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La Asamblea Nacional de Nicaragua aprobó una declaración en apoyo al papa Francisco, por su llamado a la paz en la República Árabe Siria, manifestó la diputada Alba Palacios, primera secretaria de la Junta Directiva.

La declaración es para respaldar la iniciativa del Papa de llamar a la paz. “Él llamó a las potencias mundiales, escribió al Grupo de los 20, reunió a los embajadores en Roma, para evitar que se diera este conflicto en escalas mayores, tanto en Siria como en el Medio Oriente”, expresó.

Asimismo, comentó que la Asamblea decidió “respaldar la posición que tiene Rusia y que ya fue aceptada por el Gobierno sirio en relación a someter las armas químicas a un control internacional, y por otro lado hacer un llamado a la comunidad internacional para que se lleven más recursos para la población siria que está sufriendo por esta situación que se generó allá en ese punto de la Tierra y que sufre dramas serios”, dijo.

Manifestó que esperan se logre la solución política y negociada de este conflicto y que no vuelva a darse un vestigio de intervención por ninguna potencia extranjera en ninguna parte del mundo.

82 votos a favor

La declaración aprobada con 82 votos a favor y cero en contra, apoya la exhortación que hace el papa Francisco, de “que se eleve fuerte en toda la Tierra el grito de la paz”, así como su llamado a la comunidad internacional y al Grupo de los 20 (G-20) de evitar cualquier intervención armada y tomar el camino de la negociación, y la urgencia de la asistencia necesaria a los millares de refugiados, todo por la paz en la República Árabe Siria.

En la declaración también se rechaza la intervención militar de Estados Unidos de América y de otros países e insta a la Organización de Naciones Unidas y a la comunidad internacional a realizar esfuerzos en aras de la solución pacífica, para el establecimiento de la paz en el territorio de la República Árabe Siria.

Otros de los puntos de la declaración son: apoyar la propuesta de que las Naciones Unidas resguarden las armas químicas; solicitar a los parlamentos del mundo que se pronuncien sobre el conflicto, y facilitar la ayuda humanitaria para atender a los millares de refugiados.