•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

Para ser una región que actualmente vive en paz, Centroamérica gasta en medios militares como que estuviera en guerra. Roberto Cajina, miembro de la Junta Directiva de la Red y Seguridad de Defensa de América Latina, Resdal, menciona como ejemplo, que recientemente Guatemala compró a una empresa brasileña seis aviones de combate Súper Tucano y tres radares, a un costo aproximado de 169 millones de dólares, justificando su adquisición por la lucha contra el narcotráfico.

Inmediatamente después de conocida esa noticia, a El Salvador también se le ocurrió comprar Súper Tucanos, y en ese sentido, Cajina considera que este país no está comprándolos por la lucha contra el narcotráfico, “sino para evitar la superioridad aérea de Guatemala”, porque la cantidad de droga que transita actualmente por El Salvador es del 2%, mucho menor que el volumen de droga que transita por toda Centroamérica.

“Es decir, que si hay 10 kilos que transitan por Guatemala, el 0.02% pasó por El Salvador”, explica Cajina y se hace una pregunta: “¿Para qué (El Salvador) quiere una fuerza aérea de mayor capacidad si lo que tiene que hacer es reforzar su fuerza naval y el control de carreteras, por decirte algo?”.

“No hay tráfico de droga en El Salvador, entonces para qué necesita aviones sino para tratar de medio equiparar las condiciones aéreas con Guatemala o con Honduras, que tiene unos aviones de combate”, agregó Cajina en entrevista con El Nuevo Diario.

Relación costo-beneficio

Los reportes 2012 y 2013 de la Estrategia Internacional de Control de Narcótico que publica el Departamento de Estado de Estados Unidos, señala que el 15% del flujo primario de cocaína que ingresa a los Estados Unidos sale de Guatemala.

En el 2012, la fuerza de tarea inter-agencial del Comando Sur identificó solo siete vuelos sospechosos de narcotráfico en el área de Guatemala, contra 60 en el 2009.

“La relación costo-beneficio; ¿se puede justificar la inversión de 169 millones de dólares contra siete vuelos sospechosos?”, se pregunta Cajina.

En otros casos, Panamá compró 18 radares a 89 millones de dólares e igualmente Costa Rica también anunció que va a instalar una cadena de radares en el Pacífico.

Pero Cajina señala que entre 2007 y 2010, el Instituto Costarricense de Droga detectó apenas un 35% de incidentes vía marítima, mientras que en la vía aérea registró 247 y vía terrestre 119.

“¿Qué sentido tiene entonces una cadena de radares costosa y más de 500 estaciones navales si el grueso del narcotráfico llega vía área y terrestre?”, dijo en el caso de Costa Rica.

Honduras cuenta con alrededor de 106 aeronaves, de las cuales 60 se encuentran en servicio y 46 están en reserva, mientras que El Salvador en su parte logística cuenta con una flota de 80 aviones de diferentes tipos, incluidos ocho A-37, de los cuales siete se encuentran en servicio, según un artículo publicado por el diario hondureño El Heraldo.

Recientemente el presidente de El Salvador, Mauricio Funes, anunció que comprarán 10 aviones A-37 al gobierno de Chile a un costo de 8.6 millones de dólares.

Adquisiciones irracionales

Cajina se atreve a afirmar que las adquisiciones en Centroamérica son bastante irracionales y explica que el balance razonable de fuerzas está determinado por varios factores e indicadores como la extensión territorial, las fronteras y las amenazas a la seguridad en cada Estado.

En el caso de El Salvador, este país es el que menos líneas costeras tiene, porque solo posee costas en el Pacífico, entonces debería tener una fuerza naval muy pequeña. En cambio, Nicaragua, Costa Rica y Panamá, que tienen costas largas en el Pacífico y el Caribe, deberían tener fuerza naval de mayor capacidad, con mayor cantidad de medios, sin embargo, las adquisiciones, a juicio de Cajina, “no tienen una lógica racional”.

