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El Presidente de la República, Daniel Ortega, decretó nuevamente la creación del gabinete y los Consejos del Poder Ciudadano, CPC, e integró a dichos consejos en el Consejo de Planificación Económica y Social, Conpes, nombrando a su esposa, Rosario Murillo, como secretaria ejecutiva de dicho órgano de consulta.

“Sus tareas son de poder, no son decorativos”, advirtió Ortega al referirse a los CPC ahora fusionados con el Conpes.

Ortega dictó ayer los decretos 112-2007 y 113-2007, mediante los cuales volvió a crear los CPC a nivel nacional y los gabinetes del poder ciudadano, como órganos de participación en 16 ámbitos de la sociedad, que van desde el medio ambiente hasta la construcción y el transporte.

También dio a conocer el acuerdo presidencial 452-2007, mediante el cual nombra a Rosario Murillo como Secretaria Ejecutiva del Conpes, siendo su brazo derecho el diputado Gustavo Porras como secretario adjunto, ambos sin goce de salario.

El Conpes, recordó Ortega, es un órgano de consulta con rango constitucional, que para ser derogado requeriría de 56 votos en el Parlamento. Durante este año, Ortega integró al Conpes a organizaciones sociales vinculadas al FSLN.

Anhela poderes de hace veinte años

Ortega fue enfático al mencionar que la Constitución de la República vigente, aprobada en 1987 cuando él era presidente, depositaba la soberanía en el pueblo, y por tanto creaba a los CPC como expresión de la ciudadanía organizada.

La Constitución de 1987 le permitía a Ortega gobernar por decretos, tal como dijo que está dispuesto a gobernar de nuevo. Podía aprobar impuestos, la Ley del Presupuesto, entre otras funciones. Sin embargo, las reformas constitucionales de 1995 otorgaron estas funciones a la Asamblea Nacional, en un afán de crear contrapesos al sistema político nicaragüense.

Pero una mayoría legislativa de 52 diputados asestó a Ortega una derrota en el Parlamento al rechazar el veto presidencial que intentaba proteger la vigencia de los CPC. Posteriormente, el Tribunal de Apelaciones de Managua, TAM, interrumpió el proceso de formación de la Ley, al dictar una sentencia que ordenaba al presidente del Parlamento, René Núñez, no publicar dicho rechazo al veto presidencial. Esto abrió una crisis de poderes, ya que la Ley de Amparo indica que el proceso de formación de la ley no es recurrible de amparo.

“Yo no puedo invadir otros poderes”, dijo ayer Ortega, al reconocer que no puede imponer los CPC sino en el Ejecutivo y en las alcaldías sandinistas que expresaron su acuerdo.

Indicó que su esposa será la secretaría ejecutiva del Conpes, “aunque no le guste a los machistas” y a “algunas mujeres que son machistas a pesar de su preparación”, al mismo tiempo que desestimó que exista una crisis de gobernabilidad con el Parlamento.

Ortega dictó dichos decretos en la antigua Casa Presidencial ahora llamada “Casa de los Pueblos” donde sesionarán el Conpes y los CPC dirigidos por Murillo, los cuales serán instalados hoy a las cinco de la tarde.