Eduardo Marenco
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Los Comité de Defensa Sandinista, CDS, eran “los ojos y oídos de la revolución”. Hacían la llamada “vigilancia revolucionaria”. Al vecino que no se integrara se le acusaba de “contrarevolucionario”. Más de veinte años después, el presidente Daniel Ortega ha integrado a los Consejos del Poder Ciudadano, CPC, al Consejo de Seguridad Ciudadana, cuyo objetivo será estimular la “participación ciudadana en la prevención social del delito”.

Ortega, en su decreto 110-2007, reformó el decreto 83-2004 de “Creación de la Comisión Nacional de Convivencia y Seguridad Ciudadana”, para convertirlo en un Consejo nacional de Convivencia y Seguridad Ciudadana, tal como consta en La Gaceta, diario oficial No. 225 del 23 de noviembre del 2007.

El Consejo Nacional de Convivencia y Seguridad Ciudadana está integrado por el presidente o su delegado, quien la presidirá, por los Consejos y Gabinetes del Poder Ciudadano, la jefa de la Policía Nacional, Aminta Granera, varios ministros y funcionarios de gobierno, la Conferencia Episcopal de la Iglesia Católica, el Consejo Nacional de Pastores Evangélicos de Nicaragua y tres representantes de la Sociedad Civil.

Granera actuará como la secretaria de este Consejo y entre sus nuevas atribuciones están: “Promover la participación de la ciudadanía nicaraguense en los Comités de Prevención Social del Delito que organiza la Policía Nacional, así como en los Consejos Locales de Seguridad Ciudadana y en otras instancias de participación comunitaria en los distintos municipios en coordinación con las Alcaldías respectivas, para la identificación de los problemas que ocasionan inseguridad y su correspondiente solución”.

Granera efusiva con los CPC

Durante una presentación que pasó inadvertida un sábado por la noche, la jefa de la Policía Nacional formuló un plan de seguridad ciudadana que tiene como centro a “la familia”, tal como lo consensuó con la Primera Dama, Rosario Murillo, a pesar de que su subordinación constitucional es al presidente de la República.

“Como decía la compañera Rosario, el día martes tuvimos un despacho como decimos en el lenguaje policial, que fue muy importante y que lo trabajamos luego en el Consejo Nacional, para ver cuál era la mejor forma de relacionar el trabajo de la Policía con el trabajo de los Consejos del Poder Ciudadano”, dijo Granera.

La primer comisionada agregó que “esta exposición expresa lo que, como Jefatura Nacional, hemos pensado que sería la mejor forma de trabajar en función de esto. Lo primero que nos preguntamos y que nos decíamos para podernos interrelacionar es estar claros de cuál es el fin que perseguimos. Y el fin es, una mejor seguridad ciudadana; ese fin es común, tanto para la Policía Nacional como para los Consejos del Poder Ciudadano”.

“El vínculo –entre la Policía y los CPC- es la prevención social del delito, por lo tanto, este título de la exposición Prevención Social del Delito, Mejor Seguridad Ciudadana, es la síntesis de las repuestas a las preguntas que nos hacíamos con relación a cómo trabajar la Policía y los Consejos del Poder Ciudadano”, reafirmó Granera, a pesar de que para entonces, 2 de noviembre, los CPC ya eran ilegales y ya se había cuestionado su partidismo.

Los CPC resguardarán a El Güegüence

Por otro lado, se conoció que El Gueguence, “Obra Maestra del Patrimonio Oral  e Intangible de la Humanidad”, será protegido y conservado por el “El Consejo Nacional del Poder Ciudadano para la Protección y Conservación de El Gueguense (sic)”, según el decreto 203-2007, publicado en La Gaceta No. 230, del 29 de noviembre del 2007.

Este CPC será presidido por Rosario Murillo, jefa nacional de los CPC, e integrado por el ministro de educación, el presidente del Intur, el director del Instituto Nacional de Culturra, el secretario permanente de la Comisión Nacional de Cooperación con la Unesco, el alcalde de Diriamba, el párroco de la Basílica menor de San Sebastian, Diriamba, así como por antiguos portadores de la tradición como José López, Pablo Gutiérrez, Carlos Sotelo, José Flores, y Marco Antonio Putoy, entre otros.