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  • END / Canal 11

El país se está polarizando. ¿Qué papel juegan los periodistas? ¿Se aventurarán a unirse a uno de los dos extremos? María Teresa Ronderos, directora de la revista colombiana Semana.com, analiza el rol que protagonizan los periodistas en un ambiente convulsionado políticamente, como el que atraviesa Nicaragua.

Ronderos visitó el país para participar en el II Taller de Cobertura Periodística de Procesos Electorales Democráticos auspiciado por el Instituto Nacional Demócrata (NDI) y el Centro Carter.

“Los medios también tienen una tarea de vigilante del poder público, de saber qué se ha hecho bien o mal”, considera Ronderos, quien explica la importancia del balance de las noticias y la necesidad de que los periodistas eviten meterse “en la pelea política”.

No ve de un lado el papel de los medios de comunicación en las próximas elecciones municipales. ¿Si no hay observadores? “Los medios serán los observadores”, afirma.

¿Cuál es el papel de los periodistas en un país que está a pocos momentos de polarizarse?
El periodismo puede jugar un papel de mediador público, de constructor de consensos, de espacios de debate. No hay que tenerle miedo a que haya diferencias, a que haya debates fuertes, a que haya oposiciones grandes, de eso se tratan las democracias. A lo que sí hay que tenerle miedo es a que los medios terminen solamente dando cabida a las opiniones de un lado y del otro, y realmente no hagan su tarea de contar qué está pasando detrás de toda esta avalancha de información.

Es decir, evaluar la gestión pública, saber si se ha gobernado bien o mal. Los medios también tienen una tarea de vigilante del poder público, de saber qué se ha hecho bien o mal.

¿Qué hacer cuando la información está muy restringida? ¿Es eso realmente un gran problema?
Los periodistas de muchos países tienen ese problema, incluso problemas mucho más graves, sin embargo, periodistas hasta de las dictaduras más feroces, que no creo que sea el caso de Nicaragua, han podido informar. Es una cuestión de voluntad, de vocación. El periodista que quiere informar informa, busca la información, y, finalmente, con un poco más de paciencia, mañas y creatividad, la encuentra.

Lo peor que podemos hacer los medios es darle lugar a los rumores, a la imaginación, a la fantasía. Aquello que se sospecha, se verifica.

Uno de los principales problemas en Nicaragua, por decirlo de una manera, es que en los medios del Gobierno se suelen hacer campañas de desprestigio. La otra parte es la de los medios independientes, que están muy enfocados en la crítica a la administración gubernamental.

En todos los países, incluso en mi país, están pasando cosas parecidas, hay escarnios a periodistas porque son críticos del gobierno. Eso está pasando en gobiernos de derecha, de izquierda. Desafortunadamente está pasando en muchas partes. Son gajes del oficio, ¿qué podemos hacer?
Los medios de comunicación a veces nos metemos en esas circunstancias porque entramos a la pelea política, porque nos ponemos a jugar a la política, porque nos ponemos a debatir con adjetivos, con epítetos al personaje del Gobierno o contra el Gobierno.

Es el adjetivo el que nos mete en esa pelea, es jugar a la misma pelea política. La tarea de la prensa es mucho más que meterse en el juego de debate ideológico.

¿Qué hacer para no caer en el juego de la oposición o del oficialismo, para evitar caer en los extremos?
Siempre pasa. La tarea del periodista profesional no es ponerse a hacer oposición o gobiernista. Lo que tiene que hacer un medio es contar lo que está pasando y eso suena fácil, pero es difícil, hay que investigarlo, documentarlo, hay que saber por qué pasa, cómo pasa y dónde pasa.

¿Qué tan importante se vuelve el rol de los periodistas en unas elecciones que aparentemente no serán fiscalizadas por observadores nacionales e internacionales?
Es fundamental, los medios son los observadores. A veces a uno lo quieren encasillar en un lado o en el otro. Habrá unas cosas que yo investigo y le va pésimo al gobierno, hay otras y le va bien. Y no es que una mañana amanezca gobiernista y otro día antigobiernista. Yo estoy contando lo que está pasando.