos deberán pagar más”.

Otra razón puede ser, explica Báez, que el Fondo Monetario Internacional (FMI) no ha presionado a este Gobierno, como sí a los tres anteriores, para que apruebe una reforma tributaria. “Para el FMI, si hacen la reforma ‘qué bien’”, dice Báez.

¿Con quién consultan tanto?
Según el legislador sandinista, Wálmaro Gutiérrez, el Gobierno actualmente está consultado la reforma tributaria que luego enviará a la Asamblea Nacional. El diputado prevé que dicha reforma no será aprobada este año.

“Hay que corregir distorsiones fiscales para beneficiar a sectores que necesitan”, dice Gutiérrez, quien en la legislatura anterior junto al ahora asesor económico de la Presidencia, Bayardo Arce, promovió un anteproyecto para enmendar algunas de “esas distorsiones”.

El anteproyecto contemplaba, entre otras cosas, el cobro del Impuesto sobre la Renta (IR) a los asalariados que ganan más de 8 mil córdobas. Esta propuesta, a su juicio, debe ser cambiada, pues el anteproyecto fue elaborado en 2006.

¿Incapacidad? o lo ven como gula
“¿Será que el Gobierno está satisfecho con Petrocaribe?”, pregunta Báez. El liberal José Pallais aduce que el Ejecutivo no ha promovido la reforma por incapacidad. “Supuestamente dicen que la hacen y luego que no. Esto es una expresión de la incapacidad que tiene el gobierno para realizar una propuesta y luego consensuarla”, dice Pallais, quien agrega que ésta debe hacerse después “de una amplia consulta nacional con todos los sectores”.

“Es intolerante que la suma anual de la evasión, contrabando y exoneraciones nacionales sea equivalente a más del triple de la cooperación externa”, dice Báez, explicando así una de las razones por las que se debe hacer la reforma.

“Pecado mortal”
Los legisladores también parecen ajenos al tema. Esto, a juicio de Báez, es un “pecado mortal”. “Este Gobierno, que dice ser de los pobres, debe tomar medidas para evitar una estructura inequitativa”, insiste el especialista.

“Hay diputados que están informados y saben (que la reforma) toca sus intereses”, sostiene Báez, para quien la aprobación de la reforma es “una prueba de fuego”.

Los argumentos de Arce
Bayardo Arce argumenta que el Gobierno no ha impulsado la reforma porque los diputados no han alcanzado cierto nivel madurez para “no politizar la reforma tributaria”.

“La reforma (tributaria) vendrá una vez que terminen las elecciones, y será uno de los elementos importantes del primer semestre de 2009”, ha dicho Arce a los periodistas.

Los últimos tres gobiernos han reformado la Ley de Equidad Fiscal, que es la que tutela el régimen fiscal y supuestamente “disminuye los sesgos anti exportadores, facilita las inversiones, fortalece las instituciones encargadas de recaudar los tributos y busca la neutralidad y equidad de los tributos”.

Estas reformas “demuestran que, a duras penas, se ha logrado cierto incremento de las recaudaciones, en claro detrimento de la equidad. Esta obsesiva captación de ingresos fiscales huérfana de lo social debe sustituirse por cuatro ejes imprescindibles para la renovación integral de la tributación”, explica Báez.

A su vez, Báez agrega que la baja recaudación de impuestos “no es la causa del problema fiscal que enfrenta Nicaragua, sino el esquema tributario excluyente y distorsionado”.

No se necesita
El legislador Francisco Aguirre Sacasa, Presidente de la Comisión Económica del Parlamento, cree que no es necesaria dicha reforma, pues “es un eufemismo para el aumento de los impuestos”.

“A mí me pone nervioso eso (de la reforma) porque es un eufemismo para el aumento de los impuestos en momentos muy difíciles, y si venimos con una plan (de reforma) estrangulamos el poco dinamismo (económico) que existe en este momento”, expresa Aguirre Sacasa.

