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  • AFP

América Central necesita de un nuevo pacto regional para superar las enormes inequidades sociales y derrotar al crimen organizado, coincidieron ayer varios protagonistas de los Acuerdos de Paz centroamericanos de la década de 1980, reunidos en la OEA.

“Creo que el legado del Plan de Paz es un legado fértil, pero también creo que es una dote inconclusa (...) En Centroamérica tenemos paz, democracia y desarrollo, lo que nos falta es calidad en todas esas variables”, afirmó el expresidente de Costa Rica y Premio Nobel de la Paz 1987, Oscar Arias.

“Será imposible consolidar la democracia, la pluralidad y la paz lograda hace 25 años, si no tomamos la decisión de dar un paso adelante hacia las transformaciones necesarias”, dijo el exmandatario guatemalteco Vinicio Cerezo.

Arias y Cerezo, dos de los cinco presidentes centroamericanos que firmaron los Acuerdos de Paz de Esquipulas en Guatemala en 1987, encabezaron el foro en la Organización de Estados Americanos (OEA), que también reunió a otros protagonistas, como el exvicepresidente de Guatemala, Eduardo Stein.

“No debemos ser autocomplacientes con lo que la región ha alcanzado”, dijo Arias.

Un nuevo acuerdo

Cerezo llamó a suscribir un nuevo acuerdo de Esquipulas que enfrente los “demonios” de la deuda social “con la mayoría de la población”, y la violencia y el debilitamiento institucional a raíz del narcotráfico y el crimen organizado, mediante la concertación de políticas regionales.

Seguir ocultando las injusticias sociales “solo sirve para seguir minando nuestra sociedad” y contribuye a un “caldo de cultivo de futuros enfrentamientos”, advirtió Cerezo.

“El Estado no está funcionando bien, la sociedad civil está muy fragmentada, débil, y la sociedad política está defraudando a la ciudadanía”, resumió Stein, quien dijo que el nuevo pacto debe incluir “compromisos mínimos pero mutuamente exigibles” entre los países de la región.

Los presidentes centroamericanos se reunieron la semana pasada en Nicaragua en una Cumbre para conmemorar los Acuerdos de Paz, que pusieron fin a décadas de cruentas guerras civiles en la región.

En esa reunión, los líderes debatieron una de las prioridades de la región, la lucha al crimen organizado, cuya violencia la ha vuelto la más violenta del mundo.

Solución a problemas están en la región

El Secretario General de la OEA, José Miguel Insulza, afirmó que los problemas centroamericanos solo pueden ser resueltos a través de soluciones que emanen de la propia región.

“La misma valentía que mostraron nuestros líderes (al firmar los Acuerdos de Paz en 1987) es inspiradora para los líderes de ahora que enfrentan desafíos y amenazas contra la estabilidad de la región”, dijo Insulza.