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Después de varios meses de no realizar este ejercicio, ayer los diputados pudieron debatir sobre diversos temas que enfrenta el país en lo que se conoce como “previos”, sin embargo, al escuchar a los legisladores, pareciera que Nicaragua está dividida en dos y que una parte de los ciudadanos vive en la gloria y la otra en la total miseria.

Citando los resultados de la última encuesta de la firma M&R Consultores, el diputado socialcristiano Agustín Jarquín Anaya, aliado del gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional, FSLN, defendió la administración del presidente Daniel Ortega, alegando que un 72.6% de los nicaragüenses “dice que este gobierno produce esperanzas”.

La visión de Jarquín
Además, agregó Jarquín, el 50% de los ciudadanos de este país considera un logro de este gobierno el programa “Casas para el Pueblo”.

Con estos dos datos, Jarquín recordó que el gobierno del presidente Ortega da pleno cumplimiento a la Carta Democrática Interamericana de la Organización de Estados Americanos, OEA, según la cual, la democracia también incluye bienestar de los ciudadanos de un país.

“Estamos restituyendo derechos a sectores que lamentablemente estuvieron marginados en administraciones anteriores y que hoy hay una mejoría”, dijo Jarquín en alusión al cambio de calidad de vida de la gente.

“La gente es consciente de que hay problemas, de que no tenemos los salarios que se requieren, que no tenemos los servicios públicos que se necesitan, ni las viviendas que la gente demanda, pero esa misma gente reconoce que las cosas se están haciendo bien y que las cosas deben mejorar”, expresó.

La otra realidad
La “otra realidad” la presentó, también con cifras, el diputado de la opositora Bancada Democrática Nicaragüense, BDN, Juan Enrique Sáenz Navarrete, al señalar, por ejemplo, que el precio actual de los productos que integran la canasta básica ronda los 10,069 córdobas, pero el salario promedio nacional de un trabajador anda por los 6,614 córdobas.

Es decir, expresó Sáenz, que “con ese salario promedio solamente se puede adquirir el 66% de la canasta básica y de esos 10,069 córdobas que cuesta la canasta básica, 6,311 córdobas cuesta el componente de alimentos”.

A juicio de Sáenz, las cosas no van mejorando y, por el contrario, dijo, van empeorando.  

Citando nuevamente cifras del Banco Central de Nicaragua, BCN, el legislador recordó que el salario real de los trabajadores “en el último año del gobierno neoliberal del presidente Enrique Bolaños Geyer, fue de 1,671 córdobas y en el último año del gobierno neoliberal actual ese salario real se redujo de 1,671 a 1,456 córdobas, es decir, una reducción del 12%”, explicó.