Según Báez a causa de tratamientos especiales otorgados “a intocables y poderosos grupos de presión en Nicaragua, el 20 por ciento más pobre de la sociedad paga el 100 por ciento más que el promedio del país, mientras el 20 por ciento de mayores ingresos soportan apenas el 20 por ciento menos que dicho promedio nacional”.

Ojo: Exoneraciones
Políticos y especialistas coinciden en que de hacerse una reforma, ésta debe equilibrar el sistema, de modo que se revisen las exoneraciones que ofrece el Gobierno y que se aprueban mediante ley, a veces sin consultar con el Ministerio de Hacienda y Crédito Público.

“Las exoneraciones han sido dadas anárquicamente y punto”, dice Báez. Pallais considera que la reforma ideal es aquella que disminuya todas las exoneraciones, de modo que todos paguen por igual y desaparezcan los sectores privilegiados.

“Se debe actualizar la tabla del Impuesto sobre la Renta para dejar de castigar a los asalariados, porque actualmente las personas que reciben un ingreso único de salario son las que más aportan y hay que corregir esa inequidad”, dice Gutiérrez.

Nicaragua deja de percibir entre cuatro mil y cinco mil millones de córdobas por las exoneraciones que otorga. “Estudios responsablemente fundamentados en lo técnico y en lo legal demuestran las posibilidades objetivas de garantizar más recaudación con estricto apego a la ley, y, sin menoscabo de los derechos de ningún contribuyente, colocan sobre la mesa del fisco no menos de 25 millones de dólares (equivalente al 0.5 del PIB o al 10 por ciento de la cooperación externa destinada a subsanar el déficit fiscal del presupuesto 2008)”, escribió Báez en un artículo de opinión publicado en EL NUEVO DIARIO a principios de año.

¿Cómo debe ser?
En principio, el equipo gubernamental debe hacer un diagnóstico de la realidad. “Hay que analizar los impuestos que pagan los sectores más desprotegidos. Los incentivos al turismo por ejemplo, que tiene los máximos beneficios fiscales”, sostiene Báez.

“El Gobierno está haciendo un esfuerzo por hacer una nueva Ley Tributaria”, insistió Gutiérrez. Un punto medular que debe someterse a revisión es la política fiscal de incentivo, considera Báez, quien cree que “no es una precondición del éxito estar exonerado”.

El Movimiento Renovador Sandinista (MRS) aún no tiene una propuesta específica, sin embargo, Hugo Torres, diputado suplente del MRS, ve “extraño” que el Gobierno aún no haya impulsado esa reforma.

A juicio del legislador Francisco Aguirre, “hay aspectos del sistema tributario que no son los más idóneos, como el IVA que se les cobra a los asalariados. Hay grupos que pagan poco y tienen mayor capacidad”.

“No creo que el Gobierno está hablando muy en serio de eso. Si hay reforma estamos hablando de más dinero que se transferirá al Estado, y eso yo lo vería con mucha sospecha”, insiste Aguirre.

“Urge profesionalización”
Una estrategia básica para mejorar el sistema tributario, a juicio de Báez es la profesionalización de los funcionarios, ya que ello permitiría una mejor administración de los recursos. El poco conocimiento del tema influye en la falta de orientación al contribuyente.

RENTA GRAVABLE IMPUESTO PORCENTAJE SOBRE
(Estratos) BASE APLICABLE EXCESO DE
De C$ Hasta C$
1.00 50,000.00 0.00 0% 0.00
50,001.00 100,000.00 0.00 10% 50,000.00
100,001.00 200,000.00 5,000.00 15% 100,000.00
200,001.00 300,000.00 20,000.00 20% 200,000.00
300,001.00 500,000.00 40,000.00 25% 300,000.00
500,001.00 a más 90,000.00 30% 500,000.00

Anteproyecto de Ley de Reformas a los artículos 17, 21 y 22 de la Ley de Equidad Fiscal propuesta por los diputados Bayardo Arce y Wálmaro Gutiérrez en 2006.