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El llamado a no votar en las elecciones municipales es considerado negativo por el diputado Agustín Jarquín Anaya, mientras la presidenta de la Comisión Nicaragüense de Derechos Humanos, Cenidh, Vilma Núñez de Escorcia, cree que no se le pueden decir a los ciudadanos que no vayan a votar, a propósito de la posición de la Unión Ciudadana por la Democracia, UCD, que llamó a repudiar el proceso electoral.

Aun así, Jarquín y Núñez coinciden con los miembros de la UCD --encabezada por personajes como Carlos Tünnerman Bernheim, Julio Icaza, Violeta Granera y Azahalea Solís– en que el sistema electoral presenta deficiencias que le restan confianza a los próximos comicios que se realizarán el cuatro de noviembre.

La UCD expresó el jueves pasado que “no hay condiciones mínimas o necesarias para tener elecciones honestas y en consecuencia hicieron un “llamado a la ciudadanía a repudiar la presente farsa electoral y a continuar demandando su derecho a unas verdaderas elecciones, democráticas, libres y transparentes”.

Cuestionan a los partidos opositores

En el pronunciamiento escrito cuestionaron a los partidos políticos “opositores” que están participando en las elecciones, porque argumentan que “esgrimir la necesidad de no perder la personería jurídica no es motivo suficiente” para ser parte de un “fraude”.

“La historia demuestra que los partidos políticos no han necesitado el reconocimiento jurídico oficial para existir y desarrollar una lucha vigorosa en contra del sistema dictatorial que los excluye”, indica el pronunciamiento de la UCD.

No votar favorece “status quo”

Por su parte, el diputado Jarquín está claro de que el sistema electoral es “deficiente” y que se debe cambiar a algunos magistrados, sin embargo, para él no votar es negativo, porque favorece el “status quo” en que se encuentra el país, además que está participando como candidato a alcalde por la Unión Demócrata Cristiana, UDC.

“El voto es positivo y hay que poner el énfasis en defenderlo para disminuir la posibilidad de abusos, ellos lo hacen con un propósito de que mejoren las cosas, pero al contrario eso favorece las irregularidades en el sistema electoral”, dijo en alusión a este llamado de la UCD.

Por su parte, Núñez, presidenta del Cenidh, al igual que la UCD tiene una posición radical en contra de los magistrados del CSE, también descalifica los próximos comicios y en su caso personal asegura que no votará el cuatro de noviembre, sin embargo, como organización considera que no puede hacer un llamado a no votar.

Decepcionada del PLI

Particularmente, Núñez considera que el Partido Liberal Independiente, PLI, ha decepcionado las expectativas de quienes confiaban en esa organización

política.

“El PLI fue como la expectativa que se tuvo de que hiciera algún esfuerzo para impulsar todo un proceso dentro de una oposición seria, y yo recuerdo la promesa del PLI cuando anunció que iba a aceptar las diputaciones… para legislar con la gente en la calle, esa es la promesa que hizo la alianza PLI y ahora ¿a dónde están?”, manifestó Núñez, para hacer ver que este partido opositor no ha hecho acciones para presionar por el cambio de los magistrados del CSE.

“Votar es un deber y un derecho”

Por otra parte, Wálmaro Gutiérrez, diputado del Frente Sandinista de Liberación Nacional, FSLN, manifestó en su calidad de ciudadano que para él “votar es un deber y un derecho político”. Sobre el planteamiento de la UCD, consideró que no tiene nada que decir sobre “ese grupo que se dice llamar de la sociedad civil”.

También se intentó conocer la opinión de los diputados sandinistas Edwin Castro y Jacinto Suárez, pero ambos cortaron la llamada telefónica al ser consultados.

La Unión Ciudadana por la Democracia, UCD, está conformada por al menos 14 organizaciones, entre ellas el Movimiento por Nicaragua, el Movimiento Autónomo de Mujeres, organizaciones juveniles, entre otras.