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El asesor principal del Gobierno en asuntos limítrofes y de relaciones internacionales, Miguel D´Escoto, asumirá hoy la presidencia de la 63 sesión anual de la Asamblea General de Organización de Naciones Unidas (ONU), con la promesa de “dejar atrás lamentaciones y discursos y ponerse manos a la obra para cambiar la situación”, pues, a su juicio, la institución “está en su peor momento” y es preciso restituir el poder que ha perdido.

“Es inaceptable que las resoluciones de la Asamblea, constituida por los representantes de los pueblos, no tengan más que el valor de una mera recomendación y se ignoren totalmente”, expresó D´Escoto en una entrevista a El País, de España.

La ONU como un reto
Miguel D’Escoto fue Canciller durante la década de los ochenta en el primer gobierno sandinista, y fue elegido el pasado julio para presidir la Asamblea General de la ONU --formada por 192 países miembros--, que iniciará su labor hoy. Sacerdote de la orden Maryknoll y de 75 años, es reconocido por haber dado la cara en el exterior, cuando Nicaragua sufría conflictos internos ocasionados por una guerra de agresión proveniente del gobierno de Estados Unidos.

En la citada entrevista insiste en que hay que poner a la ONU “a la altura de los retos del momento, para que pueda afrontarlos con eficacia”. “La ONU es potencialmente la organización más importante del mundo, la única que puede rescatar al planeta del pantano de egoísmo demencial que nos encontramos y encarrilarnos en la construcción de otro mejor”, declaró al diario español.

Las palomas
contra los elefantes
Uno de los retos del diplomático nicaragüense es abordar el tema de la reforma al Consejo de Seguridad de la ONU mientras presida la Asamblea General. Según D’Escoto, hay un problema de representación geográfica ahí.

“Lo más grave es que se ha convertido en un refugio para quienes sistemáticamente violan los principios de la Carta de Naciones Unidas con impunidad total. Si es el órgano de la ONU que pretende evitar las guerras y garantizar la estabilidad, ¿cómo es posible que se estén perpetuando las peores anomalías? Hay intentos claros de manipulación”, expresó.

El Consejo de Seguridad de la ONU está compuesto por cinco miembros permanentes (EU, China, Rusia, Francia y Reino Unido) con poder de veto, y por diez miembros no permanentes que permanecen ahí por un período de dos años.

“En la ONU hay, además, un principio que no está escrito y que se respeta, por el que nunca se debe decir nada que pueda incomodar a los poderosos. Es una norma que va hacia el fracaso”, dijo.

Ponderado con Estados Unidos
“No es correcto pretender echarle la culpa a un país por la situación lamentable en la que se encuentra nuestro mundo. Todos sin excepción somos responsables, por eso tenemos que estar dispuestos a perdonar, aunque eso no obliga a olvidar. No hay que permitir que los tristes recuerdos se conviertan en obstáculos. Se necesita fuerza para ello”, dijo a El País.

Y cuando le preguntaron si las cosas cambiarán con el nuevo presidente de Estados Unidos contesta: “No abandono la esperanza en la humanidad, y por lo tanto en ningún país. Si todos nos empeñamos en esta institución, creo que volveremos a la sensatez y nos encarrilaremos en la construcción del mundo que anhelamos. Querer un objetivo debe significar utilizar todos los medios a disposición para lograrlo. Ésa es la diferencia entre la veleidad y el deseo”.

Está previsto que el presidente Daniel Ortega ofrezca su discurso ante la Asamblea General de la ONU el jueves. El mandatario adelantó en un acto público que no se reunirá con su homólogo de Estados Unidos, George Bush, en solidaridad con el presidente de Bolivia, Evo Morales.