Matilde Córdoba
  •  |
  •  |
  • END

Diciembre: Mes de jolgorio, de griteríos y griterías, de ‘gorras’, de gasto, de abundancia, de pollo o gallina rellena. El mes de la Purísima Concepción de María, del “¿quién causa tanta alegría?”, del fervor mariano en las calles, de las vacaciones gubernamentales y ahora… del catolicismo gubernamental también.

Los 150 años de celebración de la Purísima coincidieron este año con la noticia de que la virgen María es la patrona de Nicaragua. La noticia vino de boca del mismo presidente de la República, Daniel Ortega, quien orientó a todas las instituciones del gobierno celebrar la Purísima. Y no es cualquier celebración: está calendarizada y abierta al público.

¿Y el Estado laico? Se fue de paseo o lo defenestraron como a tantas marías del gabinete del 50 por ciento. “El gobierno quiere legitimarse en lo religioso, quiere mostrarse generoso, devocional. Es, además, otra dimensión clientelista: ‘Yo te doy, vos me agradecés’”, considera María López Vigil.

López Vigil va más allá de la coyuntura, y analiza la nueva dispisición gubernamental partiendo de algo básico: Las bendiciones y oraciones. “¿Por qué en un Estado laico antes de un acto hay una oración, “una invocación al Altísimo”?” pregunta.

La interrogante de la escritora de cuentos para niños y teóloga, trae un nuevo dato al análisis. Ese Estado laico existe desde que se hizo la Constitución Política en 1987, que en su artículo 14 establece que en este país “no hay religión oficial”, y en esa época gobernaba el mismo Daniel Ortega que ahora, antes de conmemorar un aniversario más del repliegue táctico a Masaya de 1979 reza la novena de la virgen de Guadalupe.

Devoción y demás

López Vigil acepta la importancia de la Purísima, pues es una tradición cultural, “una hermosa tradición”, pero eso, a su juicio, no justifica que el gobierno irrespete a la población que no practica esta religión.

Desde un correo electrónico de “nicaraguatriunfa” el Consejo de Comunicación y Ciudadanía envió el calendario de las purísimas. Así es que en el Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales se realizará el seis de diciembre a las cuatro de la tarde en el Parque de Villa Venezuela, el Fondo de Crédito Rural la hará el mismo día y a la misma hora.

En el Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific) será a la una de la tarde del mismo día en el parqueo del ministerio. Aeronáutica Civil tendrá lista su gorra una hora después contiguo a la torre de control del Aeropuerto. Y así sucesivamente.

¿Y los evangélicos?

“Quiero enfatizar que esta es la dimensión clientelista del gobierno que, además, no tienen una conciencia laica. Uno se encuentra con familias evangélicas que rechazan la Purísima porque atenta contra su teología, que dice que María no merece ese culto”.

Pero hay algo más: Los curas. “Algunos curas hablan bien (de los políticos o del gobierno) porque les gusta que patrocinen sus devociones. Es un apoyo para la jerarquía católica que promueve una moral sexual atrasada, devociones; vírgenes que aparecen, y promesas”, dice López Vigil mientras explica la otra cara de esta problema.

Según López Vigil, el gobierno debe ser cuidadoso, ser menos confesional, eso aunque “les convenga más quedar bien con la jerarquía católica ya que los pastores sólo mandan en los barrios”.

“Yo creo que no deben hacer esto. Una Purísima dentro del ministerio puede responder a una tradición del personal, pero abrirla al público es clientelismo”.