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Mientras dirigentes de la Moskitia denuncian que jueces comunales y concejales regionales autorizan la venta de territorios indígenas, el diputado de la Asamblea Nacional Brooklyn Rivera, reconoce esa situación y señala a colonos y mestizos de diversas partes del país como los principales responsables de la compra y venta de esos territorios; en tanto, el presidente de la República, Daniel Ortega, mediante un reciente discurso, aseguró que el Estado nicaragüense ha empezado a reconocer los territorios indígenas y que se necesita seguir fortaleciendo el régimen de autonomía de la Costa Caribe.

Sin precisar nombres de personas, líderes del Gobierno Gentilicio Ancestral de la Moskitia, denunciaron que en la Costa Caribe de Nicaragua continúan vendiendo las tierras indígenas a precios bajísimos, perjudicando en esa transacción a los pobladores autóctonos de la Costa Caribe.

Héctor Williams Padilla, WihtaTara de la Moskitia, (máxima representación indígena en el Caribe), dijo que la población natural de las dos regiones autónomas siguen siendo despojadas de sus tierras indígenas por jueces comunales, concejales regionales y hasta diputados, que están autorizando la venta de sus tierras, a precio de guate mojado.

El denunciante aseguró que las tierras de las comunidades indígenas están siendo vendidas hasta en 1, 500 córdobas por manzana a personas mestizas o colonos que se dedican a la ganadería, y quienes despalan y luego de sacarle provecho las venden y vuelven adquirir otras propiedades, lo que se ha convertido en un círculo vicioso, denunció Padilla.

Compra y venta es entre mestizos

El diputado Brooklyn Rivera, presidente de la Comisión de Pueblos Indígenas de la Asamblea Nacional, dijo que conoce la situación de las ventas ilegales de los territorios indígenas y que esa acción la están realizando mestizos y colonos, que de alguna manera compraron o adquirieron anteriormente algún territorio indígena.

“Nosotros como Comisión estamos informados de lo que está sucediendo en el terreno, es un problema serio de afectación a la propiedad comunitaria, y por lo que estamos instando a las autoridades de las instituciones encargadas a que sancionen a los responsables. Hemos estado en comunicación con la Corte Suprema de Justica para que sancione a los abogados que prestan este tipo de servicio de producir documentos a este tipo de transacciones que están fuera de la ley”, dijo Rivera.

El diputado agregó que todas las ventas de propiedades que se realizan en la Costa Caribe no tienen efecto legal, puesto que los territorios indígenas no pueden ser enajenados, vendidos o donadas porque la ley lo prohíbe y refirió el caso de las dos personas enjuiciadas en Bonanza, José Luis Lira y Víctor Manuel Taleno, por negociar tierras indígenas mayangnas.

Dijo que en el territorio de Sumos y Mayangnas hay seis ordenes más de captura para las colonos cabecillas que realizan esta actividad e igual en los 22 territorios hay otras órdenes para los mestizos y colonos que están afectando la propiedad comunitaria, la cual el mandatario nicaragüense dijo que hay que fortalecerla.

Están acabando con la naturaleza

Con este ciclo de compra, explotación y venta, el WihtaTara, Héctor Williams Padilla manifestó que se está dañando el ecosistema de la Costa Caribe, porque las tierras comunitarias están pasando rápidamente a manos de privados, no encontrándose provecho en las ventas de los territorios para el bien común de las etnias de las dos regiones a los que por ley les corresponde el territorio.

En la compra y venta de propiedades, según Padilla, están siendo afectadas también las 10 comunidades que tienen el título Harrison Altamirano, un tratado que se firmó entre Gran Bretaña y Nicaragua en 1905, donde el Estado de Nicaragua reconoció el territorio autóctono a los pueblos indígenas de la Costa Caribe.

El líder indígena de la Moskitia dijo también que las autoridades regionales están organizando bloques de 18 comunidades para formar nuevos territorios con el objetivo de que sobren más de 33 mil km cuadrados de territorio. La pregunta de Padilla es: qué pasará con esos 33 mil km2 de territorio indígena que sobrarán con la nueva organización territorial que están haciendo.

