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  • EFE

Los presidentes de Venezuela, Bolivia y Ecuador analizaron ayer telefónicamente el papel que cumplió la Alianza Bolivariana para los Pueblos de América (ALBA) en la Asamblea de la OEA realizada esta semana, donde sus países denunciaron el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR).

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Venezuela informó ayer que el presidente venezolano, Hugo Chávez, analizó ayer en sendas conversaciones con sus colegas de Bolivia, Evo Morales, y de Ecuador, Rafael Correa, la 42 Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA), celebrada entre el 3 y el 5 de junio en Bolivia.

Chávez felicitó a Morales “por ese claro y valiente discurso de instalación de la Asamblea”, cuando planteó la renovación del Sistema Interamericano de Derechos Humanos, detalló la Cancillería venezolana en un comunicado.

“Digno rol”

A su vez, el gobernante boliviano destacó que la ALBA denunció “los abusos que han sido cometidos por las instituciones politizadas de la Organización de Estados Americanos, OEA, en contra de los pueblos del continente”, añadió el texto.

En su diálogo con Correa, ambos presidentes “se felicitaron por el digno rol” de los países de la ALBA, “desafiando las prácticas discriminatorias y extorsionadoras de algunos organismos interamericanos y el doble rasero de sus actuaciones”, señaló el despacho de Exteriores en otro comunicado.

Chávez felicitó a Correa por su “valiente intervención” en la Asamblea, “en defensa de la verdadera libertad de expresión y en contra de la libertad de extorsión” que pretenden apuntalar los organismos del Sistema Interamericano de Derechos Humanos.

También, por “denunciar” la actuación de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) durante el Golpe de Estado que apartó a Chávez brevemente del poder en 2002, cuando, según el comunicado, “su secretario ejecutivo reconoció al gobierno de facto”.

Sobre el TIAR

En sus conversaciones, los gobernantes valoraron la denuncia del TIAR, presentada por sus países junto a Nicaragua, acuerdo que, indicaron, “es letra muerta desde que en los años 80 EU lo contradijo en la práctica”, al respaldar la agresión de una potencia

a un país americano durante la crisis de Las Malvinas, que enfrentó a Argentina con el Reino Unido.

Bolivia, Ecuador, Nicaragua y Venezuela, países de la ALBA, --integrada también por Cuba, Antigua y Barbuda, Dominica y San Vicente y las Granadinas-- denunciaron el TIAR, con lo que esperan “enterrarlo” y dar un paso a las reformas que impulsan para la OEA.

Adoptado en 1947 en Río de Janeiro, por lo cual también se le llama “Tratado de Río”, el TIAR establece que un ataque contra un país miembro del pacto se considera una acción contra todos.

Correa le transmitió a Chávez “su deseo de visitar Venezuela prontamente”, indicó la Cancillería.

Asimismo, los gobernantes se plantearon la importancia de reunirse “para revisar la agenda de cooperación bilateral y los planes de consolidación del ALBA para este año 2012”.