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El Comandante Rufo dio un paso atrás. Quiere que las imágenes en las que sale con garrote en mano dando contra los protectores de los antimotines queden sólo en el archivo televisivo y fotográfico. Se disculpó. Y para eso evoca a El Hombre.

“Algún día Jesucristo también se irritó”, justifica Manuel Calderón, ex guerrillero, el Comandante Rufo, como lo conocían en la época revolucionaria, quien ahora es candidato a alcalde de León por el Frente Sandinista y hace dos semanas lideró una protesta contra una marcha opositora en la Ciudad Universitaria, la segunda más importante en el país, considerada bastión sandinista y con una población de poco más de medio millón de habitantes, una gran proporción de ellos descontentos por la actual administración, señalada incluso por actos de corrupción.

Calderón, de 54 años, con estudios en políticas públicas y gerencia de proyectos, dirige la no gubernamental Asociación de Municipios de León. Habla como si ya fuese alcalde y evita a cada instante referirse al actual edil leonés, Tránsito Téllez, por quien muchos lugareños están desencantados.

Concede la entrevista a pesar de que asegura haber sido maltratado por los medios de comunicación. Estamos en una de las tantas iglesias de León. El silencio inunda el lugar y él, con la típica camisa rosa chicha, muy encendida, con la que visten los sandinistas del actual Gobierno, explica los proyectos que tiene para esta ciudad. En su léxico están mucho la palabra terrorismo y las religiosas.

“Yo no les ofrezco el cielo y la tierra”, insiste Calderón, quien dice permitir a su principal rival, el liberal Ariel Terán, su “derecho a soñar” que León dejará de estar gobernada por sandinistas.


Usted es quizá el candidato a alcalde más conocido después de Eduardo Montealegre y Alexis Argüello, no necesariamente por buenos sucesos, pues se le vio confrontando a la Policía, una actitud que bien podría ir en detrimento suyo. ¿Qué tiene que decir al respecto?

(…) Esos sucesos no son aislados, son sucesos que tienen que ver con un problema social de Nicaragua. Ahorita yo sólo recuerdo cuando Jesucristo se enojó, y que me perdone el de arriba.

Estos compañeros que de alguna forma se han convertido en mercaderes de la política estaban usando a León. Si el pueblo estuviera eufórico esperando que vengan, las cosas serían diferentes.

Lo que tratamos de hacer fue contener a la población porque la población estaba indignada porque salió en los medios de comunicación que “León está en contra de la dictadura de los Ortega”. El pueblo estaba indignado. Tratamos de parar a la población. Nos dimos cuenta que en la mayoría de los buses venían un montón de chavalos. A mí me indignó que en los buses vinieran un montón de caras de niños. Hubo que contener a los compañeros que estaban con los morteros.

Tenemos que ir buscando cómo mejorarnos todos y aquí viene el problema de las elecciones.

Permítame decirle que para contradecir al adversario político no se necesita de métodos tan violentos, como quemar vehículos.

Yo creo que todos estamos obligados a respetar la voluntad del pueblo. Aquí tranquilamente ellos se dan el lujo de decir lo que se les ocurre y los medios de comunicación los aplauden, si el pueblo no está de acuerdo con ellos, es terrorista. ¿Qué democracia es la que queremos defender? ¿Qué equidad queremos defender? Si a mí me van a decir terrorista los medios de comunicación porque me enfrento al terrorismo político, que es lo que ellos hacen, pues ni modo.

¿Pero está consciente de que esa actitud no atrae electores y que, por el contrario, va en detrimento suyo?
Para alguna gente es posible (que vaya en detrimento). Si esta gente está mercadeando con la pobreza, con la ignorancia que ellos mismos se dieron a la tarea de profundizar, (porque) cuando entregamos el poder en los 90 había el 12 por ciento de analfabetismo, y ahorita que regresamos al gobierno lo recogemos con el 34 por ciento. ¿No es terrorismo eso? Eso es peor que quemar un carro.

¿Qué hará Manuel Calderón para persuadir a aquellos que en un momento pensaron en votar por él, pero que ahora podrían descartar esa posibilidad después de verlo con un garrote dándole a los policías?
Yo les diría tres cosas. Uno: que es posible que en algún momento me haya irritado así como también Jesucristo se irritó y sacó a los mercaderes del templo. Es posible que ahí me haya ofuscado, alterado un poco, pero hasta ahí, no pasará a más.

A los leoneses que se sienten incómodos les pido disculpas y les garantizo que no volverá a pasar. Vamos a luchar con toda la fuerza para combatir la pobreza. El que diga que puede resolver todo en cuatro años con un presupuesto limitado es mentiroso. El problema que tenemos es que la democracia y la política se han convertido en el arte de mentir.

