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  • EFE

La UE apuesta por un plan de desarrollo sostenible por 29 millones de dólares para convertir en “historia de éxito” los problemas y el potencial del Golfo de Fonseca (Pacífico), que comparten El Salvador, Honduras y Nicaragua.

La iniciativa “Golfon-seca” supondrá una inversión de 22 millones de euros (unos 29 millones de dólares) en cinco años, informó en San Salvador el jefe de la delegación de la Comunidad Europea (CE) para Centroamérica, el español Javier Sandomingo.

La Unión Europea (UE) aportará 20 millones de euros (26,4 millones de dólares) y los tres países ribereños del Golfo los otros dos millones de euros (2,6 millones de dólares), detalló.

El representante europeo explicó el programa, cuyo inicio no está definido, ante miembros del cuerpo diplomático en la sede del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA).

“El Golfo de Fonseca tiene un muy considerable potencial económico y medioambiental”, que con “la voluntad de los países” ribereños y la ayuda internacional “puede transformarse tranquilamente en una historia de éxito”, aseveró Sandomingo.

Unos tres millones de habitantes de los tres países viven en las riberas del Golfo, cuya extensión es de unos 2.010 kilómetros cuadrados y también tiene un fuerte potencial para el turismo.

Los incidentes entre fuerzas navales y pescadores de los tres países han sido el principal foco de tensión en el Golfo, porque estos últimos suelen irse a faenar a aguas ajenas ante el aparente agotamiento de la pesca en las suyas.

Aunque las jurisdicciones de los tres países en el Golfo están fijadas, Honduras suele reclamar su derecho de salida al Pacífico, establecido en el fallo de la Corte Internacional de Justicia de 1992 que definió sus límites terrestres y marítimos con El Salvador.

Honduras provocó un sobresalto el 13 de marzo pasado, cuando advirtió de que defendería hasta con sus aviones caza F5 su derecho de salida al Pacífico, ante denuncias de pescadores hondureños de que barcos salvadoreños y nicaragüenses supuestamente les impedían faenar.

Sandomingo consideró que “el riesgo de que el Golfo de Fonseca genere tensiones (...) territoriales está superado hoy en día, no solo porque este tipo de tensiones son más o menos anacrónicas”, sino porque existe legislación internacional aplicable, como el fallo de 1992.

Sandomingo explicó a los periodistas que el nuevo proyecto trinacional busca impulsar “el desarrollo sostenible en la región del Golfo de Fonseca y la mejoría constante de las condiciones de vida de sus habitantes”, que sufren pobreza y desempleo.

La UE ya firmó el programa y está pendiente de hacerlo la Secretaría General del SICA, que lo coordinará, pero “le queda por perfilar algunos detalles con los tres gobiernos”, lo que se espera “que sea cuanto antes”, apuntó.

El delegado de la CE para Centroamérica matizó que “es un poco prematuro” señalar áreas y proyectos específicos de la iniciativa porque una comisión trinacional elaborará primero el plan maestro, a partir del cual se convocará la presentación de propuestas.

La iniciativa “es una manifestación práctica y específica” del compromiso del bloque europeo con Centroamérica, resaltó ante los diplomáticos el director general para las Américas del Servicio Europeo de Acción Exterior de la UE, el sueco Christian Leffler.

Sandomingo y Leffler aclararon que este proyecto ya estaba planificado por la UE cuando Ortega, Funes y Lobo hicieron un llamamiento a la cooperación internacional para desarrollar el Golfo, el 8 de mayo pasado en Managua.

El secretario general del SICA, Juan Daniel Alemán, consideró que el programa vendrá a “darle sostenibilidad” al Golfo, a “preservar la flora y la fauna y a potenciar los municipios” ribereños.

Alemán apuntó que incluso esta iniciativa podría convertirse en un proyecto similar al Plan Trifinio, que Honduras, El Salvador y Guatemala desarrollan desde hace más de dos décadas en la confluencia de sus territorios fronterizos.

 

Declarada zona de paz

Los tres gobiernos lanzaron en 2007 la Declaración de Managua, que definió al Golfo como “una zona de paz, desarrollo sostenible y seguridad”, y que ha sido retomada por los actuales presidentes, Daniel Ortega (Nicaragua), Mauricio Funes (El Salvador) y Porfirio Lobo (Honduras).