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  • END / Canal 11

El embajador de Estados Unidos, Robert Callahan, aseguró ayer que las relaciones con Nicaragua se “mantienen satisfactorias”, aunque no estén de acuerdo con algunas decisiones del gobierno, esto en relación con la carta que el diplomático estadounidense envió al Ministerio Público pidiendo información sobre la investigación que se sigue al Instituto Republicano Internacional, IRI.

“Las relaciones entre los dos países son satisfactorias, y aunque hay ciertos problemas, hay líneas de comunicación; nosotros hablamos con el canciller Samuel Santos y con frecuencia no estamos de acuerdo con las decisiones del gobierno de Nicaragua, y también Nicaragua no está de acuerdo con decisiones de nuestro gobierno”, indicó Callahan.

El diplomático admitió el envío de la carta a la Fiscalía e incluso una confrontación con el gobierno por el caso IRI, pues, según él, el organismo estadounidense ha actuado en base a la ley, de forma abierta y transparente.

Pese a las discrepancias, Callahan señaló que las relaciones con Nicaragua están lejos de romperse, e hizo un recuento de las relaciones con Nicaragua desde hace 150 años.

Democracias son diversas
Ante la persecución del gobierno contra algunos Organismos No Gubernamentales, Callahan se limitó a decir que tales organizaciones son parte esencial de la democracia y que deben tener la oportunidad de funcionar sin atropellos y violaciones a las leyes.

El diplomático, al igual que su antecesor, Paul Trivelli, ante los representantes de la Cámara de Comercio Americana-Nicaragüense, Amcham, recordó los conceptos de democracia y la variedad de modelos que existen en el mundo.

Además, señaló que no es un modelo perfecto y que la crisis económica que viven en los Estados Unidos es una de las debilidades, pero no por ello pierde validez el sistema que se sustenta en las libertades económicas.

El vicepresidente de la Corte Suprema de Justicia, CSJ, Rafael Solís, calificó el discurso de Callahan de ponderado, a diferencia de otros embajadores estadounidenses. En el caso del IRI, según Solís, el embajador estadounidense pidió un plazo mayor para entregar la documentación.

Callahan insistió en negar detalles sobre la carta alegando “confidencialidad diplomática.