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El financiamiento de las campañas electorales es el tema tabú de la política. Poco o nada les gusta hablar a los miembros de las organizaciones políticas sobre su fuente de financiamiento en este período, donde el derroche de dinero se encuentra en cada pared, en cada poste, en todos los canales televisivos, medios radiales y demás espacios publicitarios.

Cuando un partido político está en el poder, los opositores “entienden” por contexto de dónde saca los recursos. En otros partidos, es notable que sus miembros directivos tienen suficiente capital para soportar los gastos de una campaña. Y, por lo demás, la mayoría se defiende diciendo que cada candidato consigue los recursos con colaboraciones de sus simpatizantes o con cooperantes, de quienes prefieren no revelar sus nombres.

Sin embargo, surgen los cuestionamientos cuando un partido que no alcanzó ni el 1% del total de votos válidos en las elecciones presidenciales, cumple con presentar más del 90% de las candidaturas en los 153 municipios del país para participar en las elecciones locales.

El riesgo de tantos candidatos en un país pobre

En una reciente entrevista con El Nuevo Diario, el analista político Oscar René Vargas observó a la sociedad nicaragüense envuelta en pobreza y con estructuras débiles, y con un sistema electoral que prepara elecciones con una abultada cantidad de candidatos, donde lo que más hace falta es dinero.

Vargas se arriesgó a decir que en período de elecciones, donde lo que más hace falta es la plata, los candidatos podrían ser otro flanco vulnerable del narcotráfico y del crimen organizado.

“Posiblemente, los mismos involucrados en este sistema como candidatos a alcaldes, vicealcaldes, concejales e incluso jueces, estén utilizando sus proyecciones de poder o sus cargos para ser penetrados”, señaló.

Asimismo, expresó que existen pruebas, como el caso del exmagistrado del Consejo Supremo Electoral, CSE, Julio Osuna Ruiz, como una muestra de que “ya había penetrado sectores importantes dentro del escalafón administrativo del país”, por tanto, “ya sabía todas las estrategias”.

Dentro de las hipótesis de Vargas subyace la probabilidad de que el aumento del número de los concejales sea una condición favorable para la penetración del crimen organizado.

“En este sistema electoral, al ampliar el número de concejales, es más fácil, se hace más permeable comprar concejales en municipios estratégicos, no digo en todos, pero sí en los que ellos consideren importantes para sus planes y que pueden ser de utilidad”, dijo.

“Aquí se muestra hasta qué punto está contaminando el sistema electoral. Pueden pagar partidos, alcaldes, concejales, campañas electorales… hay partidos que en las elecciones de 2011 no sacaron ni 3,000 votos, y a horita fueron capaces de llenar 6,000 concejales”, señaló, por lo que Vargas se pregunta: “¿Cómo hicieron si no sacaron 3,000 votos? Y añade que “son partidos que no tienen dinero”.

¿Cómo van a elecciones?

El partido Alianza Por la República, APRE, obtuvo 0.23% de los votos en las elecciones presidenciales del año pasado, correspondiente a unos 5,898 votos. Actualmente, está participando en estas elecciones municipales con el 98% de los candidatos en los 153 municipios del país, lo cual equivale a 5,880 candidatos a alcaldes, vicealcaldes y concejales, lo que implica que el APRE tiene la casi misma cantidad de votos y candidatos.

El presidente y representante legal del partido Alianza Por la República, APRE, Carlos Canales, reconoce que su partido “no tiene dinero” para financiar a sus candidatos, y que cada uno debe buscar, por su parte, los recursos para realizar su campaña.

Por su parte, la Alianza Liberal Nicaragüense, ALN, obtuvo el 0.40% de los votos en las elecciones de 2011, que equivale a 10,003 votos, y para las elecciones municipales presentó el 83% de las candidaturas en los 153 municipios en contienda, que equivale a 4,980 candidatos.

“Respiran por el partido de gobierno”

El coordinador de la comisión de gobernabilidad de la Coordinadora Civil, y miembro del Grupo Promotor de las Reformas Electorales, GPRE, Irving Dávila Escobar, asegura que estos partidos como ALN y APRE subsisten porque el partido de gobierno, Frente Sandinista de Liberación Nacional, FSLN, los sustenta financieramente y con recursos humanos para los fiscales, y con la complicidad del Consejo Supremo Electoral, CSE.

Insiste en que la Constitución Política establece que los partidos políticos que no obtengan el 4% de los votos válidos en las elecciones nacionales pierden automáticamente la personalidad jurídica.

Sin embargo, recuerda que se interpuso un recurso ante la Corte Suprema de Justicia, CSJ, para que los “partidos pequeños”, como Alternativa por el Cambio, AC, no perdieran su personalidad jurídica aunque no lograron obtener ese 4%. La CSJ resolvió a favor de estos partidos.

