•   Caracas, Venezuela  |
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  • ACAN-EFE

El cuerpo diplomático acreditado en Venezuela volvió a ser objeto de un hecho delictivo con el secuestro del agregado comercial de la Embajada de Costa Rica en el país, Guillermo Cholele, en el cuarto incidente violento que tiene como objeto a un diplomático en los últimos cinco meses.

La policía de Venezuela busca desde ayer a Cholele, secuestrado anoche en Caracas por delincuentes que pidieron el pago de un rescate, según confirmaron autoridades de ambos países.

Se trata de un “presunto secuestro con fines de extorsión”, dijo en rueda de prensa el ministro venezolano del Interior, Tareck El Aissami, tras subrayar que en el caso trabajan expertos del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas, Cicpc.

La embajadora de Costa Rica en Venezuela, Nazareth Avendaño, manifestó a periodistas que el caso “está en manos de la policía científica” venezolana.

Hablaron los secuestradores
La Cancillería de Costa Rica informó en un comunicado que los secuestradores habían llamado telefónicamente a la residencia del diplomático y mencionaron un monto económico por el rescate, al tiempo de añadir que Cholele “se encuentra en buen estado de salud”.

En el comunicado el Ministerio de Exteriores costarricense calificó el hecho de “sumamente grave”.

La embajadora costarricense señaló que los captores no han realizado nuevas comunicaciones.

Lo sacaron de su vehículo
Según la Fiscalía de Venezuela, Cholele, agregado comercial y consejero de la Embajada, fue secuestrado en el este de Caracas por un grupo de hombres armados que lo sacaron de su vehículo, con placas diplomáticas, y lo metieron en otro.

La embajadora costarricense precisó que Cholele, quien lleva seis años en Venezuela junto a su esposa y dos hijos, estaba solo y llegando a su casa en el momento de ser capturado.

El Ministerio Público agregó que ha designado a dos fiscales de su Unidad Antiextorsión y Secuestro para coordinar las investigaciones con los expertos del Cicpc.

Hay otros casos
El de Cholele es el último de varios casos de delitos contra diplomáticos acreditados en Venezuela. El pasado 17 de marzo, las autoridades venezolanas detuvieron a doce oficiales del Cicpc, supuestamente involucrados en la muerte de la hija del cónsul chileno en Maracaibo, Fernando Berendique.

Karen Berendique murió al ser presuntamente tiroteada por los funcionarios policiales tras no detener su vehículo en un retén de la Policía, en un caso que causó conmoción e indignación en Chile y que fue repudiado por el gobierno venezolano.

Las autoridades venezolanas indicaron entonces que se trataba de un caso aislado y responsabilizó a los agentes por los hechos, al tiempo de anunciar que continuaría con la “transformación radical” del Cicpc y los cuerpos de Policía.

El caso mexicano
El 30 de enero el embajador de México en Venezuela, Carlos Pujalte, sufrió un secuestro exprés junto a su esposa al salir de una recepción en una zona residencial del norte de Caracas.

Las autoridades mexicanas pidieron entonces una “investigación exhaustiva” que hasta el momento se ha traducido en la detención de cuatro personas como presuntos autores.

También cónsul chileno
En noviembre pasado, el cónsul chileno en Caracas, Juan Carlos Fernández, fue también víctima de un asalto cuando salía de un hotel y permaneció dos horas en poder de sus captores, durante las cuales resultó herido de bala y recibió golpes y amenazas.

Ante toda esta situación el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, hizo ayer una particular interpretación de los hechos al señalar que esperaba que la sucesión de incidentes delictivos contra diplomáticos en el país sea una “coincidencia”, sugiriendo alguna suerte de participación en ellos de la oposición.

“Nosotros, en medio de todo lo que significa un problema de índole personal para algunos compañeros de otros países que han sido agredidos o que han sido atacados, esperamos que sea solo una coincidencia”, dijo Cabello durante una rueda de prensa del oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela, PSUV, del cual es vicepresidente.

“Que no se convierta esto en un plan de algunos sectores de la oposición para buscar de alguna manera pequeños eventos que los ayuden a ellos a levantar puntos en las encuestas”, indicó Cabello en su particular interpretación de los hechos.