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El Golfo de Fonseca es una soberbia bahía ubicada en el océano Pacífico, propiamente en el oeste de Centroamérica. Limita al noroeste con El Salvador, al noreste y este con Honduras y al sur con Nicaragua. Es uno de los mejores puertos naturales del mundo y tiene una extensión de 3,200 kilómetros cuadrados.

Tanto Honduras, El Salvador y Nicaragua han mantenido conflictos sobre los derechos al Golfo y a sus islas. En 1992, una Resolución de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya decidió sobre la tierra, las islas y el conflicto marítimo en las fronteras.

golfo de fonseca

En su fallo, el Tribunal de La Haya determinó que El Salvador, Honduras y Nicaragua compartan el control del Golfo de Fonseca: a El Salvador le fueron concedidas las islas Meanguera y Meanguerita, y a Honduras la isla del Tigre.

Sin embargo, ese histórico fallo no calmó los ánimos. El Salvador se negó a acatar el fallo; las escaramuzas y reclamos continuaron y, 23 años después, prosiguen los esfuerzos al más alto nivel para tratar de alcanzar la paz y el desarrollo en la zona del conflicto; los presidentes se reúnen, se firman acuerdos, pero todavía se capta un ambiente enrarecido.

El clamor de Honduras

En febrero de 2008 se reunió una Comisión Trinacional y luego de muchas negociaciones se firmaron acuerdos importantes dirigidos a la convivencia y a preservar el medio ambiente. No obstante, esos aspectos se vieron esfumados ante la exigencia vehemente de Honduras por delimitar las fronteras marítimas en el océano Pacífico, e incluso los ánimos se caldearon cuando el presidente Porfirio Lobo llegó al extremo de mencionar la posibilidad de usar sus aviones de combate F-5.

Sobre esa exigencia, el especialista en Derecho Internacional, Norman Miranda, destaca que la Corte Internacional de Justicia, en su sentencia del 11 de septiembre de 1992, estableció que Honduras tiene derecho a una salida al mar, pese a que se encuentra en clara desventaja en el fondo de la boca del Golfo, sin litoral en el Pacífico, porque solamente Nicaragua y El Salvador tienen costas adyacentes.

“Pero, en las 19.75 millas comprendidas entre Punta Cosigüina (Nicaragua) y Punta Amapala (El Salvador) en el cierre de la boca del Golfo, hay 13.75 millas que están en régimen de comunidad de intereses”, dice el especialista.

La tesis salvadoreña

Miranda considera que el “trabón” para que Honduras tenga salida al océano Pacífico es la tesis salvadoreña de la “contigüidad” --de “contiguo”--, la cual es sustentada desde el 18 de febrero de 1850 por el especialista cuscatleco Isidro Menéndez.

Según esta tesis, El Salvador y Nicaragua se encuentran en el punto central de la línea del cierre de la boca del Golfo, a unas 10 millas de Punta Cosigüina por un lado y a otras 10 millas de punta Amapala por el otro lado, explicó.

Al doctor Miranda le llama la atención que todas las Constituciones de El Salvador han mantenido esa tesis de la contigüidad; pero, en cambio, ninguna Constitución nicaragüense ha establecido que El Salvador sea un país con el que limite Nicaragua.

“Por consiguiente”, razona el especialista, “la tesis de la contigüidad es ajena al solar de Nicaragua; por esta razón, es una tesis inconstitucional. Además que la misma fue pulverizada en la Sentencia de la Corte Internacional de Justicia, porque esta implantó que más allá de la franja de tres millas, las aguas están en régimen de comunidad de intereses”.

Miranda considera que El Salvador se resiste a acatar esa Sentencia, argumentando que introdujo su tesis de “la contigüidad” en el Artículo 84 de su Constitución de 1983, la cual fue desestimada por el Tribunal de La Haya.

Nicaragua puede salir perjudicada

Miranda expresa que el hecho de que en el pasado Honduras haya sido considerado como el “chico malo” con Nicaragua en el mar Caribe, no debería de convertirnos en “simbióticos” con los salvadoreños en el asunto del Golfo de Fonseca.

“Por el contrario”, considera, “deberíamos de mantener circunspecta y avezada distancia patológica respecto a El Salvador porque, primero, no olvidemos que cuando Nicaragua pidió en la CIJ participar como tercer Estado interviniente, fue El Salvador y no Honduras el que se opuso a esa solicitud de Nicaragua”.

Pero, a criterio del doctor Miranda, lo más delicado es que El Salvador plantea que tomar como base Punta Amapala para su futura proyección al Pacífico, partiendo de la isla para de allí delimitar hacia el Pacífico, lo que causa un trazo muy enrumbado hacia el sur-oeste que perjudicaría a los intereses de Nicaragua, al punto que el límite extremo de las 200 millas marítimas que unilateralmente traza El Salvador desde Meanguera, coincide con la latitud de Pochomil.

La solución

El especialista en Derecho Internacional, Norman Miranda, sostiene que la solución al conflicto del Golfo de Fonseca es que Nicaragua, Honduras y El Salvador se repartan en partes iguales las 13.75 millas del sector central del cierre de boca del Golfo, lo que sería algo “ecuánime” y “digerible”.

La última reunión

El Presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, y sus homólogos Porfirio Lobo de Honduras, y Mauricio Funes de El Salvador, se reunieron el miércoles 8 de mayo en Managua, para buscar soluciones a ese conflicto.

Los mandatarios acordaron impulsar una serie de acciones en esa zona en la que convergen marítimamente las tres naciones, para garantizar la estabilidad, paz y el desarrollo, que ayudarán a fortalecer esos aspectos en la región centroamericana.

El presidente Daniel Ortega se encargó de leer los acuerdos alcanzados y dijo que se trazó una hoja de ruta para su ejecución en un período no mayor de 30 días.

Se establecieron reuniones de los cancilleres de los tres países para supervisar el cumplimiento de la Sentencia de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), temas relacionados con los Derechos Humanos y el Golfo de Fonseca.

El presidente Ortega señaló que las fuerzas navales de las tres naciones continuarán con la coordinación, comunicación, con el objetivo de garantizar la paz en el Golfo de Fonseca.

El mandatario afirmó que en la medida que el Golfo se convierta en una fuerza que genere recursos, riquezas e inversiones, va a llevar prosperidad a los pueblos y comunidades que están en toda esa zona.

Los F-5 de Honduras

El presidente de Honduras amenazó recientemente con hacer uso de los aviones de combate F-5 en el conflicto del Golfo de Fonseca.