•  |
  •  |
  • END

El diputado del Frente Sandinista Evert Cárcamo agredió a uno de los veinte jóvenes del Movimiento Juvenil No, que protestaba “en contra del gobierno” frente a las instalaciones de Canal 4, desde las 3:10 de la tarde de ayer.

Los protestantes portaban pancartas con consignas como “No a la corrupción”, “No a la dictadura”, “No al caudillismo”, las que repetían a toda voz; mientras tanto, trabajadores de Canal 4 salieron a observar el plantón.

Hasta ese momento todo se desenvolvía con normalidad. Los periodistas del medio oficialista no mostraban mayor reacción ante los descalificativos de “serviles”, “manipuladores de la información” y “vendidos” que le gritaban los miembros de NO. Sólo se les escuchaba decir en tono irónico e indiferente: “Si son cuatro chavalos”.

Luego se exacerbaron los ánimos y uno de los protestantes, identificado como Luis Báez, recibió un golpe del diputado Evert Cárcamo, quien presenció todos los hechos, pues se encontraba afuera de las instalaciones del programa que dirige, La Cámara Matizona.

Según Cárcamo, Báez le dijo “pandillero”, y “a mí nadie me dice pandillero”; no obstante, el joven agredido aseguró que no se refirió a él, aunque terminó pidiendo disculpas por ello, ya que señaló que era una protesta pacífica. Incluso, minutos después el diputado y el joven se dieron un apretón de manos.


Los dilemas de Cárcamo
Antes de eso, Cárcamo había calificado la protesta como “una invasión a un medio de comunicación social” y de coartar la libertad de expresión, y defendió la posición oficialista de Canal 4 diciendo que “quien tiene los medios tiene el poder, y de acuerdo con el interés que tenga el medio (así) transmite (…) los medios se han convertido aquí en partidos políticos más que todo, entonces tiene derecho a expresarse, a decir lo que piensan, lo que sienten (…) me parece que es parte de la democracia que vivimos”.

Pero al ser consultado sobre los plantones que grupos de oración identificados con el logo de los Consejos del Poder Ciudadano (CPC) hacían frente a medios de comunicación señalados de atacar al gobierno, el diputado dijo que “eso es diferente, porque ellos sólo llegaban a orar y no llegaban a ofender (…) estos grupos vienen a ofender”.

Sin embargo, aunque Cárcamo admitió el derecho de protestar y de la libre expresión, luego de haber golpeado al miembro de No, dijo que “el que me diga pandillero que me aguante, y si me dicen santo (pues) me les pongo a rezar”.


Aparecen Edgardo Cuarezma y el infaltable Cienfuegos
La protesta prosiguió. Aunque los ánimos quedaron exacerbados, no se dieron señales de más violencia. Pero de repente, un grupo de hombres, entre ellos el secretario político departamental del Frente Sandinista, Edgardo Cuarezma, salió del lado de las oficinas de ese partido para --en un comienzo-- persuadir a los jóvenes de que se fueran, pero en un abrir y cerrar de ojos, uno de ellos fue tirado al piso y comenzaron los golpes.

En un momento los protestantes se sentaron en la calle diciendo: “No queremos violencia”, pero se vieron obligados a pararse y retroceder. También llegó el inspector de educación del gobierno, Víctor Cienfuegos, al frente de un grupo de choque.