“Me parece que fue un acto ilegal por parte de la CSJ, porque no tiene facultades para legislar sobre un tema que está contenido en la propia Constitución; en todo caso, habría que establecer una reforma a la Constitución y una reforma a la Ley Electoral para cambiar el porcentaje establecido para que a un partido no le sea suspendida su personalidad jurídica, por no haber alcanzado un mínimo electoral”, manifestó Dávila.

Dávila expresa que para nadie es desconocido en el país que los mismos miembros de APRE y los miembros de ALN, son constantemente señalados de recibir dinero del FSLN.

“En ALN, desde Eliseo Núñez padre, hasta las últimas revelaciones de Víctor Boitano, los pleitos entre ellos, pasando incluso por Boitano (se señala) de cómo recibían dinero del FSLN y eso es lo que les da vida, porque todos los fiscales, tanto de APRE, como de ALN, de Alternativa por el Cambio, son puestos por el FSLN, porque ellos no tienen ni personal, no tienen fiscales, solamente son siglas que utiliza el partido de gobierno para hacer aparecer un pluralismo político que es inexistente”, dijo Dávila.

Son injurias y calumnias

El presidente de APRE, Carlos Canales, además de negar que sea un “partido satélite del FSLN”, también ha advertido que va a acusar por injurias y calumnias a quienes les hacen esos señalamientos.

Sobre el tema de que cada candidato financia su campaña, porque como partido “no tienen recursos”, Irving Dávila cuestiona esta posición, porque “nadie se mueve si no tiene recursos para moverse”.

“Hasta para montarte en un taxi necesitás recursos para moverte de un municipio a otro, para ir al centro de la ciudad, sobre todo en las ciudades que son más grandes. Eso implica recursos, la propaganda implica recursos, si eso no lo regala nadie. Entonces, o bien nos están engañando o no están haciendo ninguna campaña electoral, lo cual significa una estafa para la población…”, agregó Dávila.

Sobre el costo de las campañas electorales, el exjefe de campaña del Partido Liberal Independiente, PLI, y actual diputado, Eliseo Núñez Morales, asegura que el costo nacional de una campaña es de US$10 a US$12 por voto obtenido; sin embargo, señala que el costo de elecciones municipales es más barato, y los costos varían en cada municipio.

“Para una campaña municipal el costo es un poco más bajo, pero tampoco es mucho más bajo, y depende de las características del municipio. Por decir algo, Managua se acerca al promedio por voto de una campaña nacional, por ser la capital, pero un municipio del interior baja muchísimo de ese promedio”, valoró.

Núñez detalló que un unipolar o valla de carretera cuesta entre US$800 y US$1,000 la mensualidad, más la impresión que anda por los US$500. Una manta, en promedio, tiene un costo de C$1,000 ya colocada, pero depende de la compañía. Una publicidad en vinil con tensores, dependiendo de la calidad, cuesta entre US$17 y US$30. Aparte están los costos de medios televisivos y radiales.

Núñez Morales fue el jefe de campaña del candidato presidencial Fabio Gadea Mantilla, en las elecciones de 2011.

La campaña de los comicios municipales comienza oficialmente este próximo 20 de septiembre, con la participación de dos alianzas y cuatro partidos políticos, que representan más de 36,000 candidaturas de alcaldes, vicealcaldes y concejales en los 153 municipios de Nicaragua.

APP: “No tenemos por qué cuestionarlos”

El director de Atención a Partidos Políticos, APP, del Consejo Supremo Electoral, CSE, Julio Acuña, dijo que esta oficina no puede dudar de los candidatos que presentan los partidos políticos, en alusión al hecho de que un partido tenga casi el mismo número de votantes y de candidatos.

¿El CSE no cuestiona el hecho de que un partido como APRE, que solo logró un 0.23% de votos en las elecciones presidenciales presente más candidatos que votantes?

No tenemos por qué cuestionarlos. Si vos sos representante de un partido y me decís: “Aquí están mis candidatos”. ¿Cuántos? “4,000”, y te los comienzo a revisar: “Juan, Pedro, Chico los Palotes…”, y me presentás todas las firmas. ¿Por qué te los voy a cuestionar? Yo, en principio, vengo partiendo de que cumplís con la Ley y no tengo por qué estar cuestionando que me estás mintiendo. Si alguien me objeta a un candidato, por cualquier razón, entonces yo lo reviso.

¿Pero no es cuestionable que un partido que ni siquiera logró el 1% de votos siga participando si no tiene suficientes votantes?

Es que si vos me los presentás (a los candidatos) yo te lo inscribo, porque hay vaivenes.

¿Pero ustedes no cuestionan que si no tienen votantes, porque no llegaron ni al 1% de los votos, pero completaron el 98% de los candidatos, no creen que puedan estar inventando candidatos?

Yo no puedo asegurar eso. Yo no puedo estar afirmando que la gente inventa. O sea, esto más bien es al revés, yo tengo que creer que lo que me traen es cierto. Y si hay alguien que me diga que es mentira, pues que me lo demuestre, y entonces allí si abrimos un proceso administrativo.