•  |
  •  |
  • END

A ocho días del inicio oficial de la campaña electoral, los candidatos a alcaldes de Managua no han ofrecido nada concreto a los electores. Las excusas por las que no han propuesto algo serio son diversas, sin embargo, todos están haciendo proselitismo atacando al adversario.

Alexis Argüello, el candidato del Frente Sandinista, habla con muchas limitaciones acerca de lo que piensa hacer. Saluda a una anciana, juega con niños y después asegura que éstos votarán por él. La edad para votar en Nicaragua es a partir de los 16 años, según la Constitución de 1987, reivindicada por la Revolución Popular Sandinista.

Argüello es un candidato folclórico que no pasa de repartir esperanzas y no explica cómo hará lo que piensa, y que se limita a adelantar una virtual confusión entre Ejecutivo y Alcaldía si llega a ganar. Es tricampeón mundial de boxeo y ungido del presidente Daniel Ortega, cuyo discurso imita.

En sus recorridos por los barrios y mercados promete resolver todos los problemas que le exponen los ciudadanos. Por ejemplo, prometió láminas de zinc a algunas vendedoras del Mercado Oriental y mejorar sus tramos.


Consultas, consultas…
Los candidatos aducen que están consultado con la población sus planes de gobierno y que luego los darán a conocer. Eduardo Montealegre, candidato por la alianza que lidera el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), tiene porte presidencial y tampoco ha presentado su plan de gobierno.

“Éste será un referendo para el FSLN; todos los managuas votarán en la casilla 1 para decirle no a Ortega”, suele repetir, como si su contrincante más fuerte fuera Ortega, aun cuando Argüello ha dejado entrever que quien mandará en la alcaldía de Managua será el Presidente.

Consultado al respecto, Montealegre expresó que están trabajando un borrador del plan de gobierno municipal. Luego de que regrese de Estados Unidos, en unos quince días, abordarán un tema por semana.

“Hay que buscar problemas y presentar soluciones, así haremos la Semana del Agua, y ver cómo hacer para que los managuas tengan agua”, expresó Montealegre, ex funcionario durante las administraciones de Enrique Bolaños y de Arnoldo Alemán.

Montealegre “no puede revelar” nada del plan todavía, pero insiste en que el “tema de aguas pluviales, el tema de la basura, el tema de la recreación, el tema de la seguridad, el tema del ornato”, entre otros menos explícitos, serán abordados en su plan de gobierno.


“Por mal rumbo”

El candidato del Partido Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), Efraim Payán, siempre aparece solo. Opina sobre cualquier tema nacional y su papel está signado por descubrir lo que sus contendores no dijeron ayer.

A dos meses de las elecciones municipales, Payán tampoco tiene un plan de gobierno municipal. Cuando es consultado al respecto recuerda que uno de los principales problemas en la capital es el desorden en los mercados.

Una de sus propuestas luego del incendio que quemó cuatro manzanas en el Mercado Oriental fue la aprobación de una ley que contemple la condonación del 50 por ciento de la deuda que los comerciantes tienen con la banca. Payán, sin embargo, ha salido de escena desde la huelga de hambre que realizó para solidarizarse con Dora María Téllez.

A juicio del alcalde de Managua, Dionisio Marenco, las elecciones municipales “van por mal rumbo”. En una entrevista a la Revista Envío, editada por la Universidad Centroamericana (UCA), Marenco dijo que “los candidatos a la Alcaldía de Managua no han dicho una palabra sobre la ciudad de Managua. Para mí excelente, porque así no me comienzan a criticar. Pero si yo fuera candidato estaría criticando ya al alcalde actual por el agua, por la basura, por los hoyos, por todos los defectos que tiene la capital”.


Panorama sombrío y campaña politizada
Marenco lamenta que la campaña “está muy politizada y eso no ayuda a la construcción de una sociedad democrática ni a la construcción de una cultura municipal”.

Un reverendo bonachón y hablador es el candidato del Partido Resistencia Nicaragüense (PRN), Manuel García, quien siempre está sonriente, pero cuya estrategia no se conoce, a pesar de que prometió enviarla por correo electrónico. Al igual que la candidata por Alternativa por el Cambio (AC), Elizabeth Cano, quien desea perfeccionar los pocos recursos existentes para desarrollar proyectos de gran magnitud, no tiene nada concreto aún.

Marenco también ilustra un panorama sombrío. “Se mantienen peleando entre Montealegre y Alexis: que uno no sirve, que el otro es el ladrón de los Cenis. Eso te indica que la elección no tiene nada que ver con la ciudad, y que es una elección entre dos posiciones políticas. Si los números de las elecciones pasadas son correctos, el Frente tiene que librar una batalla titánica para ganar en Managua”, asegura.

Cree que así como van las cosas “van a producir efectos negativos para Nicaragua”, pero, además, estima que “ese discurso innecesariamente confrontativo le está haciendo mucho daño al Frente y mucho daño al país”, sostiene Marenco.

Managua tiene un millón y medio de habitantes, un quinto de la población de Nicaragua. La gestión de Marenco ha sido catalogada por los capitalinos como buena, sin embargo, todavía persisten graves problemas en el ordenamiento de los barrios, en la recolección de la basura y en cuanto a dar respuesta al problema de las inundaciones.