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La reserva de Sandino, es el título con que el teniente coronel Douglas López Bonilla, fundador del Ejército de Nicaragua, presenta su tercera obra literaria, en esta ocasión dedicada a la memoria de aquellos héroes conocidos y anónimos que entregaron su vida en los cruentos años de lucha por enfrentar la guerra de agresión de los años 80.

López Bonilla sintetiza el libro como “un rescate histórico de combate” que parte desde la fundación del Ejército de Nicaragua hasta el momento en que se alcanzan los Acuerdos de Sapoá en 1988, pasando por episodios como la defensa heroica de Jalapa en diciembre de 1982 y el esfuerzo que desplegó un Batallón de Reserva de Granada, en un operativo en 1984, en el marco del plan ‘De Fonseca a Pomares’.

“Hay que enfatizar que en un libro es imposible recoger toda la historia, sobre todo la historia combativa de nuestro Ejército, lo que (trato de hacer) es dar una breve referencia y demostrar que a través del esfuerzo de nuestros héroes anónimos y nuestros héroes conocidos, fue posible salir adelante en medio de la dureza de lo que es combatir y que el principal ejemplo, fue el amor que ellos (los héroes) demostraron hacia sus semejantes al dar su vida por defender sus principios”.

Agrega que el libro es un tributo de silencio a la memoria de aquellos que cayeron tanto como miembros permanentes del Ejército, reservistas de los Batallones o cumpliendo el Servicio Militar Patriótico. “Logramos rescatar algunos nombres, muchos nombres de compañeros… que sin recibir un toque de silencio en la despedida de sus honras fúnebres, contribuyeron al fortalecimiento del Ejército de Nicaragua”.

El contacto con el pueblo

López Bonilla refiere que la mejor vivencia que tuvieron los primeros soldados del Ejército y que está reflejada en el libro, fue el contacto con el pueblo a través de los Batallones de Infantería de Reserva y las Milicias Populares Sandinistas, en este particular se recuerda a estudiantes, obreros, campesinos y todos aquellos que se organizaron en defensa de la Revolución.

“Lo importante es que tratamos de rescatar la historia para que estos hechos no se vuelvan a producir en el país, con un mensaje de paz, un mensaje de amor y un mensaje de recuerdo a la memoria de nuestros compañeros que cayeron en el cumplimiento de su deber… una historia dura que no se puede borrar, pero que también, si no se escribe, se olvida”.