Según Padilla esa nueva organización territorial que fue presentada como iniciativa de ley por el diputado Brooklyn Rivera, para que los diputados ante la Asamblea Nacional lo aprueben, perjudica la actual organización territorial, algo que negó el diputado diciendo que los 22 territorios existentes se encuentran intactos y que la ley que presentó en diciembre del año pasado está en proceso; y que en su momento fue consultada con los territorios indígenas y hay pleno respaldo a la iniciativa.

“17 territorios titulados”

El diputado Brooklin Rivera dijo que 17 territorios de las comunidades indígenas en la Costa Caribe, ya están titulados, y que 5 están en proceso de titulación. Refirió, además, que 20 territorios están contaminados con la presencia de colonos (personas no indígenas) y solo dos de ellos están limpios (Wanky Maya y Waspam, ubicados en la desembocadura del río Coco) con indígenas autóctonos debido a la posición geográfica que ha impedido a los mestizos extenderse hacia esos territorios.

“De manera que en algunos territorios las afectaciones son más profundas porque hay más colonos que están destruyendo el medio ambiente, saqueando los recursos madereros y también explotando los otros recursos como minas de oro que hay en esos territorios”, aseguró el legislador.

El miércoles de la semana pasada, el diputado Rivera señaló que envió al presidente Daniel Ortega un documento propuesta, donde la Comisión de Pueblos Indígenas de la Asamblea Nacional le plantea al mandatario, que a través de un decreto se cree una Comisión de Saneamiento, integrada por varias instituciones del Estado, para que acompañe a los pueblos indígenas de la Costa Caribe en el resguardo de sus tierras comunales y se disminuya el problema de las ventas ilegales de territorios indígenas.

El legislador agregó que la propuesta que cabe de manera urgente para darle repuesta a los pueblos indígenas de la Costa Caribe, es la creación de esa Comisión de Saneamiento, la cual estaría integrada por funcionarios de la Procuraduría General de la República, la CSJ, la Intendencia de la Propiedad, el Marena, el Ejército de Nicaragua, la Policía, y los Concejos Regionales, instituciones que trabajarían con los pueblos indígenas para darles seguridad y protección a sus territorios.

Según Brooklyn Rivera, con el documento enviado al Ejecutivo, solo estarían esperando la respuesta del presidente Ortega para que en los próximos días se cree esa Comisión de Saneamiento, ya que las comunidades indígenas consideran que no hay protección suficiente del Marena y de la Policía Nacional en sus territorios, aunque sí destacan la presencia del Ejército de Nicaragua a través de los batallones ecológicos.

Los Sumos y Mayangnas han denunciado nuevamente, en la Comisión de Pueblos Indígenas del Legislativo, que en la zona núcleo de la Reserva Bosawas, alrededor de 150 mil hectáreas, están siendo despaladas por los colonos mestizos que llegan al lugar para ocupar las tierras indígenas en ganadería y que posteriormente abandonan para seguir ocupando nuevos territorios.

Ortega llama a fortalecer autonomía

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega Saavedra, dijo el 28 de febrero, en un acto donde conmemoró el 35 Aniversario de la Insurrección Popular de Monimbó que el Estado de Nicaragua tiene que seguir fortaleciendo el régimen de autonomía de la Costa Caribe.

El presidente Ortega dijo en esa ocasión, que las comunidades indígenas han resistido los intentos de dominación de sus tierras, en una forma de organización comunitaria y que ese modelo donde no existe el sentido de la propiedad privada, se tiene que seguir fortaleciendo en el Caribe de Nicaragua, desde el río Coco hasta el río San Juan.

“Hemos empezado por reconocerles los territorios que eran de ellos muchos antes de que existiera el Estado nicaragüense. Y ahí nosotros tenemos el reto y la oportunidad de avanzar en el fortalecimiento del régimen de autonomía, y en el fortalecimiento, por lo tanto, de las comunidades que están ahí establecidas y que están ahí con todo su fuerza cultural con todas sus fuerzas ancestrales, que están arraigadas ahí a ese territorio”.