María Haydée Brenes
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El tiempo se agota y el Consejo Supremo Electoral, CSE, aún no da el visto bueno a los únicos organismos nacionales que solicitaron su acreditación para observar las elecciones municipales del próximo nueve de noviembre.

Pese a haberlo solicitado por segunda ocasión, el director ejecutivo del Instituto para el Desarrollo y la Democracia, Ipade, Mauricio Zúñiga, dijo ayer que aún espera una respuesta de las autoridades electorales.

Según Zúñiga, son más de 2 mil observadores los que deberán acreditarse para estas elecciones, y no es un trabajo simple, por lo que pidió al CSE una pronta respuesta.

“Hemos escuchado opiniones diversas de parte de los magistrados del Poder Electoral, a favor y en contra de la observación; creemos que se tiene que respetar un mandato constitucional y esperamos la acreditación al Ipade, que ha participado como observador y ha sido acreditado por este mismo Consejo Supremo Electoral para trabajar en 12 procesos electorales”, expresó Zúñiga.


A observar desde fuera
Zúniga manifestó que de no obtener la acreditación y aprobación para los observadores, el Ipade está trabajando en un plan de observación alterno que le permita dar seguimiento a las elecciones desde fuera.

“Trataremos de continuar con nuestro trabajo de observación, será más difícil, pero lo lamentable será que no podremos emitir ningún criterio sobre las Juntas Receptoras de Votos o sobre cualquier alegato de las partes”, señaló.

Zúñiga lamentó que con esa limitante, no podrán contribuir a la credibilidad y transparencia del proceso, “algo que siempre han requerido los partidos que por naturaleza, desconfían”.


Padrón electoral desactualizado
Por otro parte, Zúñiga manifestó que el Padrón Electoral está desactualizado y que unos 160 mil ciudadanos no poseen cédula para votar, ello sin incluir a los 50 mil nicaragüenses que anualmente pierden su documento de identificación, lo que implica un nivel de reposición muy alto sobre el cual no se ha pronunciado el CSE.

“No sabemos qué pasará con las personas que no tienen cédula, tomando en cuenta que el próximo año ya está pactado el cambio de documento de identidad para todos los nicaragüenses”, dijo.

Además, tampoco conocen qué ocurrirá con las casi 200 mil cédulas que el CSE no ha podido entregar, porque las personas cambiaron de domicilio o migraron y nunca las retiraron.

Según el director ejecutivo del Ipade, no todo es responsabilidad del CSE, pues se calcula que el diez por ciento de personas en el padrón electoral ha fallecido, y en la reciente verificación, los familiares sólo reportaron a cinco mil.

“Es importante que los familiares se acerquen a las oficinas del CSE a reportar las defunciones para ayudar a depurar el padrón”, concluyó Zúniga.