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La encuesta realizada por M&R Consultores a mil 600 nicaragüenses a nivel nacional, refleja un crecimiento en la tendencia a favor del partido de gobierno Frente Sandinista de Liberación Nacional, FSLN, de 57.8%, pero esta simpatía política se divide en partidarios “ocasionales”, “esperanzados” e “históricos”, según el análisis del director de M&R Consultores, Raúl Obregón.

El municipalista, sociólogo y director del Centro de Estudios y Análisis Políticos, CEAP, Silvio Prado, caracterizó a estos tres grupos y cree que las protestas de simpatizantes sandinistas a nivel local, pueden estar principalmente compuestas por históricos y esperanzados, porque los primeros se sienten con derecho a decidir y los segundos tal vez esperaban que su opinión sea tomada en cuenta en las decisiones de su gobierno. Los ocasionales son más que todo “oportunistas” para Prado.

Los más leales

Los históricos representan el 21.8% de ese 57.8% y son la raíz sandinista que ha mantenido su lealtad al partido de gobierno desde antes de 1996. “Estos son quienes han estado con el FSLN mordiendo el leño en los momentos más difíciles…”, expresó el director de M&R, para caracterizar la base dura del partido de gobierno.

Los esperanzados representan el 19.8% y son quienes se sumaron a partir de 1996, cuando comenzaron a crearse expectativas de regresar al poder. Y los ocasionales corresponden a un 16.2% que empezó a ensanchar el voto del FSLN del 2007 hasta la actualidad.

“Los ocasionales son personas que dicen ‘sí simpatizo con el FSLN’, pero porque están recibiendo cosas, porque les han dado empleo, y por lo tanto, tienden a ser volátiles”, dijo el director de M&R, Raúl Obregón.

Ocasionales cambian la tendencia

También supone que ese 16.2% fue el que cambió el techo del partido de gobierno, de un 40% a un 60%. Obregón recordó que hasta algunos meses la correlación de fuerza era 40 a favor del FSLN y 60 en contra. “Pero ese 60 por ciento tenía un alimento de un 25 o 30 por ciento de independientes y ahora una parte de eso pasó al Frente, entonces lograron darle la vuelta”, explicó.

Por otra parte, cuando se observa el descontento de grupos sandinistas a nivel municipal, surge la duda de a qué segmento pertenecen los simpatizantes del partido de gobierno que protestan contra las imposiciones de los candidatos a alcaldes, quienes han llegado hasta la capital a demandar a la Secretaría la destitución de los secretarios políticos del FSLN.

Prado manifiesta que es difícil saber con precisión dónde se pueden ubicar estos sandinistas inconformes, de acuerdo a la pirámide de históricos, esperanzados y ocasionales. Supone que puede ser una mezcla de los tres grupos, pero más probable de los históricos y de los esperanzados.

“Podría ser una reacción de los históricos por estarlos excluyendo del nuevo repartimiento del pastel o podría ser que los esperanzados sientan que su esperanza de ser tomados en cuenta en las decisiones se vean frustradas por los dedazos”, consideró Prado en una entrevista ayer en su casa.

Sin embargo, duda que las protestas por el dedazo sean de los ocasionales, porque este grupo es “oportunista”, “siempre está esperando que le den algo”. “(Los ocasionales) es la gente que compran con cocinas de gas, con láminas de zinc, no creo que tengan una actitud orgánica”.

Por otra parte, explica que los esperanzados tienen expectativas de desempañar cargos, de colocar a sus candidatos, ser parte de la decisión, mientras que el volátil no. Y el histórico se sienten con derecho de ser candidato a un puesto y ser quien decide.

Aun así, Prado expresa que es difícil señalar que los sandinistas inconformes pertenecen a tal grupo, cuando es más complejo que eso.

FSLN quiere regresar al “partido revolucionario”

Por su parte, el sociológico e historiador Rafael Casanova explicó ayer vía telefónica, que las bases sandinistas se acostumbraron a los mecanismos de elección a través de congresos, pero cree que ahora el partido de gobierno está usando un mecanismo interno de delegar en algunos la decisión de elegir a los candidatos en cada municipio, porque opina que actualmente tienen que negociar con todos sus aliados, aunque exista el riesgo de enfrentarse a la inconformidad de algunos militantes de base, que no entienden ese sistema.

Manifestó que este grupo de sandinistas inconformes con las designaciones que hacen principalmente los secretarios políticos, puede ser una combinación de históricos, esperanzados y ocasionales, pero lo que insiste en señalar es que en el futuro entenderán que lo que está haciendo el partido era lo mejor, por el bienestar de las alianzas.

También expresó que con este nuevo mecanismo, el FSLN está volviendo a ser el “partido revolucionario” del pasado, que “no es perfecto”, pero es necesario para compartir con sus aliados que han llegado a engrosar la base electoral.

Tendencia creciente del FSLN

M&R Consultores presentó un gráfico de “Simpatía política partidaria” que muestra cómo se ha venido acrecentando la tendencia a favor del partido de gobierno después de 1995.

La línea comenzó a subir con timidez a partir de 1996, manteniéndose con un promedio entre 30% y 40% hasta 2010, cuando se observó un crecimiento que alcanzó el 61.9% en octubre de 2011. Actualmente, el monitoreo de marzo 2012 reflejó un 49.7% y el reciente monitoreo entre el 24 de junio y el cinco de julio resultó de 57.8%.

Triunfo de Ortega “¿“abultado” o “correcto”?”

Este sondeo que realiza cada tres meses M&R, también recoge la percepción de los encuestados en relación al triunfo presidencial de Daniel Ortega Saavedra. La encuesta preguntó a los 1,600 entrevistados si ganó o perdió las elecciones. El 74.8% contestó que ganó contra un 17.6% que respondió que no ganó.

Pero también se preguntó a los ciudadanos si el triunfo les pareció “abultado” o “correcto”, a lo cual un 66.3% respondió que los resultados fueron correctos y un 24.2% contestó que los resultados fueron abultados.