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  • AFP

Honduras entra este jueves en el último mes de la campaña electoral que culminará con los comicios generales del 24 de noviembre, en un ambiente de confrontación provocado por las posibilidades de triunfo del partido de Manuel Zelaya, víctima de un golpe de Estado en junio de 2009.

El Tribunal Supremo Electoral (TSE) asumió este miércoles el mando de las Fuerzas Armadas, integradas por unos 14,000 hombres, que tienen el encargo constitucional de garantizar el proceso, custodiando la distribución del material electoral, el conteo de votos y el transporte de urnas.

También este miércoles finalizó el plazo para la publicación de encuestas que han provocado controversia entre los principales partidos en contienda.

El último sondeo de CID Galup daba como favorita a Xiomara Castro, esposa de Zelaya y candidata del Partido Libertad y Refundación (Libre, izquierda), con solo dos puntos sobre el presidente del Congreso Juan Orlando Hernández, del gobernante Partido Nacional (PN, derecha).

La diferencia entre Castro (29%) y Hernández (27%) se ubica dentro del margen de error de la encuesta que es de 2.8 puntos porcentuales.

En tercer lugar aparece Mauricio Villeda del Partido Liberal (PL, derecha) con 15%, seguido de Salvador Nasralla del Partido Anticorrupción (PAC, derecha), con un 11%.

Maldita violencia

Más allá de la profunda división nacional que representó el golpe de Estado de 2009, y que sigue siendo una herida abierta en la sociedad hondureña, el principal tema de campaña es la violencia que tiene a Honduras con la tasa de homicidios más alta del mundo --85.5 por cada 100,000 habitantes-- y, más concretamente, la participación de militares en el combate a la criminalidad.

El candidato oficialista, que promete “hacer lo que tenga que hacer” para enfrentar la violencia, se ufana de haber impulsado como presidente del Congreso las leyes que posibilitan la participación de los militares en los patrullajes de ciudades y barrios, y la creación reciente de la Policía Militar.

En contraste, Castro advierte que en su gobierno los militares irán a cuidar las fronteras para impedir el ingreso de drogas en tránsito hacia Estados Unidos, para disminuir la violencia en el interior del territorio hondureño.

 

 

 

Según el gobierno, el 90% de los homicidios se atribuye al narcotráfico y a las temidas pandillas juveniles.

DESPIECE

La situación económica

En el plano económico, el actual gobierno de Porfirio Lobo dejará como herencia un déficit fiscal de 10% del Producto Interno Bruto (PIB), que se considera uno de los más altos de América Latina, y una deuda interna cercana al 50% del PIB, que ejerce una fuerte presión sobre las finanzas públicas.

Socialmente, Honduras no solo no ha resuelto el problema de la pobreza, sino que se amplió al menos en 4 puntos porcentuales, pasando de 70 a 74% de los 8.5 millones de habitantes, según el Foro Social de la Deuda Externa, una prestigiosa ONG que monitorea la situación económica y financiera del país. El desempleo afecta a más de 2,000,000 de personas, asegura la misma fuente.

 

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(HONDURAS24)