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Sorpresa, alegría, comprensión y aceptación fueron las diferentes reacciones que provocó la dimisión del Papa Benedicto XVI en laicos, cristianos y personaje religiosos nicaragüenses.

Humberto Belli Pereira, miembro del Opus Dei y exministro de Educación en Nicaragua, fue uno de los sorprendidos por la noticia; sin embargo opinó que refleja un “acto de honestidad moral” de Benedicto.

También dijo que debió ser extremadamente difícil tomar esa decisión, porque en particular considera que Benedicto es “una persona exigente, perfeccionista y profesional”, y seguramente “sintió que no podía mantener los matices y sutilezas de los mensajes” que tiene que emitir como Papa. Belli considera a Benedicto XVI uno de los “más brillantes intelectuales” de la Iglesia católica.

Orar por el Papa

Por su parte, el cardenal Miguel Obando, actualmente jubilado de sus funciones eclesiales por motivos de edad, pidió orar por la salud del Papa, de quien dijo “deja una estela luminosa en su camino”.

El cardenal Obando manifestó que Benedicto XVI “ha hecho un buen trabajo” durante su papado, y agregó que cuando muera “el señor lo va a premiar”.

Obando recordó su participación en la elección de Joseph Aloisius Ratzinger, nombre original del Papa Benedicto XVI; sin embargo, reveló que esta vez no podrá participar en la elección del nuevo pontífice porque tiene más de 85 años, que es la edad límite de los cardenales para conformar el Cónclave. Obando cumplió 87 años el pasado 2 de febrero.

Gobierno solidario

Por su parte, el pastor evangélico Augusto César Marenco opinó que fue la “decisión correcta” si realmente no podía seguir asumiendo ese cargo que implica una agenda apretadísima por la misión diplomática y un trabajo cansado para “un ser humano, que no un ser divino”.

El Presidente de Nicaragua, Daniel Ortega Saavedra, y la coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, Rosario Murillo Zambrana, también expresaron su solidaridad con el Papa Benedicto XVI, ante la decisión que tomó.

A través de un comunicado, Murillo manifestó la solidaridad del pueblo y del Gobierno de Nicaragua.

Una muestra de su humanidad

“Esta mañana nos levantamos profundamente conmovidos por la noticia de la renuncia de su santidad Benedicto XVI”, dijo la esposa del presidente Ortega. Valoró que su decisión es “un acto de humildad sin precedentes en este mundo contemporáneo”, aunque sí tiene antecedentes en la historia de la Iglesia.

“En estos tiempos de acumulación de poder, desprenderse de una investidura tan alta como la que tiene un Pontífice de la Iglesia católica, reconocer la fragilidad humana…

Una muestra de su humanidad y del reconocimiento, como decíamos, que los seres humanos tenemos nuestros límites, reconocer esos límites es sabiduría”, valoró la primera dama.

Cardenal fue notificado

Murillo comentó que desde horas de la madrugada de este lunes, el Cardenal Miguel Obando recibió la noticia vía telefónica, la cual transmitió al presidente Ortega en horas tempranas de la mañana.

Ernesto Cardenal “alegre”

El poeta y sacerdote nicaragüense Ernesto Cardenal, uno de los más destacados exponentes de la Teología de la Liberación, expresó “mucha” alegría por la noticia de que Benedicto XVI deja el papado a partir del 28 de febrero.

“Ignoro por qué está renunciando (pero) me alegro mucho que se vaya del papado”, declaró el escritor de 88 años, en una comunicación telefónica con AFP, sin agregar mayores comentarios.

Cardenal, quien apoyó la Revolución que en 1979 derrocó al dictador Anastasio Somoza, fue ministro de Cultura durante el primer gobierno de Daniel Ortega en 1980, pese a una prohibición del Vaticano a varios sacerdotes nicaragüenses de permanecer en el gobierno revolucionario.

En su primera visita a Nicaragua, en 1983, el fallecido Juan Pablo II reprendió a Ernesto Cardenal con el dedo señalándole ante las cámaras de televisión, mientras este se encontraba de rodillas, una imagen que dio la vuelta al mundo.