Mucho se ha hablado de la mala administración del actual alcalde, también sandinista, ¿usted tomará distancia de él?
Hay cosas pendientes desde Luis Felipe (Pérez Caldera, ex alcalde). Hemos hecho 144 asambleas territoriales donde participaron aproximadamente 15 mil personas. Yo le dije a la gente: “Aquí hay un problema. Como el alcalde anda buscando votos trae una propuesta y le dice que sí a todas las demandas, pero cuando llega a la alcaldía hay otra realidad”. Entonces, como no hay una prioridad establecida los que logran más son los que tienen más capacidad de presión. Aquí se termina eso.

Los reclamos que la población me hizo fueron más fuertes en las asambleas que en la visita casa a casa. Yo no les ofrezco el cielo y la tierra.


¿Está en capacidad de resolver esas prioridades? Primero menciónelas.


La primera prioridad es el problema del empleo. Yo lo defino así, pero ellos (la población) dicen apoyo a la producción. Los campesinos lo ven en tres cosas: financiamiento adecuado, con intereses bajos, asistencia técnica y comercialización. Eso nos obliga a construir una línea base, que prácticamente se terminará (de realizar) a mediados de este mes. Con unos amigos y otra gente que quiere invertir en León se logró conseguir unos fondos y se está haciendo un censo minucioso de los que viven en el campo.

¿Cuáles son esas inversiones?
Hay gente que cree que aquí hay muchos cultivos de frutas para la industrialización, para consumo interno y para exportarlo. Ya hay validaciones en Sutiaba a través de la cooperación austriaca. La otra prioridad es la infraestructura vial, en los caminos productivos y en la ciudad. Nos hemos comprometido con la población de acuerdo a la proyección presupuestaria, tomando en cuenta la tendencia alcista del petróleo.

Hay barrios que tienen hasta 2 kilómetros de calles sin adoquinar, les hemos dicho que dos kilómetros no pueden ser (adoquinados), lo más es 1 kilómetro. Al principio fue difícil y les dije: ¿qué quieren? ¿que les mintamos desde ahorita? Mejor pongámonos de acuerdo.

No me contestó cómo hará para desligarse del actual alcalde…
El incumplimiento a las promesas tenía tres causas. Uno el que ya te expliqué, que bajan el cielo a la tierra. Yo no voy a andar buscando votos mintiendo. El otro problema es que no se logró mantener una relación entre el gobierno municipal y la población. Cada quien tiene su plan y no se cohesionan
¿Cómo pretende hacer próspera esta ciudad?
La prosperidad está en dos sentidos: activando la parte rural y haciendo a la ciudad atractiva turísticamente. Vamos a tener la suerte de que el presidente no sea liberal y gracias a eso se hará la carretera a Poneloya.

Los fondos para la carretera son de la Cuenta Reto del Milenio
Eso es un amarre personal del comandante Daniel Ortega con el presidente internacional de la Cuenta Reto del Milenio, de fondos de subejecución de los gerentes que están ahí. Vos no podés hablar de turismo con una infraestructura pésima. La carretera te abre una de las puertas. Por otro lado, vamos a meter a concurso con el Fise la carretera a Salinas Grandes.

En el casco urbano es más difícil porque es el más caro. Aquí estamos haciendo dos cosas. Se necesita revestir (*) todas las calles del centro histórico y de los barrios tradicionales, que están malas, que todas las vías por donde transita el transporte público sean adoquinadas o pavimentadas en los dos primeros años. Se está trabajando con la Iglesia Católica y con los principales grupos indígenas la restauración de los templos católicos e indígenas.

Con la Asamblea Nacional hemos hablado de cara a la restauración de la Catedral. En esto nos está ayudando un arquitecto con mucha experiencia que ayudó a restaurar Ciudad Antigua. Hemos platicado con la Fundación Ortiz Gurdián. En este sentido queremos que León como cabecera juegue su papel de liderazgo departamental. Ya estamos trabajando con los compañeros de Malpaisillo, Telica, La Paz Centro.


El candidato a alcalde de León por la Alianza Partido Liberal Constitucionalista (PLC) ha dicho que ésta es una gran oportunidad para que la ciudad deje de estar gobernada por sandinistas, ¿qué dice usted al respecto?
En estas cosas no hay rival pequeño ni grande, estamos en una competencia. Y todos tenemos derecho de soñar, yo respeto su criterio.

Usted desde ya habla como electo
Sé que voy a ganar y estoy trabajando desde ya. No voy a llegar a sentarme y ver hasta ese momento qué hacer y ver el claverío. Hay que ver los problemas desde ya para buscarle soluciones.