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Una lección de cultura y civismo político mostraron indígenas chorotegas y candidatos al gobierno municipal en el Foro de Gobernabilidad Intercultural por una Convivencia Armónica y Justa, organizado por la misma Comunidad Indígena con el apoyo de varios organismos y por la Unión Europea.

A la silla edilicia mozonteña aspiran Araceli Gómez y Teódulo Blandino por la alianza Partido Liberal Independiente, PLI; y Consuelo Rivera y Sergio Gómez por la alianza del Frente Sandinista de Liberación Nacional, FSLN.

Alejandrina Florián López, presidenta del Gobierno Indígena de Mozonte, advirtió en la apertura del evento que no se llegaba al local preparados para pelear con alguien, sino para “conocer las propuestas que traen (los candidatos) para los indígenas”, acotó.

Los políticos locales escucharon atentamente las demandas y reflexiones que expusieron representantes de organizaciones como: comunidades rurales, mujeres indígenas, red de jóvenes, no videntes y de otros invitados. Y en sus intervenciones no existió la retórica y el lenguaje ofensivo, al contrario, se comprometían a trabajar por los intereses de los nativos, cualquiera fuera el resultado electoral del próximo 4 de noviembre.

Aunque ninguno de los partidos políticos participantes expuso formalmente sus respectivos programas, porque aún no han terminado de elaborarlos, coincidieron en las promesas de beneficios para los indígenas, que dijeron provienen de demandas consultadas en las comarcas y otros sectores.

Reconocen relación desigual

Sergio Gómez, aspirante a la Comuna por el FSLN, subrayó los distintos programas sociales que el Gobierno desarrolla en Mozonte, como el Bono Productivo Alimentario que ha beneficiado a 288 jefas de hogar y Usura Cero a casi 300 mujeres, lo cual prometió se profundizará con un gobierno rojinegro en el territorio.

Dijo que como concejal actual ha visto una relación desigual entre autoridades de la alcaldía y la Comunidad Indígena. “Debemos ser sinceros, quisimos imponerle al pueblo, y para nosotros (del FSLN) debe ser la discusión de una agenda consensuada, y no la imposición de una agenda”, espetó.

Prometió que de ganar su partido administrará los casi 50 millones de córdobas que recibe el municipio de transferencias del Ministerio de Hacienda y Crédito Público, bajo el modelo del Poder Ciudadano. Otra ciudadana que tomó el micrófono en otra ocasión pidió a los aspirantes edilicios respetaran las formas de organización tradicional que existen como el Comité de Desarrollo Municipal y las juntas comarcales en el área rural.

Buscar una nueva visión

Gómez, la candidata del PLI, reconoció que en ambas tendencias políticas hay un potencial humano. “Me satisface que haya mujeres valientes, de que nos arriesgamos a representar un pueblo, y que no nos divide una bandera política, sino para que esta voz del pueblo se haga realidad”, manifestó con un tono amistoso.

Como demanda principal sobresalió la necesidad de establecer una nueva visión y relación política entre los dos gobiernos que existen en el territorio: el indígena y la alcaldía. Además de superar la confusión que existe con el cobro de impuestos y la administración de las tierras comunales por parte de ambas instancias y de complementarse en la aplicación de políticas y programas de desarrollo. También el respeto de la autonomía municipal y a la cultura ancestral de los pueblos aborígenes.

Roberto Mairena Ruiz, especialista en derechos indígenas, recordó que las comunidades indígenas son entidades ancestrales con una naturaleza sui géneris, que requiere una alternativa de convivencia basada en la complementariedad a nivel local y nacional.

Recordó que fue el gobierno de José Santos Zelaya que en febrero de 1908, mediante un decreto creó juntas directivas y destituyó los alcaldes, regidores y gobernadores indios, los cuales fueron sustituidos por munícipes republicanos, situación que dio inicio a la contradicción entre gobiernos municipales y autoridades indígenas.

“Sin embargo, esa autoridad indígena se ha mantenido durante más de un siglo. Es una realidad, el pueblo sigue atendiendo a sus autoridades, pese a que el Estado impuso la otra autoridad municipal. Ambos gobiernos tienen funciones, obligaciones y atribuciones con el pueblo”, expuso.