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  • EFE

La integración centroamericana ha llegado “lejos” y tiene logros “envidiables”, pero necesita una reforma institucional, que en los casos de la Corte y el Parlamento regionales debería ser “radical”, dijo el responsable de las relaciones de la Unión Europea (UE) con las Américas, Christian Leffler.

Aparte de agilizar la unión aduanera, “Centroamérica debe, además, superar la asignatura pendiente de la reforma institucional”, subrayó Leffler en una exposición ante miembros del cuerpo diplomático en la sede del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) en San Salvador.

Leffler, Director General para las Américas del Servicio Europeo de Acción Exterior de la Unión Europea (UE), destacó que ambos bloques son los “más antiguos del mundo (...), los que más lejos han llegado” y los primeros en firmar un Acuerdo de Asociación, en 2012.

“A veces se duda de los avances que ha alcanzado América Central en materia de integración, y lo mismo ocurre también a veces con la UE”, comentó el diplomático sueco.

El SICA lo integran Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá y República Dominicana.

Leffler reconoció que “es evidente que la inversión y los intercambios comerciales intercentroamericanos han crecido de manera significativa y sostenida en los últimos años”.

Destacó, también, que las reuniones presidenciales y de cancilleres del SICA ahora “son más frecuentes, constructivas y fructíferas”, y que el foro de ministros de Comercio trabaja “con un nivel de coordinación y eficiencia que resulta envidiable”.

Menos duplicidad, más efectividad

Sin embargo, dijo que a Centroamérica le “queda mucho por hacer”, como “seguir trabajando para lograr una unión aduanera, para lo que el propio Acuerdo de Asociación establece un plazo

de 10 años”.

Apuntó que la reforma institucional del bloque centroamericano debe ejecutarse de manera que “a la vez que se reducen duplicidades y gastos, se gane en afinidad y en eficacia”.

“Desde nuestro punto de vista” esa reforma debería abordar “la racionalización y coordinación de las instituciones” del SICA, “algunas de las cuales podrían, sin duda, coordinarse de mejor manera”, remarcó.

Además, planteó “un debate en profundidad sobre la Corte Centroamericana de Justicia y el Parlamento Centroamericano, que quizás necesiten una reforma radical para que resulten aceptables para todos los miembros de la cooperación centroamericana”.

La Corte Centro-americana y el Parlamento, con sedes en Managua y Guatemala, respectivamente, no son formados por todos los países de la región y están entre los órganos más cuestionados de la integración, por su ineficacia.

Leffler también dijo que la UE aboga por “mecanismos de coordinación de las secretarías sectoriales por parte de la Secretaría General del SICA” y por la “articulación” de esta última con las presidencias pro témpore, que cada semestre ocupa un país miembro, y con el comité ejecutivo.

Señaló asimismo, “la necesidad de establecer un sistema sostenible de financiación” de las instituciones centroamericanas, “que sea a través de un nuevo sistema de cuotas o del uso de parte de la recaudación arancelaria de la unión aduanera”.