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Numerosas personas enardecidas abuchearon y silbaron el lunes al presidente Manuel Zelaya cuando se refirió a la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA) en un discurso en esta capital al conmemorar el 187 aniversario de la independencia de Centroamérica.

“¡Fuera, fuera, fuera!’’, le gritó la turba al mandatario en la sede del Banco Centroamericano de Integración Económica de Tegucigalpa, y lo continuó haciendo hasta que Zelaya abandonó el lugar en su automóvil, protegido por numerosos guardaespaldas. Al acto asistieron numerosos diplomáticos y funcionarios públicos.

Habló más de la cuenta
Según el protocolo, Zelaya debió limitarse a decir: “¡Viva la independencia, viva la República!’’, pero el gobernante habló durante 14 minutos y acusó a los empresarios y conservadores de la pobreza que agobia a Honduras.

“Los empresarios y las oligarquías criollas corruptas son las responsables del atraso de casi dos siglos porque impulsan un sistema económico neoliberal injusto que explota al hombre y a nuestras riquezas naturales’’, aseguró el mandatario.

Indicó que “los enemigos de la libertad, que hoy intentan convertir al ser humano en mercancía y hacer de Honduras un protectorado de los imperios internacionales capitalistas, hoy se rasgan las vestiduras y elevan su grito al cielo porque se postergó por ocho días la entrega de credenciales del embajador de Estados Unidos Hugo Llorens en solidaridad con el presidente de Bolivia, Evo Morales, amenazado con un golpe de Estado cruento por las grandes transnacionales’’.

Los líderes de la iniciativa privada y de sectores sociales han criticado fuertemente la cercanía de Zelaya con sus colegas sudamericanos de izquierda, tras adherir en agosto a Honduras al Alba impulsada por Venezuela, Bolivia, Cuba y Nicaragua.

Zelaya se trasladó de inmediato a su palco en el Estadio Nacional para observar el desfile de centenares de colegiales. Marchas similares se efectuaron en las ciudades de las 18 provincias de Honduras.


Recibirá a embajador EU
El presidente Manuel Zelaya alivió este lunes la tensión que se había establecido el viernes con Estados Unidos, cuando rechazó la presentación de las credenciales al nuevo embajador de ese país, Hugo Llorens, en solidaridad con Bolivia, según la AFP.

El mandatario anunció que el martes se reprogramará la ceremonia con el diplomático estadounidense.

“Mañana nos vamos a poner de acuerdo con ellos para ver qué día están en disposición y nosotros podemos hacerlo, pero va a ser esta semana, si Dios quiere, y no hay ningún problema”, afirmó Zelaya en declaraciones a periodistas que cubrían las celebraciones del Día de la Independencia.