Cajina simplemente le da una explicación a esas acciones y es que estos países “adquieren lo que se puede y no lo que se necesita”.

 

Nicaragua no ha hecho grandes adquisiciones de medios militares

En el caso de Nicaragua, Roberto Cajina dice que este país no ha hecho grandes adquisiciones de medios armamentistas.

“Revisas el presupuesto 2012-2013 y no hay ningún centavo para la compra de medios aéreos ni navales, a pesar de que tenemos casi 100 mil kilómetros cuadrados de mar territorial nuevo”, manifestó Cajina.

También recordó que Nicaragua aprobó el ingreso de tropas extranjeras al territorio nacional para ayudar a resguardar el nuevo territorio marítimo, pero no ha hecho esfuerzos para adquirir mejores medios navales y así proteger ese territorio ampliado.

Cada país es soberano

Por su parte, el general de brigada Adolfo Zepeda, Inspector General del Ejército de Nicaragua, dijo que cada país de la región centroamericana conoce sus amenazas y sus riesgos, y que por lo tanto, tienen derecho a prepararse de acuerdo a sus posibilidades.

“Si consideran apropiado tener algún tipo de elementos y tienen los recursos para adquirirlos y está en el marco de lo comprensible, tienen los derechos”, dijo Zepeda en entrevista con El Nuevo Diario.

Insistió en que cada país tiene la libertad y la soberanía para decidir qué pueden comprar para defenderse.

“La soberanía de un país nadie la discute. Si un país decide que tiene que comprar determinado armamento para defenderse de las amenazas del narcotráfico, puede hacerlo”, agregó.

Explicó que Nicaragua combate el narcotráfico con un muro de contención que ha resultado efectivo para combatir el tráfico de drogas.

 

Tratado de balance razonable de fuerzas militares

Las adquisiciones de medios militares en Centroamérica contrastan con el Tratado Marco de Seguridad Democrática en Centroamérica, el cual establece que las partes (los países de Centroamérica) se comprometen a continuar con los esfuerzos para la limitación y el control de armamento, por medio de un balance razonable de fuerzas, de acuerdo a la situación interna y externa de cada Estado.

“Yo señalaría que ni los gobiernos ni los ejércitos de Centroamérica tienen una política de adquisiciones de armamento y de medios basado en el concepto que establece el tratado marco de balance razonable de fuerzas”, expresó Roberto Cajina.

Por su parte, el coronel de aviación en condición de retiro, José Alfredo San Martín, de origen hondureño, manifestó que Honduras con su flota de aeronaves ha mantenido el balance en la región debido a que los países como El Salvador, Guatemala y Nicaragua “tienen ejércitos muy superiores, porque tienen mayor cantidad de efectivos y mejor equipo”.

Desbalance

Sin embargo, el balance lo ha ejercido la Fuerza Aérea Hondureña, FAH, con un nivel de capacidad sobre los demás países, pero con la noticia de que El Salvador está adquiriendo 10 aviones A-37, obviamente que “eso va a generar un desbalance, porque van a adquirir una fuerza muy superior a la que tiene actualmente, debido a que es un país pequeño y tener una capacidad de fuerza aérea como la que pretenden, va a ser una sobrevaloración en el aspecto de poder de fuego y con eso van a tener influencia sobre la región”, explicó San Martín, en declaraciones publicadas en el diario hondureño El Heraldo.

También manifestó que la tendencia es que, a través de la Conferencia de Fuerzas Armadas Centroamericanas, CFAC, esos temas se hablen de forma abierta, con honestidad en cuanto a adquirir equipo de guerra.

Sin embargo, el oficial es del criterio que “cada país tiene lo propio y sus objetivos”, pero debemos ser honestos en este campo porque un área potencial “de conflicto” es el Golfo de Fonseca, donde Honduras, El Salvador y Nicaragua tienen que solucionar el problema de límites, aunque existe una sentencia de La Haya.