•   Teherán  |
  •  |
  •  |
  • EFE

Cerca de treinta representantes de varias organizaciones y países, entre ellas la ONU, Rusia, China y la India y algunos estados de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de América (ALBA), trataron hoy en Teherán la situación del conflicto de Siria.

Esta reunión pretende ser una alternativa a las de los "amigos de Siria", convocadas anteriormente por Estados Unidos y sus aliados, que respaldan a la oposición, por lo que algunos altos cargos de Irán, el más firme respaldo del régimen de Damasco en Oriente Medio, la han denominado "de los verdaderos amigos de Siria".

De los países del ALBA, fuentes diplomáticas latinoamericanas confirmaron la asistencia de Venezuela, representada por su vicecanciller para Europa, Temir Porras, además de representantes diplomáticos de Cuba, Nicaragua y Ecuador, dijo a Efe una fuente de la legación venezolana.

Los mayores países latinoamericanos con representación diplomática en Teherán, como Brasil, México o Argentina, no estuvieron en el encuentro, al que tampoco asistieron delegados de la Unión Europea.

En el encuentro, al que el Gobierno de Irán ha invitado a países que considera "realistas" respecto a la situación de Siria, el ministro iraní de Exteriores, Alí Akbar Salehí, insistió en un diálogo nacional sin injerencias para resolver el conflicto.

Para Salehí, el conflicto de Siria puede resolverse por medio de "reformas políticas" y "atendiendo las demandas del pueblo", para acabar con el derramamiento de sangre y especialmente "la matanza de civiles por ambas partes".

El responsable de la diplomacia iraní recalcó que "se necesitan unas conversaciones serias y globales entre la oposición que tiene implantación en el pueblo y el Gobierno sirio, en un ambiente de tranquilidad y estabilidad para arreglar el conflicto sirio".

Irán, que se ha mostrado dispuesto a albergar unas negociaciones entre la oposición no armada y el Gobierno, mantiene su apoyo al plan de paz del dimitido mediador para Siria de la ONU y la Liga Árabe, Kofi Annan, recalcó Salehi, quien aseveró que las sanciones internacionales a Damasco no resolverán la situación.

En alusión a Estados Unidos y sus aliados, en especial Turquía, Catar y Arabia Saudí, todos ausentes de este encuentro, Salehi dijo que "armar a los grupos rebeldes y preparar el terreno para la presencia de grupos extremistas y terroristas, como Al Qaeda, no puede ayudar a resolver el conflicto, sino agravarlo".