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Las elecciones en Venezuela tendrán eco en Nicaragua, sobre todo tomando en cuenta la importancia que este país tiene en la Alianza Bolivariana de los Pueblos de América, ALBA. Los dos escenarios que podrían darse para los nicaragüenses con el triunfo del presidente Hugo Chávez o el del opositor Henrique Capriles Radonski, fueron analizados por Marcos Casanova, docente de Relaciones Internacionales, de Unicit, y por Alberto Alemán, especialista en el mismo tema.

Casanova indicó que antes de 1998 las elecciones o un golpe de Estado en cualquier país de América Latina no tenían mayor trascendencia internacional ni eran noticia para la prensa dominante, pero ahora, el que gane o no un candidato en un país como Venezuela tiene relevancia para Nicaragua, sobre todo a partir de enero de 2007, cuando por “un accidente feliz” para el ascenso al poder del FSLN, coincide con el proyecto ALBA, el cual en gran medida depende de los procesos electorales de sus países miembros.

Permanencia de Chávez

“En un escenario que es el amplio favorito por las encuestas y que considero es el que se dará al ganar las elecciones el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) en la figura de su fundador Hugo Chávez, esto permitiría la consolidación del FSLN en el poder y agudizaría la ya tradicional crisis de la huérfana de proyecto y liderazgo oposición en Nicaragua”, explicó Casanova.

Añadió que cobrarían mayor auge proyectos como la refinería, y al conocerse los resultados en Nicaragua se harían públicos otros llamados gransnacionales, de repercusión internacional, “que no son de dominio público, pero que sí dependen de un triunfo arrollador de Chávez en las elecciones de octubre”.

Un triunfo de Capriles

En un segundo escenario, Casanova describió que en el hipotético caso de que Henrique Capriles Radonski --representante de más de tres decenas de organizaciones políticas-- asumiera el poder, las repercusiones para Nicaragua serían negativas, porque iniciaría un proceso de renegociación de los acuerdos.

“Pero no en términos fatalistas como muchos piensan, tanto porque la sociedad venezolana es ya una sociedad permeada por el chavismo, y porque los acuerdos firmados entre Venezuela y Nicaragua son tratados que no se alejan de la técnica del do ut des, es decir, tratados, contratos, donde ambas partes dan y reciben, aunque en este caso los beneficios sean colectivos que se acercan a los llamados por la teoría como tratados Ley”, detalló Casanova.

Otro punto de vista

Para el especialista en Relaciones Internacionales, Alberto Alemán, una victoria de Hugo Chávez significaría que las relaciones bilaterales continuarían del mismo modo en el cual se han desarrollado desde su estrechamiento en 2007.

Por otro lado, comentó que en el caso de una victoria de Henrique Capriles, “es muy realista esperar una profunda revisión de la ayuda desde 2007 hasta ahora, y que no puede continuar de la misma manera que la concede el gobierno de Chávez. Es razonable esperar una disminución de los montos y un cambio del carácter de esa ayuda”, sostuvo.

Alemán indicó que, como candidato, Capriles tiene sus fortalezas. “Es joven, proyecta una imagen de cambio, de unidad en vez de confrontación y exclusión, y tiene experiencia administrativa: ha sido diputado, alcalde y gobernador”, señaló.

Agregó que pese a su estado de salud, Chávez “sigue siendo el líder y caudillo indiscutible de inmensas masas del pueblo venezolano”.