Leonor Alvarez
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La Unión Americana de Derechos Civiles, ACLU por sus siglas en inglés, interpuso una demanda colectiva en la Corte Federal de Los Ángeles, California, en los Estados Unidos, donde acusan a los agentes de las patrullas fronterizas de Norteamérica de desinformar, engañar e intimidar a miles de emigrantes mexicanos y centroamericanos que intentan cruzar las fronteras.

En una teleconferencia realizada ayer desde Los Ángeles, California, se hizo público este fenómeno migratorio, donde se afirma que los emigrantes tanto de México como de Centroamérica son forzados a renunciar a sus derechos constitucionales, a una audiencia justa y a la oportunidad de vivir legalmente en el país.

“Es inescrupuloso que los agentes de inmigración perpetuamente dejen de informarle a quienes tienen mucho que perder que existe una consecuencia directa y certera de acogerse a la salida voluntaria”, dijo Sean Riordan, abogado de la ACLU de los condados San Diego e Imperial.

Lo más grave

“Una de las más graves consecuencias es la prohibición de reingresar a los Estados Unidos durante un período de 10 años. Nadie debe tener que tomar una decisión tan importante sin conocer todas sus repercusiones”, agregó.

La demanda colectiva interpuesta por la ACLU de California, el Proyecto de Derechos de los Inmigrantes de la ACLU, y Cooley LLP, cita la experiencia de siete demandantes, todos sin antecedentes criminales y la mayoría de los cuales fueron abordados por los oficiales de inmigración mientras realizaban sus actividades diarias, tales como esperar el autobús.

La demanda también nombra como demandantes a dos organizaciones: la Coalición por los Derechos Humanos de Inmigrantes de Los Ángeles y el Centro de Oportunidad Económica de Pomona, las cuales se han visto obligadas a desviar sus escasos recursos en respuesta a las consecuencias de estas prácticas ilegales.

La Patrulla Fronteriza fue demandada hace casi treinta años por una conducta similar en su trato hacia solicitantes de asilo de El Salvador y hacia niños, pero desafortunadamente han continuado presionando a inmigrantes que solo aspiran a un camino a la ciudadanía, a que rechacen sus derechos.