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Alberto Boschi era sólo conocido en Ciudad Sandino hasta el 30 de julio de este año, cuando en un disturbio ocurrido en las inmediaciones de Metrocentro, azuzado por simpatizantes FSLN liderados por el procurador de Educación, Víctor Cienfuegos, él llegó un poco despistado.

Ese día un grupo de jóvenes pretendía amarrarse a los rótulos del presidente Daniel Ortega que están en este céntrico lugar. Los chavalos no pudieron, pues los simpatizantes del mandatario estaban cuidando el sitio, según dijeron a los periodistas.

Boschi dice que no estaba informado sobre los visitantes inesperados y llegó al lugar. Fue recibido con piedras y la Policía se lo llevó a declarar.

En el altercado, el periodista del oficialista Canal 4 Antenor Peña Solano, fue herido en su pierna. La Policía Nacional en su informe deslindó de responsabilidades, y tres meses después Boschi será juzgado. Él ya se siente condenado.

Usted será juzgado la semana que viene. ¿Qué sucedió el día que el periodista Antenor Peña fue herido en su pierna?
Nosotros llegábamos, con más o menos 50 personas, de Ciudad Sandino, simpatizantes comprometidos con la democracia que recibimos invitación del grupo juvenil Puente. Ya habíamos participado en varias manifestaciones de la sociedad civil. Nosotros no podíamos saber que los CPC estaban ahí.

Llegamos a Metrocentro pensando que estaban los jóvenes, y cuando llegamos nos apedrearon; a tres mujeres las golpearon, nos agredieron, dos personas fueron detenidas. El periodista Antenor Peña aparece a mi lado en el video que yo tengo y es del Canal 2.

Ustedes han asegurado que la acusación en su contra está motivada por razones políticas, ¿en qué se basa?
Es una persecución política porque yo soy candidato de este municipio por el MRS... con, creo, buenas posibilidades de ganar. Es un partido que en 2006 tuvo un discreto resultado electoral. Es para atemorizar y tiene un mensaje muy claro.

¿Todo inició entonces cuando de misionero se metió a político o porque es italiano nacionalizado?
No, viene de antes. En noviembre de 2007 fui a Puerto Cabezas como misionero a conocer lo que estaba pasando. Ahí me di cuenta que las autoridades de Yatama, en particular la alcaldesa de Bilwi y el gobernador, estaban haciendo desaparecer toda la ayuda de la Unión Europea y de los países donantes, y esto lo verificamos porque yo andaba con una videocámara. Yo andaba haciendo un doble trabajo, de solidaridad y de documentación.

Me sentía perseguido en una región como la Costa Atlántica, bastante peligrosa, y decidí regresar a Managua. Además que nos asaltaron cuando fuimos al palacio del gobernador, y fuimos a poner la denuncia y ahí, increíblemente, a mí, que estoy poniendo denuncia por la agresión, me dejan preso. Me dijeron que era culpable de alteración del orden público. Cuando llegué a Managua me secuestró la Seguridad del Estado. Me secuestraron en el aeropuerto, tres personas vestidas de civil me secuestraron.

¿Y bajo qué argumento?
No tenía mi cédula y ellos decían que era un clandestino. Fue el diputado Brooklin Rivera quien llamó a la Seguridad del Estado en Managua.

¿Seguridad del Estado? ¿A la Dirección de Auxilio Judicial se refiere?
Yo lo digo porque eran tres personas vestidas de civil que no se identificaron. Entonces me agarraron, me pusieron en una camioneta y se fueron. Entonces yo les decía: “¿Ustedes se dan cuenta que me han secuestrado?”, y ellos: “No, no, no, usted se subió espontáneamente en la camioneta”.

¿Qué hará si es condenado?
La primera acusación de portación indebida de armas, no tiene sentido porque nunca he tenido armas, nunca. Aunque ya sabemos que hay unas diez personas de los CPC que ya se han apuntado para decir que me han visto con armas. La segunda acusación es de ser inductor de violencia. Yo creo que van a hacer todo lo posible para condenarme porque claramente yo voy a pagar lo que no pueden hacer con el padre Ernesto Cardenal, Carlos Fernando Chamorro y Sofía Montenegro.

¿Se siente indefenso y los ve a ellos poderosos?
Es que soy el anillo más débil de la cadena, no soy un periodista conocido, soy una persona que trabaja a nivel de Ciudad Sandino; no tengo un respaldo internacional y probablemente no tendré el respaldo de la Iglesia Católica, porque no se van a poner en contra del gobierno, entonces al final yo puedo tener el respaldo de la gente humilde de Ciudad Sandino que me conoce.

Entonces al final puede ser posible que la van a agarrar conmigo porque no han podido echar preso a Ernesto Cardenal, porque el precio político puede ser demasiado alto, ni a Carlos Fernando Chamorro, que tiene a 400 periodistas internacionales que se solidarizan con él.

¿Usted no ha activado una cadena de solidaridad como lo han hecho ellos?
Estoy haciéndolo, pero sabemos que es difícil encontrar gente que tenga el coraje de meterse contra el gobierno, porque hay formas de represión. Cuando en noviembre del año 2007 me puse solo a defender a las mujeres de la Costa Atlántica que se estaban muriendo de hambre mientras los dirigentes de Yatama se estaban robando toda la ayuda internacional, lo que pasó es que me echaron preso, me amenazaron de muerte, me fui a Italia enfermo y buscaron cómo raptar a la niña, mi hija.

Se siente indefenso por no ser una personalidad como Ernesto Cardenal o Carlos Fernando Chamorro, pero ¿tampoco se siente respaldado por el MRS? Ellos se han movido a favor de Cardenal y de los otros dirigentes que están siendo atacados por el gobierno…
Yo espero que el MRS tome mi defensa, sabemos que el MRS ya no existe ni como partido político, ¿qué influencia puede tener? Bueno, yo estoy listo para cualquier cosa, soy inocente, no he hecho nada, pero hay posibilidad de que me condenen.

¿Va a acatar la condena?
Tienen la clara voluntad de condenarme, sobre todo si el juez les cree a los testigos falsos, que van a decir que he echado a la gente de Ciudad Sandino contra el periodista
¿Y eso no lo motiva a irse de Nicaragua?
Yo estaba en Italia cuando supe de esta acusación. El pueblo de Nicaragua va a juzgar si merezco estar en la cárcel. Yo sé que me pueden mandar a matar en cualquier momento.

¿No le parece muy exagerado decir que lo van a matar?
Ya hay un antecedente con Carlos Guadamuz; hay posibilidades de todo. Uno ve cuántos misioneros han muerto defendiendo a los pobres, si éste es mi destino, que alguien me va a mandar a matar, que lo haga, alguien le va a pedir razones.